Lunes, 17 de diciembre de 2007
Alfonso Aguil?
www.interrogantes.net


El d?a 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks regresaba a casa despu?s de su jornada de trabajo como asistenta y costurera en Montgomery, capital del Estado de Alabama. Subi? al autob?s que recorr?a Cleveland Avenue. Vio unos sitios libres en la zona central y se sent?. Eran unos asientos que estaban permitidos a personas de color, pero que, de acuerdo con las leyes de segregaci?n entonces vigentes, deb?an cederse a los blancos si estos no ten?an asiento en los diez primeros puestos, que ya estaban reservados en exclusiva para ellos.

En la siguiente parada, los puestos exclusivos para blancos se llenaron y el conductor exigi? a Rosa Parks y a otros tres ciudadanos negros que se levantaran de sus asientos. Ella estaba agotada. Le dol?an los pies. Estaba cansada de tantas horas de trabajo, pero sobre todo estaba cansada de tanta injusticia legal. Aquel d?a pens? que aquello no pod?a seguir siempre as?. El conductor grit?: ??No se va a levantar??. ?No?, respondi? ella. ?Bueno, entonces voy a hacer que la arresten.? ?Puede hacerlo?, respondi? serenidamente.

Rosa Parks fue arrestada y condenada a pagar una multa de diez d?lares, m?s otros cuatro por costas judiciales. En ese momento estaba en vigor la doctrina de ?separados pero iguales? impuesta por la Corte Suprema de los Estados Unidos en 1896, a ra?z del famoso caso "Plessy versus Fergusson".

La noticia de la condena contra Rosa Parks corri? de boca en boca por toda la ciudad. La comunidad negra se uni? como un solo hombre y organiz? un boicot total contra las empresas de autobuses de Montgomery. Durante m?s de un a?o, aquella poblaci?n de casi cien mil habitantes vio c?mo los ciudadanos de color se mov?an pacientemente a pie, de un lado a otro, en una lucha silenciosa contra la segregaci?n racial. Las empresas de autobuses se arruinaron, ya que dos tercios de sus clientes habituales eran negros.

El boicot fue un ?xito, y el movimiento a favor de los derechos civiles se extendi? por todo el pa?s. El 20 de diciembre de 1956, Montgomery aboli? las leyes de segregaci?n racial en el transporte. El ejemplo fue imitado en otros lugares y en menos de un a?o decenas de ciudades siguieron su camino.

Rosa Parks fue una mujer corriente que, con aquel memorable acto de valor, fue elevada a la categor?a de leyenda. Aquel d?a se qued? sentada, con dignidad y valent?a, con toda la fuerza de la historia de los sufrimientos de su raza latiendo en su sangre. Su gesto recorri? el mundo, y sus palabras, siempre parcas y nobles, taladraron la sociedad de su tiempo. ?Nunca pens? en ser una hero?na, yo simplemente hice lo que era correcto seg?n mi conciencia. Quiero ser recordada como una persona que se levant? contra la injusticia, que quiso un mundo mejor para los j?venes. Una mujer que quiso ser libre y quiso que otros fueran libres?.

Era una mujer culta, estudiosa, con una extra?a serenidad ante los acontecimientos, con ese se?or?o y esa dignidad tan necesarios para defender la verdad sin violencia. Recibi? numerosas amenazas de gente poderosa, y tuvo que sufrir mucho, pero fue valiente y no se arredr?. Empez? ella sola, pero fue catalizadora de un gran cambio. Actu? sin alentar el rencor o la revancha, y nunca se permiti? ni ser humillada ni odiar. Su figura ha servido a muchos como inspiraci?n para luchar por lo que es justo, para atreverse a dar la cara cuando quiz? es m?s f?cil dejar las cosas como est?n. Porque es dif?cil lograr que las cosas mejoren sin aceptar que ese empe?o supone, casi siempre, sufrir y hacer sufrir, al menos inicialmente. El mundo mejora cuando las personas apuestan por causas que merecen la pena, y, sobre todo, cuando no las eluden para evitarse as? el correspondiente sufrimiento.


Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios