Mi?rcoles, 07 de noviembre de 2007
Santiago (Agencia Fides) - El Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. Alejandro Goic, expuso ante la Comisi?n de Salud de la C?mara de Diputados el pensamiento de la Iglesia sobre la defensa de la vida, a prop?sito del debate sobre la comercializaci?n de la llamada "p?ldora del d?a despu?s"

POR UN CHILE M?S HUMANO


Intervenci?n del Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile ante la Comisi?n de Salud de la C?mara de Diputados


Valpara?so, 6 de noviembre de 2007


1. Misi?n de la Iglesia hoy
2. La familia, problema n?mero uno de Chile
3. Normas nacionales sobre la regulaci?n de la fertilidad

1. Misi?n de la Iglesia hoy

?Cu?l es la misi?n de la Iglesia?
La misi?n esencial de la Iglesia es la evangelizaci?n. Anunciar a Jesucristo y su Evangelio: ?Felices los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen? (Lc. 11,28)
La Iglesia, tiene pues esta gran tarea: anunciar a Jesucristo y su Evangelio. Ayudar a los seres humanos al encuentro con Dios, que es, creemos, el camino para la mayor plenitud y felicidad del ser humano. De ah? que la acci?n de la Iglesia es eminentemente pastoral. Tal misi?n la lleva a preocuparse por los problemas reales que afectan al conjunto del pueblo. Conceptos como la inalienable dignidad de la persona desde su origen hasta su fin; la igualdad de todos en su naturaleza personal; el respeto irrestricto a los derechos fundamentales de la persona humana; la convivencia social basada en la verdad, en la libertad, en la justicia, en el amor, en el perd?n y la misericordia; la preocupaci?n real y efectiva por la dignificaci?n de los m?s pobres y desvalidos, el esp?ritu de servicio honesto y responsable y la b?squeda del bien com?n, por parte de aquellos que tienen responsabilidades en el tejido social del pa?s, etc., son, por lo tanto, temas que preocupan a la Iglesia, en fidelidad al mandato del Evangelio.
A esta misi?n esencial ? anunciar el Evangelio e iluminar la realidad con la ?tica del Evangelio ? quiere ser fiel la Iglesia. La Iglesia no tiene otra pretensi?n. Sabe perfectamente que su misi?n es esencialmente religiosa, pero ligada fuertemente a la realidad hist?rica por el misterio de Dios hecho hombre en Jesucristo. Desde entonces, nada de lo humano puede ser ajeno a la Iglesia. Hay quienes quieren reducir a la Iglesia a lo ?ntimo, a la esfera de lo privado, a excluir a Dios de la vida social. ?Una sociedad que excluye conscientemente a Dios y lo relega totalmente a lo privado se autodestruye? (Benedicto XVI).
La Iglesia anuncia a Cristo y su Evangelio, pero ?la Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa pol?tica de realizar la sociedad m?s justa posible. No puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. Debe insertarse en ella a trav?s de la argumentaci?n racional y debe despertar las fuerzas espirituales, sin las cuales la justicia, que siempre exige tambi?n renuncias, no puede afirmarse ni prosperar. La sociedad justa no puede ser obra de la justicia, sino de la pol?tica. No obstante, le interesa sobremanera trabajar por la justicia esforz?ndose por abrir la inteligencia y la voluntad a las exigencias del bien.
La Iglesia no puede sino interesarse sobremanera en trabajar por la justicia; por eso en aquellas cuestiones que tocan la vida de la sociedad y su ordenamiento se trata, pues, que la Iglesia entre en di?logo ?a trav?s de la argumentaci?n racional?.
La fe no se impone, se propone. Finalmente, es un don de Dios. Pero, en la ?ptica que he se?alado, los creyentes tenemos nuestro derecho y nuestro de deber de aportar a la construcci?n de la Patria.

2. La Familia, problema n?mero 1 de Chile

Quiero traer al recuerdo la ?ltima entrevista p?blica de un pastor extraordinario y de un chileno excepcional, como fue el Arzobispo y monje carmelita don Jos? Manuel Santos Ascarza, recientemente fallecido. En la revista Ercilla, en septiembre de 2005 ?l se?al?:

