Domingo, 09 de diciembre de 2007
Comentario de monse?or Rodrigo Aguilar Mart?nez, obispo de Tehuac?n y responsable de la Dimensi?n de la Familia en la Conferencia del Episcopado Mexicano. (Di?cesis de Tehuac?n)


LA VIRGEN MARIA NOS ACOMPA?A A LA NAVIDAD


Quien m?s espera y anhela el nacimiento del beb? es, ordinariamente, la mam?, pues ella lo ha estado sintiendo crecer en su interior. M?s todav?a, el v?nculo no es s?lo f?sico, sino tambi?n afectivo y espiritual.

La Virgen Mar?a es la que m?s espera la Navidad, el Nacimiento de Cristo Jes?s. Tras el ?s?? que le hizo a Dios en el di?logo que tuvo con el Arc?ngel Gabriel, ella paulatinamente empez? a sentir dentro de su cuerpo c?mo empez? a formarse el cuerpecito de Jes?s.

Sabemos que Mar?a qued? embarazada sin participaci?n de var?n; pero la gestaci?n de Jes?s se realiz? seg?n el proceso natural. De modo que el ?vulo fecundado por el Esp?ritu Santo, r?pidamente se fue desarrollando en su multiplicaci?n celular, hasta llegar a sentir Mar?a la presencia de un nuevo cuerpo humano dentro del suyo, con todas las emociones que esto significa para la mam?. Jos? no hallaba qu? actitud asumir ante el hecho, pensando dejar a Mar?a en secreto, hasta que Dios le avisa que no dude en aceptar a Mar?a y lo que ha sucedido en ella. Jos? mismo tendr? parte en esta misi?n.

Mar?a hab?a ofrecido a Dios su virginidad; ella no se imaginaba que Dios le aceptar?a dicha ofrenda, pero tambi?n le regalar?a la maternidad. ?Y qu? maternidad: ser la madre del Mes?as, largamente esperado!. As?, Mar?a sintetiza y plenifica la esperanza del pueblo de Israel, anunciada por los profetas, el ?ltimo de ellos Juan Bautista. Los diversos t?tulos con que la aclamamos en estos d?as, entran de lleno en el esp?ritu del Adviento: Inmaculada Concepci?n, Virgen de Juquila, Nuestra Se?ora de Guadalupe.

Oh Mar?a, llena de gracia, preservada de todo pecado desde el primer instante de tu concepci?n, abogada de gracia y ejemplo de santidad, intercede por nosotros ante tu Hijo, para que seamos santos e irreprochables a sus ojos, por el amor, acogiendo y celebrando el don de la vida humana, desde su concepci?n hasta su t?rmino natural.

Madre de Guadalupe, que desciendes al Tepeyac para entregarnos a tu Hijo, te nos das como Madre y nos acoges en tu regazo, recibe este pueblo tuyo y derrama todo tu amor, compasi?n, auxilio y defensa. Ay?danos a escuchar a tu Hijo Cristo Jes?s, a seguirlo como disc?pulos perseverantes y anunciarlo como ardorosos misioneros. Con tu intercesi?n, queremos profundizar en nuestra fe y buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz.

Mar?a, Madre Buena, queremos caminar contigo y crecer en la esperanza que nos lleva a la Navidad, para celebrar gozosos el fruto bendito de tu vientre, Jes?s.


+ Rodrigo Aguilar Mart?nez
Obispo de Tehuac?n
Publicado por verdenaranja @ 22:17  | Hablan los obispos
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