Viernes, 04 de enero de 2008
Art?culo publicado en la revista "Como las Abejas" del Hogar Santa Rita del Puerto de la Cruz,n?mero 36, Noviembre-iciembre 2007, escrito por el Padre Antonio Mar?a Hern?dez.

LAS CONTRARIEDADES Y DIFICULTADES


Si en nuestro camino nos encontramos una piedra enorme que nos corta el paso y nos impide caminar, lo m?s normal es que saltemos por encima de la piedra y sigamos caminando, en lugar de detenernos a quitar esa piedra tan pesada, sabiendo que las fuerzas que gastemos en tratar de quitar la piedra la necesitamos para caminar. 'Y puede a?n ser in?til tanto esfuerzo y no podamos mover la piedra.

Los obst?culos son para saltarlos. Hay que brincar por encima de las vallas aunque alguna se caiga o nos caigamos nosotros. Entonces, levant?monos de nuevo y a seguir. Vivir es correr riesgos. Vivir es trabajar, luchar, sufrir. Vivir es tener contrariedades. Vivir es tener desaires, tener desprecios y, a pesar de todo, seguir adelante, aunque se nos salten las l?grimas.

Seguir adelante, seguir caminando aunque el coraz?n se nos desgarre y la depresi?n se apodere de nosotros. Entonces, en ese momento, agarrarnos m?s fuertemente a Dios.
A otros las dificultades le hacen crecer y se agigantan ante un problema. No se acoquinan.
El sufrimiento ennoblece y nos quita las aristas. Yo dir?a que las contrariedades y los sufrimientos terminan haci?ndonos m?s humanos y m?s comprensivos. Si todo nos fuera bien, si todo nos saliera como siempre queremos, habr?a el peligro de confundir la Tierra con el Cielo. Y el planeta Tierra, queridos amigos, no es el Cielo. Esto siempre ser? un valle de l?grimas; pero las l?grimas y los problemas nos acercan m?s a Dios y nos ayudan a comprender mejor lo pasajero de esta vida, y lo poco consistente que es. Por eso vamos a seguir por el camino que Dios nos se?ala cada d?a, saltando por encima de las piedras que se atraviesan, cogidos de la mano del Santo ?ngel de la Guarda. Sonriendo al que pasa a nuestro lado por el mismo camino y, si podemos, les quitamos las piedras que nosotros saltamos para que el camino les sea m?s f?cil de recorrer.

Aunque te cueste sonre?r, busca en cada circunstancia la alegr?a. Hagamos felices a cuantos nos rodean y no la echemos a perder poniendo caras tristes o de mal humor. Tenemos que tragarnos el mal humor cuando estemos en tiempo de prueba y no contagiar a los dem?s. ese momento malo que estamos pasando, de esa depresi?n que tenemos, de ese dolor de muela que no nos deja pegar ojo, porque la muela nos seguir? doliendo dici?ndolo o no. Bastantes problemas tienen los dem?s para ir nosotros con nuestra cantinela. Piensa que es un acto de ego?sta el pensar que s?lo lo tuyo es importante, que aqu? el ?nico que sufre eres t?, la ?nica persona por quien hay que sentir l?stima.

Sufrir callados, sufrir en silencio, aceptando los mil contratiempos que se nos presentan cada d?a es la ?nica moneda con la que se compra el Cielo. Cada l?grima derramada, cada sufrimiento, cada prueba que Dios nos pone en nuestro camino, es una perla preciosa que adorna el camino de la Gloria. Todos los dolores sufridos en silencio valen m?s que todo el oro del Mundo y son escaleras que nos conducen al Para?so.

Llenemos la vida de alegr?a, sembremos el bien por donde quiera que vayamos. Anima, ponle optimismo a cuanto haces. tue tus palabras y tu vida empujen a los dem?s a caminar. No le compliques la vida a los dem?s, ni provoques m?s amarguras. No seas un quejica que a todo le pone peros. Mira siempre el lado bueno de las cosas y sigue adelante.
No olvides nunca que la vida del hombre en la Tierra es un servicio, una lucha, y que no hay vida humana sin cruz; pero Cristo clavado en la cruz nos ense?a a padecer en silencio, aguantando, haciendo m?s f?cil el camino a los dem?s.

