Domingo, 23 de diciembre de 2007
Oficina de Prensa del Obispado nos ha remitido art?culo del Obispo de Tenerife Don Bernardo ?lvarez Afonso, que es publicado en los Medios de Comunicaci?n provinciales el 24 de Diciembre de 2007.

De parte del Obispo



?ES NAVIDAD! ?ACU?RDATE DE JESUCRISTO?



La palabra ?Navidad? (del lat?n nativitas-atis), seg?n el Diccionario de la Real Academia, significa ?Natividad de nuestro Se?or Jesucristo? y la ?natividad? significa sencillamente ?nacimiento?. Por tanto, NAVIDAD es una palabra exclusiva para referirse al nacimiento de Jesucristo, reconocido como ?nuestro Se?or?. Consecuentemente hablar de Navidad sin referencia a Jesucristo, y a ?ste como ?Se?or?, es como hablar del Teide se hacer referencia a la isla de Tenerife. Navidad y Jesucristo son palabras inseparables.
Por otra parte, la misma palabra ?Jesucristo? es el resultado de unir ?Jes?s? (que significa salvador) y ?Cristo? (que significa mes?as y se?or). El nacimiento de Jes?s ha tenido y tiene tanta relevancia, hasta convertirse en la NAVIDAD con may?sculas, porque el ni?o nacido de la Virgen Mar?a, adem?s de ser hombre como cualquiera de nosotros, es el Hijo de Dios que ?como proclamamos los que creemos en El? ?por nosotros y por nuestra salvaci?n bajo del cielo?. Fuera de esta certeza la NAVIDAD se desnaturaliza y se convierte en ?otra forma de carnaval?. Qu? importante es, por tanto, ser realmente creyentes y como creyentes reafirmarnos con fuerza (con alma, coraz?n y vida) en el misterio de salvaci?n que trae consigo la celebraci?n de la Navidad de Cristo.

Dec?a el Papa Benedicto XVI el mi?rcoles pasado: ?Si no se reconoce que Dios se hizo hombre, ?qu? sentido tiene celebrar la Navidad? La celebraci?n se vac?a. Ante todo, nosotros, los cristianos, tenemos que reafirmar con convicci?n profunda y sentida la verdad de la Navidad de Cristo para testimoniar ante todo la conciencia de un don gratuito que es riqueza no s?lo para nosotros, sino para todos?.

Resulta extra?o tener que decirlo, pero hay que hacerlo: ??Es Navidad! Acu?rdate de Jesucristo?. Estamos pendientes de todo (comidas, tarjetas de felicitaci?n, regalos, celebraciones familiares,?), nos acordamos de los que est?n lejos, nos preocupamos de visitar a los mayores y a los enfermos, hacemos memoria de los que, en otras navidades, estaban con nosotros y ya han muerto? Todo eso est? bien y ojal? siempre lo hagamos de todo coraz?n. Pero, tambi?n ?acu?rdate Jesucristo? si quieres que la NAVIDAD deje huella en tu vida y en la de los dem?s.

Esta ignorancia o indiferencia ante Jesucristo empezamos a percibirla en las mismas formas que reviste actualmente la celebraci?n de la Navidad. Mucha gente no sabe lo que celebra ni le preocupa o, lo que es m?s grave, no celebra nada. Para una mayor?a todo empieza y termina en una vor?gine de consumo que no tiene otra finalidad que la fiesta por la fiesta, sin un motivo original que la justifique. Es m?s, en muchos casos est? planificada la separaci?n entre la NAVIDAD y Cristo. La ruptura est? a la vista, a toda costa se quieren evitar los ?signos religiosos cristianos?. Se dir?a que la fuente que alimentaba el ?r?o de la Navidad? ha sido cortada y aunque en algunos lugares parece que todav?a lleva algo de agua no es m?s que un espejismo.

S?, hay que decirlo: ?no te olvides de Jesucristo?, porque si El permanece ignorado, o desconocido en su verdadera identidad, el sentido de la NAVIDAD se desvanece y los deseos de paz y felicidad que nos intercambiamos estos d?as se quedan en f?rmulas protocolarias y frases hechas, vac?as de contenido y hasta de sentimiento. Hablamos de la paz y la justicia, del amor y de la solidaridad, pero como si fueran realidades que tienen consistencia por s? mismas o como un premio de la loter?a que se consigue por sorteo. La paz y la felicidad no se construyen con deseos y palabras, por muy bonitas que estas sean. Lo importante es que el augurio de bondad y de amor que nos intercambiamos en estos d?as llegue a todos los ambientes de nuestra vida cotidiana. Esos deseos se hacen realidad cuando las personas tenemos buen coraz?n y nos tratamos como hermanos que se quieren.

?C?mo tener un coraz?n as?? ?C?mo erradicar de nosotros la envidia, el ego?smo, el rechazo de los otros? que a menudo nos invade y domina? Ah? es donde entra Jesucristo. Para eso se ha hecho hombre para librarnos del poder del mal. Ese mal que se adue?a de nuestros corazones y convierte nuestra vida en un infierno para nosotros y para los dem?s. De poco servir? hablar de paz, de amor, de solidaridad y de preocupaci?n por los pobres, si nos olvidamos de acoger a Aquel que es nuestra paz y la fuente de todo amor. ??Es Navidad! Acu?rdate de Jesucristo?. Porque El es la verdadera luz del mundo, que ha venido a iluminar a todos los que lo buscan sinceramente. El es el Pr?ncipe de la paz, que nos hace renacer como hijos de Dios, portadores de paz entre los hombres. El es Dios con nosotros, que quiere que experimentemos, ya en este mundo, lo que ser? la alegr?a eterna en el cielo.

Pido al Se?or que abra nuestro esp?ritu para que podamos entrar en el misterio de su Navidad. Pido al Se?or que la Navidad sea para todos la fiesta de la paz y de la alegr?a: alegr?a por el nacimiento del Salvador, Pr?ncipe de la paz. Que todos los miembros de la familia, en especial los ni?os y los ancianos, las personas m?s d?biles, puedan sentir el calor de esta fiesta, y que se dilate despu?s durante todos los d?as del a?o. Como los pastores, apresuremos nuestro paso hacia Bel?n. En esta NAVIDAD de 2007 tambi?n nosotros podremos contemplar al ?Ni?o envuelto en pa?ales, acostado en un pesebre?, junto con Mar?a y Jos?. ?Feliz Navidad a todos!


? Bernardo ?lvarez Afonso
Obispo Nivariense

?FELICIDADES!

?El es la verdadera luz del mundo,
que ha venido a iluminar
a todos los que lo bucan sinceramente.
El es el Pr?ncipe de la paz,
que nos hace renacer como hijos de Dios,
portadores de paz entre los hombres.
El es Dios con nosotros,
que quiere que experimentemos ? ya en este mundo-
lo que ser? la alegr?a eterna en el cielo?


Plegaria eucar?stica para ?Misa con Ni?os III?

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