Lunes, 26 de noviembre de 2007
Comentario al evangelio del martes de la vig?sima cuarta semana del tiempo ordinario, sacado de "Ens??anos a orar de Guillermo Guti?rrez".

Ni piedra sobre piedra

El templo de Jerusal?n fue una de las maravillas del mundo. Frente a esa maravilla un negro presagio: no quedar? piedra sobre piedra.

Todo pasa, Dios no cambia y permanece. En el confusionismo universal har?n aparici?n falsos profetas. ??No os dej?is enga?ar!?, previene Jes?s. No hay m?s que un Salvador.
La ruina del templo entra en el juego de los avatares humanos. Planes divinos adentro, pueden descubrirse dos razones principales. La primera es la autosanci?n de la ciudad al no reconocer la visita del d?a del Se?or (Lc 19,44). El rechazo de Dios lleva al caos. Los que pidieron la muerte de Jes?s incurrieron en ese caos.

Teol?gica y simb?licamente existe otra raz?n. Jes?s habl? tambi?n de la destrucci?n del templo de su cuerpo: ?Destruid este templo y yo lo reedificar? en tres d?as? (Jn 2,19). La afirmaci?n puede entenderse como el fin de una etapa de la historia y comienzo de una nueva, en que cesan los signos para dar paso a las realidades. El templo era un signo. Jes?s es el templo definitivo que hace innecesario el templo de piedras. Es en Jes?s donde los verdaderos adoradores deber?n dar culto a Dios en esp?ritu y en verdad (Jn 4,24).

San Pablo formul? y desarroll? el pensamiento de que todo bautizado se convierte en templo vivo del Esp?ritu. El nuevo culto en esp?ritu y verdad postula una interiorizaci?n de la religi?n donde lo puro y lo impuro, lo bueno y lo malo se valoran seg?n la intenci?n del coraz?n (Mt 15,10-20; Mc 7,14-23). Es ante todo en el coraz?n donde hay que buscar y dar culto a Dios. ?No busques fuera, dentro de ti habita la verdad? (san Agust?n). Buscamos una religiosidad cristoc?ntrica, enraizada en lo m?s profundo del coraz?n y no nutrida de vac?as exterioridades. ?El hombre fiel a su conciencia permanece fiel a su destino, es hombre bueno y terminar? en la felicidad. El hombre que traiciona su conciencia es un hombre perverso que corre derecho a su ruina. La desgracia sale del pecado como el gusano de la podredumbre? (Tilman Pesch).
Publicado por verdenaranja @ 23:06  | Espiritualidad
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