Todo es lucha en esta vida. Lucha con nuestro propio malestar y nuestro propio car?cter, luchamos a veces contra el fr?o, otras veces contra el calor. No hay quien nos entienda y nos quejamos de todo y de todos. Lucha contra las tentaciones. Lucha contra las impertinencias e incomprensiones de los dem?s, lucha cuando nos corrigen, lucha cuando nos equivocamos. De la ma?ana a la noche siempre luchando, y iAy! del d?a que no luchemos, iAy! del d?a que nos dejemos arrastrar por la corriente. Nos podemos precipitar acantilado abajo. Por eso hay que estar siempre bregando, sin detener el paso, convencidos que Dios siempre nos acompa?a.

Saber escuchar los gritos y las quejas de los dem?s. No ser duros a la hora de juzgar. Seamos realmente hermanos (os unos de los otros. Pensar que los dem?s est?n sufriendo m?s que t?, que tienen peores problemas aunque a ti no te (o parezca. Nunca desprecies a nadie, ni te burles de nadie, ni te creas m?s que nadie. T? no sabes a lo que vas a parar. Por eso, si ahora te encuentras bien, dale las gracias a Dios y levanta el ?nimo a los dem?s y contribuye a que en este planeta Tierra haya cada d?a m?s amor, mayor comprensi?n y m?s alegr?a.

Los sufrimientos, las contrariedades, los reveses en la vida, las incomprensiones, los desprecios, el sentir que no cuentan contigo para nada, el ver que prescinden de ti, y que eres el "?ltimo mono", de la fila, es muy duro. En esos momentos tienes que recordar aquellas palabras del Se?or, que son verdaderas y hemos de tener en cuenta: "vengan a m?, todos ustedes"; los que est?n agobiados y cansados, todos ustedes los que est?n abrumados de problemas, los que est?n casi aplastados por el peso del des?nimo, del fracaso o de la tristeza: vengan a m? todos ustedes los marginados, los desahuciados, los abandonados, los eliminados de (a lista, los empujados, los expulsados del grupo; vengan a m? todos ustedes los incomprendidos, los no aceptados, los criticados, los calumniados, (os echados afuera; vengan a m? todos ustedes los arrinconados, los sin trabajo, los llenos de cargas familiares, los despedidos, los escupidos, los desprestigiados, los maltratados; vengan a m? todos ustedes los declarados ineptos, idiotas, retrasados mentales, los hediondos, los repudiados, los que est?n agotados, los llenos de achaques y dolores: vengan a m? todos ustedes los pospuestos, los rechazados por la sociedad, los apartados o echados a fuera del grupo, vengan a m? todos ustedes los que est?n tristes, los llenos de desgracias, los abatidos, los estrezados, los agotados, los acabados, los perdidos; vengan a m? todos ustedes los mirados como in?tiles, como inservibles, como par?sitos, como miserables; vengan tambi?n ustedes a m?, los vagabundos, los que se asemejan a verdaderos monstruos como pecadores, ustedes a?n los mentirosos, los hip?critas, a?n los que tienen mil motivos para estar reprobados: vengan, pues, a m?, que yo les aliviar?, les perdonar?, les comprender?, les excusar?, vengan a m? que yo les dar? fuerzas para levantarse, para convertirse, para emprender una nueva vida bonita, alegre; vengan a m?, que les dar? mi gracia y, si hace falta, har? un milagro para que tu vida cambie y d? un giro de 360 grados; vengan a m? todos ustedes que si me lo piden. les ayudar? fuertemente a salvarse, a tener un puesto conmigo en el Cielo, en donde ya se pone fin a tanto dolor, tanto sufrimiento, tantas dificultades, tantas contrariedades, tanta incertidumbre e infelicidad.

Ese amigo, es nuestro Dios, siempre lento a la ira, y r?pido en su perd?n y su misericordia, y que nos quiere recoger a todos, como la gallina acoge debajo de sus alas a sus pollitos y, est? claro, que su impresionante deseo es, que nos vayamos al Cielo y no le demos m?s vueltas. Ese es nuestro Dios, que nunca pierde la esperanza de que un d?a nosotros cambiemos. Por eso nos sigue estirando la vida.
Dios es alegre, bondadoso, amable, con un rostro lleno de serenidad, de calma, infinitamente aguantador. Porque le da pena que por no conocerle, tanta gente se termine hundiendo en el pecado y d? con sus huesos, en lo profundo del Infierno, donde s?lo hay tristeza, oscuridad, gente amargada y donde campa, a sus anchas el odio, la envidia, la ira y el rencor.

AMHH
Publicado por verdenaranja @ 22:21  | Espiritualidad
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