Viernes, 09 de noviembre de 2007
La Conferencia Episcopal Argentina, al t?rmino de de la 94? Asamblea Plenaria, ha emitido un Mensaje con motivo de la beatificaci?n de CEFERINO NAMUNCUR?.

?CEFERINO, HIJO DE DIOS Y HERMANO DE TODOS?


Al Pueblo de Dios:

Con inmensa gratitud a Dios queremos compartir con todos ustedes la buena noticia de la Beatificaci?n de CEFERINO NAMUNCUR?, que celebraremos el pr?ximo 11 de noviembre en Chimpay (R?o Negro).
Celebrar la beatificaci?n de Ceferino es alegrarnos por el reconocimiento del significado de su vida y de sus virtudes. Y as?, quienes peregrinamos en este mundo lo descubrimos como:

- modelo de encuentro con Cristo y cercan?a de Dios hacia la humanidad;
- ejemplo claro del Evangelio hecho vida en lo cotidiano;
- fuerza y sost?n en las fragilidades y debilidades;
- encuentro y aceptaci?n de otra cultura y religiosidad.

En nuestro caminar como Pueblo de Dios en la Argentina, Ceferino es una clara invitaci?n, entre otros aspectos:

* a descubrirnos hijos de Dios, necesitados de Dios, desterrando as? toda autosuficiencia. Desde peque?o, Ceferino, a la luz de la religiosidad de su raza y luego con el acontecer de la fe cristiana en su vida, se descubri? en las manos de Dios, necesitado y agradecido al Dios creador y Padre de todos,

* a tomar decisiones que marcan la vida. Decisiones abiertas al bien de los dem?s, no cerradas en horizontes mezquinos. Ceferino, a sus 11 a?os se propone ?quiero ser ?til a mi gente?, y all? inicia un camino sin ambig?edades. Camino que lo lleva a anhelar ser misionero y sacerdote para compartir esa Palabra de Dios recibida y llevarla a todos como vida en abundancia,

* a valorar lo cotidiano como el lugar donde se realizan los grandes ideales. La vida sencilla de Ceferino est? marcada por un cotidiano vivir con un gran amor a la familia y a la tierra, con una entrega generosa y alegre a todos, con un esp?ritu de reconciliaci?n y comuni?n, en un amor preferencial por los m?s sufridos.

Ceferino es conocido y amado por muchos. Es uno de nosotros.
Los ni?os y los j?venes encuentran en ?l un ejemplo de vida que despierta y sostiene su esperanza. Ceferino es para ellos un modelo que da razones para vivir en el descubrimiento de la vocaci?n a la que cada uno est? llamado.
Los adultos, en especial los padres de familia, encuentran en ?l sost?n para cuidar todo lo que es importante: los hijos, la uni?n de la familia, el trabajo honesto y sacrificado.
Los ancianos, nuestros abuelos, encuentran en ?l serenidad y gratitud para mirar la vida vivida.
Los enfermos encuentran en ?l valor y fuerzas, porque ?l mismo vivi? y sufri? la experiencia de la enfermedad.
Los pobres, marginados y excluidos encuentran en ?l un mensaje de dignidad y la invitaci?n a no renunciar a ser protagonistas de la historia.
Los poderosos descubren en ?l un fuerte llamado a no aferrarse a sus bienes y a su poder, sino a recorrer el camino del compartir, del abrirse a los dem?s, del hacer de nuestro mundo la mesa de todos.
La gente de campo encuentra en ?l al compa?ero que est? con ellos en el duro trabajo de cada d?a, y los alienta en su lucha por preservar la tierra de todo emprendimiento irresponsable que s?lo busca intereses econ?micos para unos pocos.
La gente de la ciudad, en el ritmo acelerado que le impone la vida, encuentra en ?l la mano amiga que hace a Dios cercano y ayuda a descubrir al vecino como hermano.
Los pueblos originarios descubren en ?l aquel valioso mensaje de cuidar y ofrecer los bienes de su cultura, a valorar el amor a la vida, el sentido de familia y de pertenencia a la comunidad, el amor y el cuidado a la tierra, la apertura a Dios.
Los variados grupos religiosos aprenden de ?l a reconocer y apreciar las expresiones religiosas distintas, y recorrer caminos de di?logo y de colaboraci?n.
Los que no tienen fe, los desalentados, golpeados y abrumados, encuentran en ?l un signo de esperanza y de confianza en su caminar.
La Iglesia toda descubre en ?l un llamado a renovar la fe en Cristo, en la responsabilidad de hacerla vida y anuncio para cada uno.

Todos recibimos de ?l un mensaje de reconciliaci?n.

Estos son algunos de los mensajes que descubrimos en Ceferino: alguien cercano, que nos hace vivir la alegr?a de ser hijos de Dios. Alguien cercano que nos hace hermano de todos. La beatificaci?n confirma esta cercan?a y renueva su testimonio de vida.

Que para nosotros y para todos ustedes, este acontecimiento signifique y exprese la bendici?n de nuestro Padre Dios y el cuidado de nuestra Madre la Virgen de Luj?n.

Pilar, 9 de noviembre de 2007
94? Asamblea Plenaria
Conferencia Episcopal Argentina
Publicado por verdenaranja @ 21:22  | Hablan los obispos
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