?Son impresionantes las encuestas, por lo vergonzosas. F?jese que en el a?o 2002, el 50,5% de los ni?os nacieron fuera del matrimonio. Es decir, la mitad de los ni?os chilenos no saben lo que es pap? y mam?. Esa es la tragedia. Es macabro (?)
El trabajo que debe hacerse por la familia es fundamental, porque es la base de una sociedad. Si la mitad de los ni?os chilenos no saben lo que es una familia; no saben lo que es pap? y mam? ?Se imagina el hogar que van a formar el d?a de ma?ana? Creo que ese es el problema central de Chile, y nadie habla de ?l?.
Coincido plenamente con ?l: el problema n?mero uno de Chile es la familia. Y aqu? quiero hablar no s?lo como pastor de la Iglesia Cat?lica. Ustedes y la opini?n p?blica conocen el valor que la Iglesia asigna a la familia. Aqu? quiero hablar como un chileno m?s, que ama a su Patria y quiere lo mejor para su tierra.
Que la familia en nuestra Patria vive una crisis profunda es una realidad incuestionable. Recordemos algunas dolorosas realidades: m?s del 50% de los ni?os en Chile nacen fuera del marco de una familia, con todo lo que eso significa en la vida afectiva, social, s?quica, etc., de los ni?os. Me impresion? leer en un diario de circulaci?n nacional una breve biograf?a de cada uno de los j?venes muertos en la tragedia de P. Montt. Dramas de pobreza, soledad, abandono, llenaron las cortas vidas de esos compatriotas nuestros; la realidad de la violencia familiar que s?lo en este a?o ha destruido m?s de 50 vidas de mujeres, madres y esposas; la pobreza material de miles de familias chilenas que viven hacinadas en casas de 30 metros cuadrados, sin espacios para una intimidad conyugal humanizadora y plenificadora de la pareja; abusos sexuales de toda ?ndole que destruyen vidas humanas, especialmente de ni?os y j?venes; sueldos e ingresos insuficientes en miles de hogares nuestros con la angustia consiguiente de no tener dinero para subsistir; una sexualidad que se banaliza, que se hace irresponsable, alentada directa o indirectamente por organizaciones, y a veces, lamentablemente, por altas autoridades p?blicas que festinan sobre un aspecto de la vida humana de tanta riqueza y profundidad; la evasi?n en el alcohol y en la droga, con los consiguientes dramas de delincuencia, tr?fico y corrupci?n que conlleva; la carencia de una educaci?n mejor para los m?s pobres; el hecho de tantos j?venes que tienen relaciones sexuales prematuras e irresponsables como una evasi?n, en medio de una vida sin horizontes y de mucha carencia afectiva, en busca de compensaciones y placer sin importar si existe o no amor, etc.
Podr?a seguir enumerando dramas humanos que afectan a nuestras familias.
La familia es ?el lugar primario de la humanizaci?n de la persona y de la sociedad y cuna de la vida y del amor? (Juan Pablo II ? Christifideles Laici, 40)
El mayor y primario esfuerzo de Chile en esta hora y de cara al futuro es el fortalecimiento de la familia. La familia, siendo la comunidad natural donde se experimenta y aprende de modo ?nico e insustituible al bien de la sociedad. La familia constituye una escuela fundamental de libertad, pues tiene su origen en la libertad del hombre y de la mujer que se comprometen en un proyecto de mutuo amor y servicio
Todo cuanto se haga por cuidar y fortalecer la vida de las familias redundar? en bien de todo el pa?s. Una sociedad crece m?s sana y s?lida cuando la estabilidad familiar es adecuadamente protegida; la solidez del n?cleo familiar, as? como los sistemas laborales que favorecen la adecuada presencia de los padres en la formaci?n integral de sus hijos, redundan en bien de toda la convivencia social.
El progresivo descenso de la natalidad en el pa?s, uno de los m?s bajos del Continente, es un tema preocupante y es necesario preguntarse acerca de las complejas consecuencias futuras de esta tendencia. Formar a los j?venes en una vida afectiva madura y sana, en una libertad con responsabilidad, es una urgencia de nuestro tiempo. La familia es el espacio privilegiado para ello, ayudada por otras instancias de la sociedad.
La educaci?n es otro tema inmenso del momento presente de la Patria. Constituye un ?mbito privilegiado para recrear en cada generaci?n los anhelos de verdad, libertad y justicia que animan nuestras vidas y nuestra historia. ?La educaci?n es un bien p?blico que debe ser valorado y cuidado por todos los ciudadanos. De la calidad de la educaci?n depende la calidad de vida, la superaci?n de la pobreza, el nivel cultural y la nobleza de las relaciones humanas de un pueblo? (Comit? Permanente CECh)

