Viernes, 14 de diciembre de 2007
El Concilio Aborigen Cat?lico para la Reconciliaci?n (Catholic Aboriginal Council for Reconciliation) ha publicado un Mensaje Pastoral con motivo de la celebraci?n, ma?ana 12 de diciembre, del V Aniversario del D?a Nacional de Oraci?n por los Abor?genes.

Mensaje Pastoral desde el Concilio Aborigen Cat?lico para la Reconciliaci?n por el D?a Nacional de Oraci?n por los Pueblos Abor?genes
D?a de Fiesta de Nuestra Se?ora de Guadalupe
12 de Diciembre de 2007


l. Cuando la Bienaventurada Madre se apareci? a Juan Diego el 9, 10 y 12 de Diciembre de 1531, le habl? en t?rminos compasivos. Us? las palabras mi hijo m?s abandonado en su di?logo contenido en el Nican Mophua. Juan Diego no se sinti? digno de ser el mensajero de ella para presentarse ante el obispo Juan de Zum?rraga. De hecho, cuando el Obispo no cre?a que Juan Diego se hab?a encontrado con Mar?a, y le diera el mensaje, Juan Diego se sinti? muy decepcionado. ?l pidi? a Mar?a que enviara a uno m?s importante y digno. De nuevo, Mar?a le dijo que no enviar?a a ning?n otro. Sin embargo, ella le dijo que ?l era su opci?n para tener que hablarle al Obispo de modo que su deseo de tener un santuario construido donde el pueblo pudiera ser consolado por ella, llegara a ser una realidad. Mar?a era muy consciente del abuso que Juan Diego y su pueblo estaban recibiendo de los conquistadores espa?oles.

2. En la ma?ana del 12 de Diciembre de 1531, la Bienaventurada Madre pidi? a Juan Diego que recogiera las flores de la colina de Tepeyac, para que se las trajera, para que ella pudiera volverlas a colocar en su manto. Entonces pidi? a Juan Diego que entregara estas flores, reunidas en su tilma, como un signo para el Obispo. Ella llam? a Juan Diego su embajador en el que hab?a confiado enteramente. Sus palabras a ?l fueron con toda mi fuerza, te mando que s?lo en presencia del Obispo debes abrir tu manto, y le haces conocer y le revelas lo que t? est?s portando. Contar?s todo bien; le dir?s c?mo yo te envi? subir a la cima de la colina a cortar flores, y todos vosotros vean y admiren. Con todo esto cambiar?s el coraz?n del se?or de los sacerdotes de modo que ?l har? su parte de construir y erigir un templo que le he pedido. A trav?s su milagrosa imagen y la aceptaci?n del mensaje de Mar?a, en un corto per?odo de diez a?os (1531-1541) hab?an nueve millones de conversiones a la fe cat?lica entre los pueblos ind?genas de M?xico. La aparici?n de Mar?a sucedi? donde los misioneros y espa?oles hab?an fracasado en convencer al pueblo ind?gena de llegar a ser seguidores de Jes?s.

3. El Papa Juan pablo II visit? Canad? en 1984. El 10 de Septiembre, ?l se encontr? con el pueblo aborigen que se reuni? en el Santuario de Santa Ana de Beaupr?. Les dijo: Vuestro encuentro con el Evangelio no s?lo os ha enriquecido a vosotros, ha enriquecido a la Iglesia. Somos muy conscientes que ?ste no ha llegado sin dificultades y, ocasionalmente, con sus desaciertos. Sin embargo, y vosotros lo est?is experimentando hoy d?a, el Evangelio no destruye lo que es lo mejor en vosotros. Por el contrario, enriquece ya que ?l aconteci? desde dentr de las cualidades y dones espirituales de vuestra cultura. Adem?s de vuestras tradiciones indianas e Inuit permite el desarrollo de nuevos caminos de expresar el mensaje de salvaci?n y nos permiten entender mejor hasta qu? punto Jes?s es el Salvador y cu?n universal es su salvaci?n.

4. El Papa Juan Pablo II habl? en la canonizaci?n de Juan Diego el 31 de Julio de 2002 y record? a los fieles reunidos que:

El Acontecimiento de Guadalupe, como ha puntualizado el episcopado mexicano, ?signific? el comienzo de la evangelizaci?n con una vitalidad que super? todas las expectativas. El mensaje de Cristo, a trav?s de su Madre, asumi? los elementos esenciales de la cultura ind?gena, la purific? y le dio el definitivo sentido de salvaci?n? (14 de Mayo de 2002, n. 8). En consecuencia Guadalupe y Juan Diego tienen un profundo significado eclesial y misionero y es un modelo evangelizaci?n perfectamente inculturizada. Aceptando el mensaje cristiano sin olvidar su identidad ind?gena, Juan Diego descubri? la profunda verdad de la nueva humanidad, en la que todos estamos llamados a ser hijos de Dios.

5. Este a?o hemos sido testigos de la conclusi?n de un cap?tulo en las vidas de los Pueblos Abor?genes que ha prestado atenci?n a las escuelas residenciales que fueron establecidas por el gobierno federal y las Iglesias. La prestaci?n ha empezado a pagarse a los anteriores estudiantes, a sus familias y a sus comunidades. Sabemos que los recursos financieros no ser?n el aspecto ?nico que resultar? en la curaci?n. Hay ahora una oportunidad a continuar un paso de reconciliaci?n y paz en este viaje sagrado. No ser? un viaje f?cil. Sin en embargo, la necesidad por la curaci?n espiritual estar? avanzando. Se nos ha recordado en el Antiguo Testamento por el Profeta Isa?as que habl? acerca del siervo sufriente (Jes?s) en 53, 5,
porque ?l fue traspasado por nuestros faltas, aplastado por nuestros pecados. Sobre ?l se encuentra un castigo que nos trae la paz, y a trav?s de sus heridas hemos sido curados
.

Este mismo pasaje es repetido en 1 Pedro 2, 24 en el Nuevo Testamento. Somos hermanos y hermanas de Jes?s. Necesitamos reunirnos con nuestros pr?jimos cristianos para caminar juntos en un camino hacia la reconciliaci?n. Hay necesidad de liderazgo desde los Obispos, sacerdotes y los ancianos abor?genes a trabajar juntos de modo que podamos convertirnos total y completamente de nuevo. Necesitamos volver a las ense?anzas espirituales que nuestro Creador dio a nuestros mayores. Estas sagradas ense?anzas deben ser reconocidas y aceptadas por nuestros hermanos y hermanas cristianos. El mensaje del Papa Juan pablo II de la inculturaci?n de nuestros valores espirituales en la Iglesia Cat?lica que empezaron el 12 de Diciembre de 1531, con el encuentro de Mar?a con Juan Diego debe ser completado. Cada uno de nosotros est? siendo llamado por mar?a, nuestra Se?ora de Guadalupe, de ser sus embajadores para recibir a Jes?s en nuestras vidas. En este quinto aniversario del D?a Nacional de Oraci?n por los Pueblos Abor?genes en Canad?, nos uniremos en oraci?n y solidaridad espiritual porque celebramos de diversos modos la evangelizaci?n de nuestro pasado. Se nos ha recordado de nuevo que en el d?a de fiesta de Nuestra Se?ora de Guadalupe, el 12 de Diciembre de 2007, ella es nuestra Madre de las Am?ricas. Ella quiere que nosotros sigamos a su Hijo, Jes?s.
Publicado por verdenaranja @ 23:37
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