Viernes, 09 de noviembre de 2007
El Nuncio Apost?lico en Bolivia, Mons. Ivo Scapolo, destac? tambi?n la presencia del Papa Benedicto XVI en Brasil, como un signo de comuni?n del Sucesor de Pedro con la Iglesia de Am?rica Latina y el Caribe, reflejada en sus mensajes que fueron iluminadores y alentadores no s?lo para la Iglesia particular de Brasil sino para todo el continente. (Fides)


SALUDO DEL NUNCIO APOST?LICO A LA LXXXV ASAMBLEA DE OBISPOS


Saludo del Excmo. Mons. Ivo Scapolo, Nuncio Apost?lico, a los Obispos reunidos en la LXXXV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Boliviana

Eminent?simo Se?or Cardenal Julio Terrazas Sandoval, Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra y Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana,
Queridos Hermanos Arzobispos y Obispos,
Estimados Miembros de la Secretar?a General:

Expreso mis sentimientos de gratitud al Se?or por el hecho de que por la XI vez tengo el agrado de participar en la Asamblea General de la Conferencia Episcopal Boliviana, momento siempre importante para esta Iglesia particular y tambi?n para la Nunciatura Apost?lica. De hecho cada Asamblea General expresa concreta y claramente, como dice un Documento de la Congregaci?n para los Obispos, que la Conferencia Episcopal es ?el ?rgano privilegiado de uni?n, de coordinaci?n, de rec?proca colaboraci?n de los obispos (...) decididos a trabajar conjuntamente para el bien de sus Iglesias y participar generosamente, junto con el Romano Pont?fice, del cuidado pastoral de todas las Iglesias? [Congregaci?n para los Obispos, Instrumentum laboris ?Las Conferencias Episcopales?, 1? de julio de 1987, Enchiridion Vaticanum, X, p. 1287].
Es para m? una alegr?a dar un fraterno saludo a un nuevo miembro del Colegio Episcopal, Mons. Francisco Focardi, que el Papa Benedicto XVI ha elevado al Episcopado, confi?ndole el cargo de Obispo Auxiliar del Vicariato Apost?lico de El Beni. Agradezco al Se?or por el momento de gracia que la Iglesia en Bolivia ha vivido con ocasi?n de su Consagraci?n Episcopal, realizada en Trinidad el pasado 2 de septiembre. Adem?s de desear al nuevo Obispo que sea siempre instrumento eficaz en las manos de Dios para el bien de aquella Iglesia local, quiero expresar nuevamente sinceros sentimientos de gratitud y aprecio por el generoso y fiel ministerio episcopal cumplido durante muchos a?os por el Obispo Auxiliar em?rito, Mons. Manuel Eguiguren Galarraga.
En el pasado mes de septiembre hubo un cambio en la Secretar?a General de la Conferencia Episcopal: al P. Francisco Flores, S.I., ha sucedido el P. Eugenio Scarpellini. Siento el deber de expresar sentimientos de gratitud al P. Flores por el servicio que ha realizado durante cuatro a?os y por la disponibilidad demostrada en colaborar con la Nunciatura Apost?lica; que el Se?or le conceda poder continuar con entusiasmo y energ?a su servicio a la Iglesia, seg?n el carisma de la Compa??a de Jes?s, a la cual ?l pertenece.
Hago votos para que el flamante Secretario General Adjunto, con satisfacci?n y ?xito, pueda poner sus capacidades humanas y sacerdotales al servicio de la Conferencia Episcopal y, de alguna manera, tambi?n de la Santa Sede.
Mirando lo que ha acontecido durante los ?ltimos meses en la Iglesia a nivel local, continental y mundial, merece una especial menci?n el viaje realizado, en mayo pasado, por el Papa Benedicto XVI a Brasil con motivo de la V Asamblea General de la Conferencia Episcopal de Am?rica Latina y el Caribe. Hemos podido constatar el entusiasmo y el cari?o con los cuales el Sucesor de Pedro ha sido acogido por la Iglesia que est? en Brasil; ha sido tambi?n una ocasi?n para escuchar su palabra iluminadora y alentadora que, si bien ha sido dirigida a los diferentes sectores y realidades de la Iglesia brasile?a ha tenido un especial valor
Mirando lo que ha acontecido durante los ?ltimos meses en la Iglesia a nivel local, continental y mundial, merece una especial menci?n el viaje realizado, en mayo pasado, por el Papa Benedicto XVI a Brasil con motivo de la V Asamblea General de la Conferencia Episcopal de Am?rica Latina y el Caribe. Hemos podido constatar el entusiasmo y el cari?o con los cuales el Sucesor de Pedro ha sido acogido por la Iglesia que est? en Brasil; ha sido tambi?n una ocasi?n para escuchar su palabra iluminadora y alentadora que, si bien ha sido dirigida a los diferentes sectores y realidades de la Iglesia brasile?a ha tenido un especial valor y sentido para todas la Iglesias particulares de Am?rica Latina. Por este motivo he apreciado y apoyado la oportuna iniciativa de la Secretar?a General de editar y difundir una publicaci?n con el texto de los discursos pronunciados por el Santo Padre en tal circunstancia.
