Viernes, 30 de noviembre de 2007
La restauraci?n del retablo del Se?or de la Ca?ita, en la iglesia orotavense de San Juan, saca a la luz elementos ocultos


(Diario de Avisos, 29 - IX, Miguel G?mez, La Orotava) La restauraci?n del patrimonio hist?rico-art?stico es una ardua labor que requiere una gran precisi?n y considerables dosis de paciencia. No obstante, en ocasiones proporciona alguna que otra sorpresa. Un ejemplo de ello es el trabajo que Marcos Hern?ndez Moreno, doctor en Bellas Artes, desarrolla en la iglesia de San Juan Bautista de La Orotava.

Si hace algo m?s de un a?o Hern?ndez, que entonces se ocupaba de restaurar el retablo del Calvario, descubr?a en el frontal un vanitas (alegor?a barroca que representa la fugacidad de la existencia), ahora ha vuelto a rescatar elementos que permanec?an ocultos, en este caso en el retablo del Se?or de la Ca?ita, en el que ha trabajado desde mediados de septiembre. Probablemente, los descubrimientos efectuados en esta ocasi?n por Hern?ndez no sean tan llamativos para el espectador como el realizado en el retablo del Calvario, pero revisten una singular importancia. Al desmontar el frontal del altar, el restaurador hall? en la parte trasera una inscripci?n que hab?a sido tapada: A?o de 1787. Lo dor? y ejecut? F. Gerdo et Abreu. Esta anotaci?n atribuye una autor?a al frontal y es un hallazgo cuando menos curioso, ya que en una ?poca, el siglo XVIII, en la que, seg?n Hern?ndez, "el artista no ten?a consideraci?n de tal", no era habitual la firma de estas obras.

A la pregunta de qui?n era en concreto este F. Gerdo (Gerardo) et Abreu deber?n responder los historiadores, indica el restaurador. No obstante, puede conjeturarse que se trata de un fraile. De hecho, apunta Marcos Hern?ndez, se tiene constancia de que en el convento de Santo Domingo, de donde procede el retablo, hab?a en la ?poca un monje que pintaba, aunque no se conoce su obra. En cuanto a los motivos por los que la firma qued? oculta, cabe relacionarlos con "celos art?sticos".

"Espectacular".

Al margen de la aparici?n de esta inscripci?n, la limpieza del frontal result? particularmente "espectacular", ya que la suciedad de la capa de barniz imped?a apreciar las calidades de la policrom?a y de los dorados originales.

No es esta la ?nica sorpresa que guardaba el retablo del Se?or de la Ca?ita. As?, la hornacina principal sufri? una intervenci?n destinada a cubrir la pintura original tras capas de pintura, papel pintado y terciopelo. La labor de Marcos Hern?ndez Moreno ha permitido que los motivos iniciales -unas cenefas t?picas del siglo XVIII- salgan de nuevo a la luz. Adem?s, durante el proceso de restauraci?n, Hern?ndez encontr? en el interior del retablo dos remates que hab?an sido arrinconados y sustituidos por otros m?s modernos en forma de jarrones. Estas piezas han sido restituidas a su emplazamiento original, encima de la cornisa.

Descubrimientos aparte, el trabajo del restaurador ha devuelto su esplendor al retablo. Los colores lucen m?s vivos y en lo que antes aparec?a ante la vista como negro, pueden apreciarse ahora matices insospechados. En cuanto al cuadro situado en la parte superior, que representa a Santo Domingo de Guzm?n con la Virgen del Rosario, ha sido colocado en un bastidor para tensarlo y evitar las arrugas.

Concurso.

Marcos Hern?ndez -cuya trayectoria en procesos de restauraci?n incluye intervenciones en las iglesias norte?as de la Pe?a de Francia (Puerto de la Cruz) y Santa Catalina (Tacoronte)- result? ganador del concurso convocado por el Obispado. La financiaci?n de los trabajos ha corrido a cargo del Ayuntamiento de La Orotava que, seg?n este profesional, "es de los pocos de Canarias que hace algo en materia de restauraci?n". La presentaci?n del resultado final se celebrar? el pr?ximo 15 de diciembre.
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