Domingo, 23 de diciembre de 2007
Delegado de Pastoral de la Salud de la Di?cesis de Tenerife felicita y env?a mensaje de Navidad a los visitadores de enfermos.

Queridos hermanos,
que visitan al necesitado:

Nosotros los que visitamos al enfermo, al anciano, al necesitado, sabemos lo importante que es visitar, acercarse, ser compasivo... Por eso lo hacemos.
Pero tambi?n eso nos hace especialmente capaces de entender lo importante, lo salvador, lo buena noticia que es el que Dios se acerque, nos visite, sea compasivo con nosotros y con todos.

Pues por eso, quiero felicitarles en esta navidad.

Prestamos un servicio a nuestros hermanos en la Iglesia, que nos est? haciendo el inmenso favor de valorar, acoger y comprometernos con el Padre que, por amor, se acerca a todos y cada uno de sus hijos, sean como sean, hagan lo que hagan. Se acerca como amor incondicional, que quiere enamorar, no condenar. Se acerca especialmente a los ?ltimos en la valoraci?n humana, siendo El mismo uno de los ?ltimos, un marginado, un don nadie.

En estos d?as hemos hecho un cartel en el que se ve, en una patera, los rostros de unos negros. Rostros llenos de sorpresa, rostros tristes, cansados... En sus ojos puede descubrirse la ilusi?n y la esperanza de que la vida, ?por fin! pueda ser diferente, de que la vida sea m?s vida para ellos. Personas que lo arriesgan todo, hasta la vida, (?qu? f?cil lo decimos!) para, con mucho esfuerzo, conseguir vivir como Dios los destin? a que vivieran. Muchos vienen con la ilusi?n de poder ayudar a los suyos, de quienes se han desgarrado y alejado.

Y escribimos en la parte alta de la imagen lo que tanto vamos a pedir, a recitar en estos d?as de adviento y navidad: "Ven, Se?or Jes?s".

Tambi?n el pueblo de Israel grit?, siglo tras siglo, que viniera el salvador. Tambi?n la Iglesia gritaba desde el principio y gritamos en todas las misas, despu?s de la consagraci?n, el "ven, Se?or Jes?s".

Y... qu? paradoja, vino el que esperaban y llamaban y no lo recibieron. Ya nos lo dice San Juan: "vino a su casa y los suyos, no lo recibieron" (Juan 1, 11). No vino con poder y grandeza como lo esperaban, y tuvo que nacer en una cueva, entre animales.

Tambi?n la Iglesia corre el riesgo de que Dios no venga como lo esperarnos y le cerremos las puertas de nuestro coraz?n. Eso, mientras nos seguimos acercando al bel?n, a la imagen de Mar?a, Jos? y el Ni?o, que tanta ternura nos provoca, que digamos y recemos tantas cosas bonitas, s?n tener el coraz?n preparado para recibir a Dios, que quiz?s no venga como lo esperamos, sino como quiera venir. Y, mientras estamos y disfrutamos nuestro ambiente navide?o..., el Jes?s vivo de verdad que llama a nuestra puerta, se quedar? fuera de nuestras preocupaciones, nuestra ayuda y nuestro coraz?n.

Por eso pusimos, en la parte baja de la imagen la frase muy dura e incisiva: "si vinieras as?, ?te recibir?amos? S? vinieras en patera y corno los de las pateras... ?encontrar?as acogida en nuestro coraz?n, en nuestra casa, en nuestra Iglesias...?

Dios rompi? los esquemas, las previsiones, las ideas de los que lo esperaban de una determinada manera. Y vino como El quiso, de una manera desconcertante e inesperada. Y tuvo que irse a la cueva.

El riesgo existe para todos, para los no creyentes y para los creyentes, para los otros y para nosotros.

Por eso quiero que nos felicitemos los que, con la fe de saber que en el pobre, en el necesitado, en el enfermo est? Jes?s, les abrimos el coraz?n, les expresamos nuestra acogida y nos sentamos junto a sus penas y sus esperanzas.

Ayudemos al enfermo a que se sientan presencia de Dios en el mundo, pues en ellos lo encontramos.

Ayudemos a la Iglesia, en esta navidad, a que descubra a Jes?s vivo, aunque con un rostro inesperado, en el pobre, en el enfermo, en el marginado... mucho m?s que en las figuritas tiernas de nuestros belenes.

Si Dios se nos acerca y nos visita as?... as? debemos acogerlo.

Que por ese camino venga a todos la felicidad de esta Navidad.

Pido a Dios que ?ahora!, mientras lees, derrame su bendici?n sobre ti.

Ismael Mart?n
Delegaci?n de Pastoral de la Salud.
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