La presencia del Vicario de Cristo ha dado un especial resalte a la inauguraci?n de la V Asamblea General del CELAM. Ha sido en primer lugar un importante momento de comuni?n eclesial de los Obispos entre ellos y con el Obispo de Roma, el cual, ?como sucesor de Pedro, es el principio y fundamento perpetuo visible de unidad? (LG 23) de la Iglesia universal. La presencia del Papa y su discurso de inauguraci?n han contribuido notablemente para que la tarea no f?cil de la Asamblea fuese realizada en un atm?sfera de oraci?n, de comuni?n y de unidad. Imaginando todas las gracias que el Se?or ha concedido a los participantes en aquellas semanas de an?lisis, di?logo y discernimiento quiero, con gratitud al Se?or, referirme ahora al fruto de aquel trabajo: el as? llamado ?Documento de Aparecida?. Lo considero un indispensable instrumento de comuni?n eclesial, que permitir? a la Iglesia Cat?lica que est? en Am?rica Latina y en el Caribe cumplir hoy, con eficacia y en unidad de intenciones, la misi?n salv?fica que el Se?or le ha confiado. La misma edici?n del documento, fruto de un acuerdo entre las tres principales Editoras cat?licas, y el realce con el cual ha sido presentado son se?ales positivas de una nueva etapa en la historia de esta Iglesia particular; en este sentido merecen un especial reconocimiento y aprecio todas las iniciativas que se han realizado o que est?n programadas para que el ?Documento de Aparecida? sea conocido, estudiado y asimilado, y as? constituya una importante fuente orientadora para la obra pastoral de los pr?ximos a?os.
En mayo pasado hemos podido captar las diferentes reacciones al Discurso inaugural del Papa Benedicto XVI a la V Asamblea General y la intervenci?n del Card. Julio Terrazas en nombre del Episcopado boliviano. Sin duda ha sido una ocasi?n para reflexionar sobre el papel que la Iglesia tiene en la sociedad y las justas relaciones que deben existir entre la Iglesia Cat?lica y el Estado. A este respecto es oportuno recordar en particular lo que ense?a el Catecismo de la Iglesia Cat?lica, en el n. 2246: ?Pertenece a la misi?n de la Iglesia ?emitir un juicio moral incluso sobre cosas que afectan al orden pol?tico cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvaci?n de las almas (GS 76)?.
Las relaciones entre la Iglesia y el Estado constituyen un tema de gran actualidad en Bolivia por el hecho de que se est? elaborando una nueva Constituci?n. Por consiguiente, espero que se tome en seria consideraci?n la ?Propuesta de la Iglesia Cat?lica en Bolivia a la Asamblea Constituyente?.
Es un documento que ofrece una valiosa ayuda a todos los bolivianos que buscan salvaguardar instituciones y valores fundamentales tales como la libertad religiosa,
la vida humana desde la concepci?n hasta la muerte natural, el matrimonio entre var?n y mujer, la familia, la libertad de educaci?n.
Pasando ahora a revisar los eventos eclesiales de particular relevancia que se realizar?n en el a?o 2008, ya inminente, quiero mencionar la XII Asamblea General Ordinaria del S?nodo de los Obispos; ella est? programada para el mes de octubre y tendr? como tema ?La Palabra de Dios en la vida y en la misi?n de la Iglesia?. Ser? un momento de gracia para toda la Iglesia universal, cuyos resultados constituir?n otro precioso instrumento para la Iglesia latinoamericana que, seg?n el Documento de Aparecida, se ha comprometido a realizar la Gran Misi?n Continental. Hago votos para que los trabajos que se realizar?n durante esta Asamblea General permitan al Episcopado boliviano ofrecer su valiosa contribuci?n para una reflexi?n actualizada sobre un tema tan importante como es la incidencia de la Palabra de Dios en la vida y en la misi?n de la Iglesia.
En estas ?ltimas semanas todos los obispos del mundo han sido informados tambi?n de la decisi?n del Papa Benedicto XVI de realizar, de junio de 2008 a junio del 2009 el A?o Paulino, para recordar los dos mil a?os del nacimiento de San Pablo. Ser? otra ocasi?n para reflexionar, en comuni?n con toda la Iglesia universal, acerca de la misi?n que el Pueblo de Dios ha de realizar hoy imitando el estilo y el entusiasmo del gran Ap?stol de los paganos. Ojal? que tambi?n en Bolivia se puedan concretar iniciativas que permitan a esta Iglesia local vivir con intensidad este A?o de gracia proclamado por el Santo Padre.
Hace algunas semanas he comunicado a todos ustedes que en el mes de noviembre de 2008 est? programada la Visita ?ad limina Apostolorum?, que es una de las formas concretas con las cuales a lo largo de los siglos la comuni?n eclesial es expresada de manera excelsa? [Congregaci?n para los Obispos, Decreto ?Ad Romanam Ecclesiam?, 29 de junio de 1975, Enchiridion Vaticanum, V, p. 880]. Ser? otro evento de suma importancia, cuya eficacia depende tambi?n del esmero que se pondr? en su preparaci?n y de las oraciones con las cuales los fieles acompa?ar?n a sus pastores en el encuentro con el Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo.
Antes de concluir hago una r?pida referencia tambi?n al Coloquio que se ha realizado en La Paz el 25 del octubre pasado sobre el tema ?Evangelizaci?n y Cultura en Bolivia, ayer y hoy?. Esta iniciativa, promovida por la Nunciatura Apost?lica, la Conferencia Episcopal Boliviana y la Universidad Cat?lica Boliviana ?San Pablo?, ha permitido hacer conocer mejor la gran obra misionera que se va realizando en Bolivia desde hace cinco siglos, con m?ltiples beneficios no s?lo espirituales m?s tambi?n sociales, culturales y art?sticos. Sugiero cordialmente que este estudio y reflexi?n pueda realizarse tambi?n en otras circunscripciones eclesi?sticas para permitir que se vea y reconozca en la historia de la Iglesia en Bolivia una p?gina preciosa de la historia de la salvaci?n.

Muchas gracias.

+ Ivo Scapolo
Nuncio Apost?lico

Cochabamba, 8 de noviembre de 2007
Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Hablan los obispos
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