Jueves, 13 de diciembre de 2007
Mensaje que enviado por el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales en ocasi?n de la Fiesta de Nuestra Se?ora de Guadalupe, patrona de Am?rica.


Fiesta de la Virgen de Guadalupe, Patrona de Am?rica


12 de diciembre 2007

A los comunicadores cat?licos del continente de la esperanza

Deseo hacer un alto en el camino para dirigirme a las personas de buena voluntad que trabajan en el amplio mundo de la comunicaci?n social, especialmente a quienes con su servicio desean ser ?sal y luz del mundo?, comunicando al Dios que por Amor ha redimido la humanidad haci?ndose como nosotros. En este tiempo de Adviento tenemos tambi?n la alegr?a de celebrar la festividad de la Virgen de Guadalupe, declarada por Juan Pablo II Patrona de Am?rica, que inspira y ampara de manera particular a la RIIAL y a tantas iniciativas de comunicaci?n del Continente.

Aquella hermosa y ya tradicional expresi?n, ?Continente de la Esperanza? ha sido iluminada con la Enc?clica Spes salvi, nuevo regalo con que el Papa Benedicto XVI alimenta nuestra conciencia cristiana. ?l mismo explicaba el sentido de esta virtud teologal: ?He aqu? entonces el sorprendente descubrimiento: ?la esperanza m?a y nuestra, est? precedida por la espera que Dios cultiva con respecto a nosotros! Esta espera de Dios precede siempre a nuestra esperanza, exactamente como su amor nos alcanza siempre en primer lugar (cfr 1 Jn 4,10). Es una confianza que tiene su reflejo en los corazones de los peque?os, de los humildes, cuando a trav?s de las dificultades y las fatigas se comprometen cada d?a a dar lo mejor de si mismos, a hacer ese poco de bien que para los ojos de Dios es mucho: en familia, en el puesto de trabajo, en la escuela, en los diferentes ?mbitos de la sociedad. En el coraz?n del hombre est? escrita de forma imborrable la esperanza, porque Dios, nuestro Padre es vida, y estamos hechos para la vida eterna y bienaventurada?. (Homil?a de V?speras, 1.dic.2007).

Este a?o la Iglesia en Am?rica Latina ha sido marcada por la Conferencia de los Obispos en Aparecida, Brasil. Los pastores del Pueblo de Dios han querido responder a los desaf?os del tiempo actual invitando a todos los cristianos a vivir un verdadero itinerario de discipulado, compartido en comunidad, y que culmina en una actitud misionera constante. Esta invitaci?n apela de manera especial a los comunicadores y ?tejedores de redes?, para poner el rostro de Cristo en los espacios de la vida cotidiana de la sociedad.

El primer paso del camino se?alado por los Obispos es un encuentro personal con el Se?or Jes?s, una experiencia de profunda amistad con ?l, sin la cual la vida cristiana sencillamente no existe. As? pues, creo que como personas de comunicaci?n podemos impulsar especialmente ahora este primer paso. No queramos ?quemar etapas?, pues la conducta seg?n el Evangelio es aut?ntica s?lo si surge de esa relaci?n viva y personal de apertura a Cristo que se nos ofrece como Salvador. Pensemos c?mo podemos, en nuestros campos espec?ficos de acci?n, favorecer que los lectores, oyentes, televidentes, usuarios..., encuentren a Jesucristo en aquello que comunicamos. Si logr?ramos que nuestros interlocutores y destinatarios encontraran al Se?or en nuestras obras de comunicaci?n, podemos estar seguros de que ?l har? fructificar el esfuerzo. Y tras el primer paso vendr? el segundo y as? sucesivamente.

?El Verbo se hizo carne?; Dios se hizo accesible y comprensible a nosotros en el pesebre. Se hizo d?bil y dependiente el que todo pod?a y ten?a en la mano el Universo. Con el estupor y la maravilla que este Misterio suscita en los creyentes de todas las generaciones, intentemos ser como aquellos ?ngeles que fueron enviados a anunciar a los pastores la gran alegr?a, el acontecimiento m?s grande de la historia.

Seamos d?ciles como lo fue Mar?a de Guadalupe, se?alada por Juan Pablo II como ?modelo de una evangelizaci?n perfectamente inculturada?. Ella se adapta a la mentalidad de su interlocutor, a su cultura, a su ritmo. Su mensaje no est? hecho s?lo de palabras. Es gesto, es forma, es imagen, es lenguaje, es idioma. Es una comunicaci?n amorosa y llena de aceptaci?n por el mundo del otro, a la vez que ejerce un efecto dinamizador que cambia para siempre al interlocutor. Juan Diego se ve reconocido en su profunda dignidad de ser humano, y m?s a?n, elevado a una alta tarea: es enviado en misi?n para ser portador de un mensaje que le supera.

Que el Se?or nos ilumine a todos en este hermoso tiempo lit?rgico, y que compartamos con la familia, y tambi?n con las personas necesitadas, tantos bienes que hemos recibido. De parte m?a y de mis colaboradores, ?Feliz Navidad!
Publicado por verdenaranja @ 22:01  | Hablan los obispos
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