Jueves, 15 de noviembre de 2007
Entrevista al Obispo Ciocesano de Tenerife Don Bernardo ?lvarez Afonso con motivo de EL D?A DE LA IGLESIA DIOCESANA - 2007.

El Obispo de Tenerife, Monse?or D. Bernardo ?lvarez Afonso
Es indiscutible que la Iglesia aporta a la sociedad grandes
beneficios, no s?lo en relaci?n con el derecho a la libertad religiosa de los ciudadanos sino, tambi?n, en el cultivo de los valores c?vicos y el desarrollo arm?nico de la vida social. Adem?s de la acci?n directa en el campo educativo y en la atenci?n a las personas m?s necesitadas, la Iglesia con su misi?n espec?ficamente religiosa contribuye a la formaci?n de ciudadanos libres, honrados y responsables, pues de la fe cristiana derivan criterios, orientaciones y energ?as que sirven para establecer y consolidar una sociedad m?s justa y solidaria.

Como es l?gico, igual que en cualquier otra faceta de la vida social, la actividad de la Iglesia necesita de unos medios humanos y materiales. Por eso, adem?s de contar con la desinteresada prestaci?n personal de muchos fieles, la Iglesia necesita recursos econ?micos para hacer frente los costes que se generan en los distintos ?mbitos de su acci?n. ?De d?nde obtiene la Iglesia esos recursos?

Actualmente las ?nicas fuentes de financiaci?n que tiene la Iglesia son las aportaciones voluntarias de los fieles y el 0,7 % de la cuota ?ntegra del IRPF, de aquellos contribuyentes
que as? lo marquen expresamente (poniendo la ?X?) en la casilla correspondiente de su declaraci?n de la renta. Con motivo del ?D?a de la Iglesia Diocesana?, el Obispo de la Di?cesis, D. Bernardo ?lvarez Afonso, hace un llamamiento a contribuir al sostenimiento econ?mico de la Iglesia con responsabilidad y generosidad.

- ?D. Bernardo, el apoyo econ?mico a la labor que realiza la Iglesia s?lo se hace en este d?a?

Por supuesto que no. El ?D?a de la Iglesia Diocesana? se hace una colecta especial, ciertamente, pero la colaboraci?n
econ?mica para el sostenimiento de la Iglesia ha de ser una acci?n permanente.
De hecho los fieles hacen aportaciones a lo largo de todo el a?o de diversas formas (colecta de la misas, donativos con ocasi?n de la celebraci?n de los sacramentos,
cuotas, donaciones espont?neas, legados... sin olvidar el poner la ?X? a favor de la Iglesia Cat?lica al realizar
la declaraci?n de la Renta). Lo que sucede es que todas estas aportaciones juntas no alcanzan para cubrir las necesidades y, adem?s, muchas veces no se hacen m?s cosas (sobre todo en el campo de la acci?n socio-caritativa) por falta de medios econ?micos. Por eso continuamente tenemos que recordar e insistir a todos los cat?licos sobre su deber de ?ayudar a la Iglesia en sus necesidades?. Un verdadero cristiano siente la Iglesia como algo propio y, por tanto, asume la responsabilidad de contribuir seg?n sus posibilidades a la financiaci?n de la misma.

- El 79,6 % de los espa?oles se declaran cat?licos. ?Por qu? no se da un mayor compromiso a la hora de contribuir al sostenimiento econ?mico de la Iglesia?

Porque hay poca conciencia de esta necesidad y esto, fundamentalmente, por dos razones. Una, porque en Espa?a existe la falsa idea, a veces interesadamente difundida en determinados medios, de que el Estado financia a la Iglesia, cuando en realidad ?hasta este a?o 2007? el 91% de lo que la Iglesia recibe por la v?a de la hacienda p?blica proviene de las declaraciones de la renta de quienes pusieron la ?X ?en la casilla correspondiente (son por tanto aportaciones voluntarias de personas concretas), mientras que s?lo el 9 % procede de los Presupuestos Generales del Estado. A partir
del a?o 2008 la Iglesia s?lo va a recibir lo proveniente de la declaraci?n de la renta, si bien el % ser? del 0,7 en lugar el 0,52 anterior (en pa?ses de nuestro entorno el % es mayor: Dinamarca, 1 %; Suecia, 1,25%; Suiza, 2%... Alemania tiene un ?impuesto religioso? espec?fico, lo que permite que una Di?cesis como Colonia, reciba m?s del doble que toda Espa?a). La otra causa del poco compromiso, proviene de un deficiente sentido de Iglesia por parte de una amplia mayor?a de cat?licos espa?oles que no tienen reparo en llamarse
a si mismos: ?cat?licos no practicantes?. Quien no practica la fe, dif?cilmente se sentir? obligado a contribuir al sostenimiento de la Iglesia o, si alguna vez lo hace, contribuir? espor?dicamente y con poca generosidad. De hecho, en honor a la verdad, la Iglesia hace todo lo que hace gracias a la generosidad de una minor?a de cat?licos
(aquellos que participan asiduamente en la vida de la Iglesia).

- ?Qu? aporta la Iglesia a la sociedad?

Respondo con palabras de Concilio Vaticano II que, partiendo
de la convicci?n de que las energ?as que la Iglesia puede comunicar a la sociedad humana tienen su fundamento
en la fe, la esperanza y la caridad aplicadas a la vida pr?ctica, hace la siguiente afirmaci?n: ?La misi?n propia que Cristo confi? a su Iglesia no es de orden pol?tico, econ?mico
o social. El fin que le asign? es de orden religioso. Pero precisamente de esta misma misi?n religiosa derivan
funciones, luces y energ?as
que pueden servir para establecer y consolidar la comunidad
humana seg?n la ley divina. M?s a?n, donde sea necesario, seg?n las circunstancias de tiempo y de lugar, la misi?n de la Iglesia puede crear, mejor dicho, debe crear, obras al servicio de todos, particularmente de los necesitados,
como son, por ejemplo, las obras de misericordia u otras semejantes?.

- ?Qu? le pedir?a a los cat?licos
de cara al futuro?


Como Obispo tengo el derecho y el deber de recordar a los cat?licos que la Iglesia como ?casa y familia de todos?
es, tambi?n, ?cosa de todos?. A veces da la sensaci?n
de que a la hora de colaborar con la Iglesia lo hacemos
a rega?adientes o como quien hace un favor, como si la Iglesia fuera algo ajeno que ?ni me va ni me viene?. Asimismo,
a la hora de colaborar, no todos los cat?licos somos lo generosos que podemos y debemos ser porque no valoramos
lo que hace la Iglesia, o lo consideramos como algo innecesario y superfluo de lo que se puede prescindir.
?Sentirse Iglesia? es algo connatural
de quien se considera cat?lico. Por eso, un buen cat?lico
ha de ver lo que la Iglesia es y hace como algo propio y apoyarlo con alma coraz?n y vida, como se apoya todo lo que nos interesa (nuestro equipo de f?tbol, nuestro partido
pol?tico, nuestro colegio profesional, etc.). Un cat?lico no puede pasar por alto su deber de contribuir
al sostenimiento econ?mico de su Iglesia, ser?a una grave irresponsabilidad en sus deberes religiosos y, al mismo tiempo, con su omisi?n impide que se pueda hacer el bien a muchas m?s personas y a la sociedad en su conjunto. Dejando a un lado los enormes beneficios indirectos, las estad?sticas nos demuestran que en ninguna otra instituci?n la aportaci?n econ?mica tiene un efecto multiplicador y una rentabilidad
social tan grande. En acci?n directa, s?lo en educaci?n,
las instituciones de la Iglesia ahorran a los Presupuestos
Generales del Estado m?s de 3000 millones de euros al a?o. Y, si hablamos de los casi 4500 centros de asistencia social, entre hospitales, ambulatorios, casas de ancianos, centros para tutela de la infancia,... donde son atendidas m?s de dos millones de personas, ?a cu?nto asciende la rentabilidad de lo que hace la Iglesia?

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Publicado por verdenaranja @ 23:54  | Entrevistas
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