3. Normas nacionales sobre la regulaci?n de la fertilidad

Quiero referirme ahora brevemente a estas Normas que dispuso el Ministerio de Salud, acerca de las cuales la Iglesia en su momento coment? y se pronunci?.
Los debates y problemas de fondo que han suscitado la dictaci?n de estas NORMAS, est?n en su gestaci?n. Un tema tan trascendente y fundamental como es el origen de la vida humana ameritaba un gran debate de toda la comunidad nacional y no la imposici?n de una visi?n unilateral. Todos sabemos que las dos ONG que prepararon el Documento con el Ministerio de Salud tienen una clara pol?tica abortista y que su fin ?ltimo es obtener que en Chile exista una ley de aborto.
Una materia tan delicada ?no exig?a un di?logo con todos los sectores de la sociedad chilena y no s?lo con algunos?
En agosto del 2006 se realiz? el 36? per?odo de sesiones del Comit? para la eliminaci?n de toda forma de discriminaci?n de la mujer (CEDAW)
El Comit? en aquella ocasi?n se?al?, respecto a Chile:
? El comit? observa que Chile no ha ratificado el Protocolo Facultativo del CEDAW, porque ha habido una intensa campa?a comunicacional adversa, encabezada por dos medios de comunicaci?n muy poderosos, y cuyos argumentos han sido la cesi?n de soberan?a que implicar?a la aprobaci?n del protocolo y que, entre otras imposiciones, podr?a obligar al pa?s a legislar para despenalizar el aborto.
? El comit? observa que en Chile no habr?a un adecuado reconocimiento y protecci?n de los derechos reproductivos de las mujeres y que existen leyes que proh?ben y penalizan toda forma de aborto, lo que afectar?a la salud de las mujeres y dar?a lugar al aumento de la mortalidad derivada de la maternidad.
? El organismo ?insta? a la revisi?n de la legislaci?n relacionada con el aborto, con miras a enmendarla para ?proporcionar abortos en condiciones de seguridad y permitir la interrupci?n del embarazo por razones terap?uticas relacionadas con la salud de la mujer, incluida la salud mental??
? El comit? observa que respecto del aborto, el gobierno no ha propuesto legislaci?n, pues no habr?a todav?a las condiciones por la resistencia de los medios de comunicaci?n ?conservadores?, sectores religiosos y partidos pol?ticos.
Debemos decirlo sin eufemismos: aqu? hay un imperialismo ideol?gico y un imperialismo econ?mico. Los poderes pol?ticos y econ?micos del mundo quieren imponer, especialmente a los pa?ses del tercer mundo, su visi?n ideol?gica e impedir que m?s seres humanos participen del banquete de la vida. Las grandes industrias qu?micas y farmac?uticas hacen un gigantesco negocio promoviendo todos los medios posibles de regulaci?n de la natalidad y tambi?n abortivos impidiendo que m?s vidas humanas existan en nuestro continente. Le conviene al ?establishment?.
Por supuesto que hay un problema real de embarazos de adolescentes y transmisi?n del Sida en el pa?s. La Iglesia reconoce la gravedad del problema y plantea la b?squeda de soluciones acordes con la dignidad humana y dentro de una sana antropolog?a.
Cuestiona con firmeza la filosof?a de las Normas y ciertos medios ? como la p?ldora del d?a despu?s - de la que hablar? mi hermano Fernando Chomal?.
Las Normas buscan evitar los efectos del mal y no la causa (de la causa algo he dicho al referirme a los problemas que enfrenta hoy la familia).
Buscan resolver los efectos por mecanismos simplemente t?cnicos al recomendar m?todos preventivos y en algunos casos, potencialmente abortivos, que presuponen una actitud permisiva de la causa del problema. La causa est? en las relaciones sexuales irresponsables (el reciente episodio en Machal? de dos adolescentes de 12 y 13 a?os teniendo relaciones sexuales en el aula de clases es elocuente), y es a ?sta a la que hay que apuntar si queremos de verdad resolver el problema.

El problema de fondo es ?qu? tipo de joven, de mujer, de hombre del ma?ana se quiere formar?; ?cu?l es la relaci?n entre sexualidad y familia? No se trata solamente de dar informaciones a los j?venes, que a menudo no vienen dadas ni siquiera con exactitud, con campa?as en las plazas p?blicas y con espect?culos que banalizan y empobrecen la maravillosa realidad de la sexualidad humana.
Se se?alan t?cnicas y medios para prevenirse de posibles enfermedades y contagios olvidando toda la dimensi?n humana y de valores y testimonios de amor. ?No se tiene confianza en los j?venes! ?No se les cree capaces de vivir una sexualidad humanizadora!.
El desaf?o grande, gigantesco, frente a la idolatr?a del sexo es promover valores de esperanza y de vida, recuperar la dignidad de la persona, especialmente, la dignidad de la mujer. Ella no es objeto de placer que se usa y se bota. Es persona. En clave de fe, tanto la mujer como el var?n son hijos de Dios.
La visi?n consumista y materialista, en este campo, como en otros, deshumaniza a la persona y su sexualidad transform?ndolas s?lo en ?cosas?. Si queremos una sociedad verdaderamente sana, hagamos de los seres humanos verdaderamente personas y no s?lo ense?emos t?cnicas para que no se infecten. Hacer s?lo eso es empobrecer la condici?n humana, es rebajarla s?lo a su animalidad, haci?ndole perder su dignidad m?s profunda.
Termino se?alando que la defensa de la vida en todas sus etapas, es uno de los valores esenciales de la existencia humana y de todo aquello que salvaguarde su dignidad. Con Benedicto XVI proclamo: ?Estos valores, antes de ser cristianos son humanos, por eso ante ellos no puede quedar indiferente y silenciosa la Iglesia, que tiene el deber de proclamar con firmeza la verdad sobre el hombre y sobre su destino? (9-XII-2006).

Muchas gracias.

? Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua
Presidente
Conferencia Episcopal de Chile


Valpara?so. C?mara de Diputados, noviembre 6 de 2007.
Publicado por verdenaranja @ 23:33  | Hablan los obispos
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