S?bado, 08 de diciembre de 2007
Discurso del Papa Benedicto XVI al primer Forum de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de inspiraci?n cat?lica, cuyos participantes fueron recibidos en audiencia el s?bado 1 de diciembre de 2007.
En el Forum, que se llev? a cabo en Roma, participaron 85 Organizaciones no gubernamentales que hacen referencia, con su presencia y actividad en el ?mbito internacional, a la ense?anza evang?lica y a la Doctrina Social de la Iglesia.



Excelencias,
Representantes de la Santa Sede en las Organizaciones internacionales,
Queridos amigos,

Me alegro de saludaros a todos vosotros que est?is reunidos en Roma para reflexionar sobre la contribuci?n que las Organizaciones no-gubernamentales de inspiraci?n cat?lica pueden ofrecer, en ?ntima colaboraci?n con la Santa Sede, a la soluci?n de muchos problemas y retos asociados con las diversas actividades de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales y regionales. A cada uno os ofrezco una cordial bienvenida. En sentido particular doy las gracias al Sustituto de la Secreatar?a de Estado, que gentilmente ha interpretado vuestros sentimientos comunes, inform?ndome al mismo tiempo acerca de los fines de vuestro Foro. Tambi?n saludo al joven representante de las organizaciones no-gubernamentales presentes.

Tomando parte en este importante encuentro sois representantes de grupos por mucho tiempo asociados con la presencia y actividad del laicado cat?lico en el nivel internacional, junto con miembros de otros, grupos m?s recientes que han llegado a ser como parte del proceso actual de integraci?n global. Tambi?n est?n presentes grupos sobre todo comprometidos para apoyo, y otros principalmente preocupados con la gesti?n concreta de proyectos cooperativos para promover el desarrollo. Algunas de vuestras organizaciones son reconocidas por la Iglesia como asociaciones p?blicas y privadas de los fieles laicos, otras participan del carisma de ciertos institutos de vida consagrada, mientras todav?a otras difrutan solamente de reconocimiento civil e incluyen a no cat?licos y no cristianos entre sus miembros. Todos vosotros, sin embargo, tien?is en com?n una pasi?n por promover la dignidad humana. Esta misma pasi?n ha inspirado constantemente la actividad de la Santa Sede en la comunidad internacional. La raz?n real del presente encuentro, entonces, es expresar gratitud y aprecio por lo que vosotros est?is hacieno en colaboraci?n activa con los representantes papales para las organizaciones internacionales. Adem?s, este encuentro busca fomentar un esp?ritu de cooperaci?n entre vuestras organizaciones y en consecuencia la efectividad de vuestra com?n actividad a favor del bien integral de la persona humana y de toda la humanidad.

Esta unidad de intenci?n s?lo se puede alcanzar a trav?s de una diversidad de papeles y actividades. La multilateral diplomacia de la Santa Sede trabaja por reafirmar los grandes principios fundamentales de la vida internacional, toda vez que la contribuci?n espec?fica de la Iglesia consiste en ayudar ?a formar conciencias en la vida pol?tica y a estimular mayor entedimiento dentro de los aut?nticos requisitos de justicia as? como mayor preparaci?n para actuar como corresponde? (Deus Caritas Est, 28). Por otro lado, ?el deber directo al trabajo por un orden justo de la sociedad es propio de los fieles laicos? ? y en el contexto de la vida internacional este incluye diplom?ticos cristianos y miembros de organizaciones no-gubernamentales ? quienes ?est?n llamados a tomar parte en la vida p?blica con su capacidad personal? y ?a configurar la vida social correctamente, mirando a su leg?tima autonom?a y cooperando con otros ciudadanos de acuerdo con sus respectivas competencias y realizando su propia responsabilidad? (ibidem, 29).

La cooperaci?n internacional entre gobiernos que estaba ya surgiendo al final del siglo diecinueve y que creci? constantemente a trav?s del pasado siglo a pesar de la tr?gica interrupci?n de las dos guerras mundiales, ha contribuido significativamente hacia la creaci?n de un orden internacional m?s justo. Desde este punto de vista, podemos contemplar con satisfacci?n los logros tales como el reconocimiento universal de la primac?a jur?dica y pol?tica de los derechos humanos, la adopci?n de objetivos participados que buscan el disfrute pleno de los derechos econ?micos y sociales por todos los habitantes de la tierra, los esfuerzos que se est?n haciendo por desarrollar una econom?a global justa y, m?s recientemente, la protecci?n del medio ambiente y la promoci?n del di?logo intercultural.

