Mi?rcoles, 07 de noviembre de 2007
07 Noviembre (ACI).- Al presentar hoy durante la Audiencia General la figura de San Jer?nimo, el gran Padre de la Iglesia autor de la traducci?n al lat?n de la Biblia conocida como la ?Vulgata?, el Papa Benedicto XVI destac? que el cristiano debe amar la Palabra de Dios transmitida por la Sagrada Escritura porque ?ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo" y se?al? el ant?doto contra sus interpretaciones individualistas: ?leerla siempre en comuni?n con la Iglesia viva?.

Durante la catequesis de la audiencia celebrada esta ma?ana en la Plaza de San Pedro en presencia de 40 mil personas, el Santo Padre subray? que este santo, nacido alrededor del 347, "puso en el centro de su vida la Biblia: la tradujo en lengua latina, la coment? en sus obras y sobre todo se comprometi? a vivirla concretamente en su existencia terrena".

Del autor de la Vulgata ?reconocida en el Concilio de Trento texto oficial de la Iglesia latina?, dijo el Pont?fice, ?debemos aprender a amar la Palabra de Dios en la Sagrada Escritura porque ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo". Por eso, es importante "vivir en contacto y en di?logo vivo" con ella.

"Este di?logo ?explic? debe tener dos dimensiones. Por una parte, debe ser un di?logo realmente personal porque Dios tiene un mensaje para cada uno de nosotros. Debemos leer las Escrituras no como palabras del pasado sino como Palabra de Dios que habla tambi?n conmigo y tratar de entender qu? me dice el Se?or".

Ahora bien, precis?, "para no caer en el individualismo debemos tener presente que la Palabra de Dios se nos da para construir comuni?n, para unirnos en esta verdad, en este camino. La Palabra de Dios, aunque sea siempre personal, es siempre una palabra que construye Iglesia. Por eso, debemos leerla siempre en comuni?n con la Iglesia viva. El lugar privilegiado de la escucha de la Palabra de Dios es la liturgia".

"La palabra de Dios trasciende el tiempo. Las opiniones humanas van y vienen. La Palabra de Dios es palabra de vida eterna. Lleva en s? la eternidad, lo que es v?lido para siempre", apunt?.

Vulgata y criterios de traducci?n

Al comentar el gran aporte de San Jer?nimo, la Vulgata, el Papa coment? los criterios elegidos por Jer?nimo para la traducci?n, como el de "respetar incluso el orden de las palabras en las Sagradas Escrituras", porque en ellas hasta ese orden, como escribe Jer?nimo, "es un misterio", es decir, "una revelaci?n".

Jer?nimo reafirma tambi?n "la necesidad de recurrir a los textos originales: el griego para el Nuevo Pacto" y el hebreo para el Antiguo Testamento.

San Jer?nimo

El Pont?fice explic? al inicio de su alocuci?n que San Jer?nimo, de familia cristiana, "recibi? en Roma una esmerada formaci?n y una vez bautizado se orient? hacia la vida asc?tica y parti? para Oriente, viviendo como eremita en el desierto. Perfeccion? el griego, estudi? el hebreo y transcribi? c?dices y obras patr?sticas" y "la meditaci?n, la soledad y el contacto con la Palabra de Dios hicieron madurar su sensibilidad cristiana".

De vuelta a Roma, el Papa D?maso lo tom? como secretario y consejero. Muerto el pont?fice, Jer?nimo peregrin? a Tierra Santa y Egipto y se asent? en Bel?n, donde permaneci? hasta su muerte (419/420).

En Bel?n, San Jer?nimo "coment? la Palabra de Dios, defendi? la fe oponi?ndose con vigor a diversas herej?as; exhort? a los monjes a la perfecci?n; ense?? la cultura cl?sica y cristiana a sus j?venes alumnos y acogi? con solicitud pastoral a los peregrinos que visitaban la Tierra Santa".

"Su preparaci?n literaria y su vasta erudici?n ?dijo el Santo Padre? le permitieron la revisi?n y traducci?n de muchos textos b?blicos: una tarea preciosa para la Iglesia latina y para la cultura occidental".
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