Mi?rcoles, 12 de diciembre de 2007
Sugerencias para la homil?a de la Fiesta de la Sagrada Familia el 30 de Diciembre de 2007, publicada dentro de los materiales de la Conferencia Episcopal Espa?ola.

Sugerencias para la homil?a


En esta fiesta de la Sagrada Familia, la Iglesia nos invita a contemplar la vida dom?stica de Jes?s, Mar?a y Jos?. Dios hecho hombre quiso nacer, vivir y ser educado en una familia. La familia es el primer ?mbito educativo y de integraci?n en la sociedad. El ?Dios con nosotros? quiso tambi?n vivir la experiencia de la vida familiar.
El libro del Eclesi?stico nos dice c?mo Dios bendice al que honra y respeta a su padre y a su madre. Sin este respeto no es posible la educaci?n. Con la autoridad que Dios les ha confiado, los padres deben asumir su grave responsabilidad educativa. A veces deber?n contradecir los caprichos de sus hijos para que aprendan el sacrificio, la renuncia, el dominio propio, el respeto. Sin valores como estos, la convivencia familiar y social se deteriora gravemente. En cambio, como dice el Salmo, quien teme al Se?or ser? bendecido con la prosperidad.
San Pablo retoma el tema del cuarto mandamiento, ?honrar?s a tu padre y a tu madre?, como fundamento de las relaciones familiares: ?Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos? Maridos, amad a vuestras mujeres? Hijos, obedeced a
vuestros padres en todo?. De este amor y respeto mutuo brotan las bellas relaciones que san Pablo enumera: la humildad, la comprensi?n, la dulzura, el perd?n.
Estas actitudes brillaron en los 498 m?rtires beatificados recientemente en Roma, que hemos vivido como un contecimiento extraordinario. El testimonio y ejemplo de
los m?rtires son una luz para nosotros y tambi?n un signo de esperanza. Ellos eran cristianos como nosotros, educados en familias cristianas como las nuestras. En sus familias aprendieron los valores fundamentales para su vida, aprendieron el respeto, el perd?n, la entrega de la vida a los dem?s. De este modo, supieron encontrar en la fe
inspiraci?n para responder a las graves circunstancias del tiempo que vivieron. Los m?rtires nos ense?an que educar siempre es posible.
La Jornada de Familia y Vida, que este a?o tiene como lema ?Sin embargo, nuestra ciudadan?a est? en el cielo? (Flp 3, 20), nos invita a considerar una verdad profunda de nuestra vida cristiana y familiar. Estamos de camino hacia nuestra patria definitiva. Por eso, la labor educativa de los padres tiene como fin educar a sus hijos como ciudadanos del cielo, pues la vida eterna es nuestro destino definitivo.
Que estas fiestas de navidad nos ayuden a vivir aspirando a los bienes del cielo (Col 3, 1-2), porque nuestra ciudadan?a est? en el cielo
Publicado por verdenaranja @ 23:56  | Homil?as
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