S?bado, 08 de diciembre de 2007
ZENIT publica las palabras que dirigi? Benedicto XVI el jueves, 6 de Diciembre de 2007, al recibir en audiencia a una delegaci?n de la Alianza Bautista Mundial.


Queridos amigos:

Os doy mi cordial bienvenida, miembros de la comisi?n internacional patrocinada por la Alianza Mundial Baptista y el Consejo Pontificio para la Promoci?n de la Unidad de los Cristianos. Me agrada el que hay?is escogido como lugar para vuestro encuentro esta ciudad de Roma, donde los ap?stoles Pedro y Pablo proclamaron el Evangelio y coronaron su testimonio del Se?or resucitado derramando su sangre. Espero que vuestras conversaciones traigan abundantes frutos para el progreso del di?logo y el crecimiento del entendimiento y la cooperaci?n entre cat?licos y baptistas.

El tema que hab?is escogido para esta fase de contactos, ?La Palabra de Dios en la vida de la Iglesia: Escritura, Tradici?n y Koinonia?, ofrece un contexto prometedor para examinar estas cuestiones hist?ricamente controvertidas, como son la relaci?n entre Escritura y Tradici?n, la comprensi?n del Bautismo y de los sacramentos, el lugar de Mar?a en la comuni?n de la Iglesia, y la naturaleza del primado en la estructura ministerial de la Iglesia.

Para lograr nuestra esperanza de reconciliaci?n y una mayor fraternidad entre baptistas y cat?licos es necesario afrontar juntos temas como ?stos, con un esp?ritu de apertura, respeto rec?proco y fidelidad a la verdad liberadora y al poder salvador del Evangelio de Jesucristo.

Como creyentes en Cristo, le reconocemos como el ?nico mediador entre Dios y la humanidad (1 Timoteo 2, 5), nuestro Salvador, nuestro Redentor. ?l es la piedra angular (Efesios 2, 21; 1 Pedro 2:4-8); y la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia (Colosenses 1, 18). En este per?odo de Adviento, atendemos su venida en espera y oraci?n. Hoy el mundo necesita m?s que nunca nuestro testimonio com?n de Cristo y de la esperanza tra?da por el Evangelio. La obediencia a la voluntad del Se?or nos estimula constantemente a alcanzar esa unidad tan emotivamente expresada en su oraci?n sacerdotal: ?Que todos sean uno... para que el mundo crea? (Juan 17, 21). La falta de unidad entre los cristianos ?repugna abiertamente a la voluntad de Cristo y es piedra de esc?ndalo para el mundo y obst?culo para la causa de la difusi?n del Evangelio por todo el mundo? (Unitatis Redintegratio, 1).

Queridos amigos, os transmito mis mejores deseos y os aseguro mis oraciones para la importante obra que hab?is emprendido. Invoco con gusto los dones del Esp?ritu Santo de sabidur?a, entendimiento, fuerza y paz sobre vuestras conversaciones y sobre cada uno de vosotros y sobre vuestros seres queridos.

Traducci?n del original ingl?s realizada por Zenit

? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana
Publicado por verdenaranja @ 1:15  | Habla el Papa
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