Al mismo tiempo, los coloquios internacionales muchas veces parecen marcados por un l?gico relativismo que considerar?a como ?nica garant?a de coexistencia pac?fica entre pueblos un rechazo a admitir la verdad acerca del hombre y de su dignidad, a no decir nada de la posibilidad de unas ?ticas basadas en el reconocimiento de la ley natural moral. Esto ha conducido, en efecto, a la imposici?n de una noci?n de una ley y pol?ticas que ?ltimamente hace consenso entre estados ? un consenso condicionado a veces por intereses a corto plazo o manipulados por presiones ideol?gicas ? como la ?nica base real de normas internacionales. Los frutos amargos de este relativismo l?gico son lamentablemente evidentes: creeemos, por ejemplo, del intento a considerzar como derechos humanos las consecuencias de ciertos estilos de vida egoc?ntricos; la falta de preocupaci?n por las necesidades econ?micas y sociales de las naciones m?s pobres; desprecio por la ley humanitaria, y una defensa selectiva de los derechos humanos. Es mi esperanza que vuestro estudio y reflexi?n durante estos d?as d? como resultado modos m?s efectivos de realizar que la doctrina social de la Iglesia sea mejor conocida y aceptada en el nivel internacional. Les animo, entonces, a contrarrestar el relativismo de forma creativa al presentar las grandes verdades acerca de la dignidad innata del hombre y los derechos que se derivan de su dignidad. Esto sucesivamente contribuir? a forjar una respuesta m?s adecuada a los muchos temas que est?n siendo discutidos hoy d?a en el foro internacional. Sobre todo, ayudar? a adenlantar iniciativas espec?ficas marcadas por un esp?ritu de solidaridad y de libertad.

Lo que es necesario, de hecho, es un esp?ritu de solidaridad propicio para promover como un todo los principios ?ticos que, por su verdadera naturaleza y su papel como la base de la vida social, permanecen no negociables. Un esp?ritu de solidaridad imbuido con un fuerte sentido de amor fraternal que conduzca a una mejor apreciaci?n de las iniciativas de los otros y a un deseo m?s profundo de cooperar con ellos. Gracias a este esp?ritu, uno podr? siempre, siempre que sea ?til o necesario, trabajar en colaboraci?n ya con diversas organizaciones no gubernamentales ya con las representatrivas de la Santa Sede, en el debido respeto por sus diferencias de naturaleza, fines institucionales y m?todos de funcionamiento. Por otro lado, un aut?ntico esp?ritu de libertad, vivido en solidaridad, ayudar? la iniciativa de los miembros de organizaci?n no-gubernamental a crear un amplio espectro de nuevos acercamientos y soluciones en lo que se refiere a esos asuntos temporales que Dios ha dejado al juicio libre y responsable de cada individuo. As? experimentado en solidaridad, el leg?timo pluralismo y la diversidad conducir?n no a la divisi?n y competencia, sino a una efectividad siempre m?s grande. Las actividades de vuestras organizaciones dar?n fruto genuino siempre que permanezcan fieles al magisterium de la Iglesia, anclados en comuni?n con sus pastores y sobre todo con el sucesor de Pedro, y encontrar?n en un esp?ritu de sinceridad los retos del momento presente.

Queridos amigos, os doy las gracias una vez m?s por vuestra presencia hoy y por vuestros esfuerzos dedicados a hacer progresos por la causa de la justicia y la paz dentro de la familia humana. Al aseguraros un recuerdo especial en mis oraciones, invoco sobre vosotros, y sobre las organizaciones que represent?is, la maternal protecci?n de Mar?a, Reina del Mundo. A vosotros, a vuestras familias y sus asociados, imparto cordialmente mi Bendici?n Apost?lica.

(Traducci?n particular no ofical desde el Ingl?s)

Links:
El texto en ingl?s:
http://www.evangelizatio.org/portale/adgentes/pontefici/pontefice.php?id=959
Publicado por verdenaranja @ 23:27  | Habla el Papa
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