Jueves, 13 de diciembre de 2007
Art?culo semanal del padre Fenando Lorente, o.h.,publicado en EL D?A en la secci?n CRITERIOS bajo el ep?grafe "Luz en el Camino".

Luz en el Camino Fernando Lorente, o.h.*


Para vivir mejor


APRENDER, con responsabilidad personal, lo que es Adviento. Que es lo mismo que creer y esperar en el Adviento cristiano. Para ello nos debemos interrogar con toda nobleza: ?vivimos o consumimos el tiempo de nuestra existencia?

Los hay que viven pendientes del pasado. Cuentan y no acaban, paladean sus recuerdos, nada de lo que ocurre les interesa. Son los nost?lgicos que no pueden poner el coraz?n en lo que hacen, porque ya no lo tienen, se les qued? prendido en lo que vivieron.

Otros viven exclusivamente vueltos hacia el futuro. Para ?stos no cuenta el pasado, ni siquiera el presente. Despegados de cuanto les rodea, corren permanentemente tras incansables metas. Son los so?adores. A ?stos tampoco les queda coraz?n para vivir el presente, lo tienen hipotecado por sus sue?os.

Otros, hartos de escuchar batallitas del pasado y temerosos de su futuro, que se les presenta negro, se entregan obsesivamente al momento presente. Lo suyo es el hoy, el ahora; pasan de todo lo dem?s. Que no les vengan con monsergas de reflexi?n, de prepararse para algo, de comprometerse a medio o a largo plazo, de grandes relatos que den sentido a la historia. Son los hijos desencantados de esta sociedad consumista. Viven, eso s?, ?a tope! la provisionalidad.

De ninguna de estas tres maneras es posible vivir. Necesitamos del pasado; pero no para quedarnos en ?l, sino para extraer de ?l la savia para seguir creciendo. Necesitamos tambi?n del futuro, de una manera que nos llame, que anime nuestras largas horas de trabajo y de lucha, que impida que nuestros pasos se pierdan en un laberinto sin sentido. Pero tambi?n necesitamos pisar firme el presente; un presente maduro y consciente, pre?ado de futuro, pero hijo, al mismo tiempo, de cuantos hicieron posible que hoy seamos lo que somos.

?C?mo vivir mejor cristianamente? Jes?s es el "s?" de las promesas de Dios a su pueblo. Cuando miramos hacia atr?s desde el hoy de Jes?s, vemos una l?nea constante de presencia salvadora de Dios en nuestra historia. Un Dios cada vez m?s cercano, con una Palabra cada vez m?s clara, m?s concreta: hasta hacerla carne de nuestra carne. Para los cristianos, el pasado es una fuente de acci?n de gracias al Padre, cuyo amor nos ha ido manteniendo, orientando, perdonando.

No podemos convertir esta tienda de campa?a de nuestra existencia en una casa permanente. La historia del mundo no puede quedarse a medio camino. Llegar? un d?a en el que el Reino de Cristo ser? una espl?ndida realidad. El mal ser? definitivamente acorralado y vencido. La bondad ser? universalmente reconocida y la verdad no tendr? ya que esconderse por los rincones de este mundo nuestro. Habr? premio y castigo. Y esa venida del Hijo del Hombre despierta en el cristiano, desde ahora, una virtud que sabe a gloria: la esperanza.

Es aqu?, en el presente, donde se decide nuestra suerte. Quien ha comprendido y agradecido la acci?n salvadora de Dios en todo su pasado, quien espera la venida del Hijo del Hombre al final de cada historia y de toda la historia, no tiene m?s remedio que poner manos a la obra para continuar, aqu? y hoy, la construcci?n de ese Reino de Dios que puso en marcha Jes?s. Para ello, hay que ir llenando el mundo de amor, de mucho amor, de esa manera nueva de vivir que ?l inaugur?, esto es, comenzar y vivir Adviento: hacer, en el tiempo, un acto de fe y esperanza. Y aqu?, el tiempo se mide generalmente por Cristo. Un acontecimiento hist?rico se enmarca en una fecha que est? "antes" de Cristo o "despu?s" de su nacimiento. Pero la l?nea divisoria de ese "antes" o ese "despu?s" est? marcada, m?s que por la geograf?a o la historia que pasa por el campo del propio coraz?n con estas dos manifestaciones completamente opuestas: o vivir para el ego?smo, que es vivir apartado de Cristo; o vivir para el amor, que es vivir entregado totalmente a Cristo, que es donde est? el aut?ntico Adviento y el camino m?s seguro para vivir mejor la verdadera Navidad.

* Capell?n de la cl?nica

S. Juan de Dios
Publicado por verdenaranja @ 0:09  | Art?culos de inter?s
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios