Lunes, 21 de enero de 2008
ZENIT publica el discurso de apertura de la LXXXIX Asamblea Ordinaria de la CEV pronunciado por monse?or Ubaldo Santana Sequera, arzobispo de Maracaibo y Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.


A. Introducci?n

1. Desde su creaci?n, hace cuatro d?cadas, la CEV se viene reuniendo dos veces al a?o para realizar sus asambleas ordinarias estatutarias. La asamblea de enero trae el sabor propio de las recientes fiestas navide?as. Son fiestas que hemos tenido la dicha de compartir con los fieles de nuestras ciudades, barrios, campos, sierras, selvas, costas y llanos, y que nos llenan siempre de ?nimo y de gozo. Con ese sabor en el coraz?n y en nuestros labios, les hacemos llegar a toda la gran familia venezolana, y a todos ustedes nuestros colaboradores m?s cercanos, con quienes vamos a compartir esta semana de trabajo, en los comienzos de este nuevo a?o, fervientes deseos de paz junto con un vigoroso mensaje de esperanza.

2. Presento este informe para dar cumplimiento a la norma estatutaria que rige nuestro organismo colegiado. En esta oportunidad resaltar? los principales hechos ocurridos en la Iglesia y en el pa?s el a?o pasado. Tomar? como hitos referenciales de lectura, algunos aspectos relevantes de la realidad mundial, los resultados del referendo del pasado 2 de diciembre y el Concilio Plenario de Venezuela rele?do a partir de las conclusiones recogidas en el Documento de Aparecida. Para su elaboraci?n me he apoyado en el abundante magisterio de la CEV del a?o pasado y en estudios y an?lisis provenientes de fuentes dignas de cr?dito y aceptadas por la seriedad de sus investigaciones.

B. PANORAMA ECLESIAL

3. Realizamos esta asamblea en viva comuni?n eclesial con el Santo Padre Benedicto XVI y hacemos nuestro su llamado, formulado en los mensajes de Navidad y A?o Nuevo, a trabajar juntos para hacer de nuestra tierra "una casa com?n" al servicio de toda la familia humana. Los miembros de la Presidencia de la CEV le agradecemos de coraz?n su delicado gesto de recibirnos en audiencia privada durante nuestra visita a la Santa Sede el pasado mes de abril as? como las muestras de solicitud paternal y de cercan?a hacia nuestras Iglesias, particularmente hacia el Sr. Cardenal Arzobispo de Caracas cuando fue v?ctima de agresiones f?sicas y verbales por parte de grupos revoltosos.

4. Durante el a?o pasado nuestra Conferencia despleg? una intensa actividad y se esforz? por estar presente y acompa?ar al pueblo de Dios en todos los acontecimientos que marcaron fuertemente la vida de la Iglesia y del pa?s. Adem?s de las dos asambleas ordinarias se realizaron dos asambleas extraordinarias. La Presidencia de la CEV se reuni? en 15 oportunidades. Se produjeron en total 8 pronunciamientos entre exhortaciones colectivas, mensajes de Comisiones Episcopales y Comunicados de la Presidencia.

5. El a?o estuvo tambi?n marcado por aniversarios significativos de varios obispos y por nuevos nombramientos episcopales. Compartimos la acci?n de gracias de Mons. Francisco de Guruceaga por sus 40 a?os de episcopado, del Cardenal Jorge Urosa Savino y Mons. Nelson Mart?nez Rust por la celebraci?n de sus bodas de plata de ordenaci?n episcopal de Mons. Lowise Awad por sus 50 a?os de ordenaci?n sacerdotal. Tres sacerdotes venezolanos, Luis Armando Tineo, Jes?s Gonz?lez de Z?rate y Castor Oswaldo Azuaje de la Orden de los Carmelitas descalzos, fueron nombrados obispos auxiliares de Caracas y de Maracaibo respectivamente.

6. Partieron para la casa del Padre cinco sacerdotes: El P. Otto Lohner, abad de la abad?a benedictina de San Jos?, el P. Jos? Rivolta, fundador de los Hogares Crea, el P. Andr?s Rummens, sacerdote "fidei donum" que prest? sus servicios en la arquidi?cesis de Caracas, el joven presb?tero Yovanny Chac?n, de la di?cesis de El Vig?a, que se desempe?? durante tres a?os como vicerrector del Colegio Venezolano en Roma y el sacerdote jesuita Ram?n Auz. Tambi?n fueron llamados a la casa del Padre dos egregios prelados: Mons. Rafael Angel Gonz?lez, obispo em?rito de Barinas y el Cardenal Rosalio Castillo Lara. Todos ellos de grata y meritoria recordaci?n por los buenos servicios prestados a nuestra Iglesia.

7. Entre todos el Cardenal Castillo Lara se ha hecho acreedor de la admiraci?n y del reconocimiento del pa?s y de nuestras iglesias por su brillante desempe?o en la Congregaci?n salesiana, en la di?cesis de Trujillo y sobretodo en la Santa Sede donde permaneci? veinte a?os al frente de responsabilidades de gran relevancia al lado del Santo Padre Juan Pablo II. Sus brillantes servicios a la Iglesia y a la patria, dos amores a los cuales se entreg? por entero hasta el final de su vida, son ejemplo e inspiraci?n para las juventudes de hoy y de ma?ana.

8. A mediados de a?o el Santo Padre nombr? a Monse?or Reinaldo Del Prete Lissot Arzobispo de Valencia. Y al final del a?o acept? la renuncia de Mons. Tulio Manuel Chirivella, Arzobispo de Barquisimeto y nombr? como sucesor suyo a Mons. Antonio L?pez Castillo, hasta ahora Arzobispo de Calabozo. Mons. Tulio Manuel Chirivella nos deja un l?mpido y gozoso testimonio de dedicaci?n pastoral en la conducci?n de dos iglesias particulares, Margarita y Barquisimeto, en la vicepresidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y en la Presidencia de la CEV. Su presencia y su dilatada experiencia pastoral seguir?n siendo de gran inspiraci?n y aliento para nuestro cuerpo episcopal. A Mons. Antonio Lopez le deseamos un fecundo ministerio pastoral en la iglesia barquisimetana que asumir? el pr?ximo 16 de febrero.

9. Algunas de nuestras iglesias vivieron acontecimientos de gran relevancia. Destacamos el octog?simo quinto aniversario de la creaci?n de las di?cesis de Coro, Cuman?, Valencia y San Crist?bal y el quincuag?simo aniversario de la creaci?n de la di?cesis andina de Trujillo. Cada una de ellas aprovech? estas efem?rides para realizar celebraciones significativas y asumir el Concilio Plenario de Venezuela. La iglesia tachirense por ejemplo celebr? su Segundo S?nodo Diocesano con el lema "La Iglesia en el T?chira se renueva en esp?ritu y verdad" . Dentro del marco de la elevaci?n a Bas?lica Menor del Santuario Nacional de Guanare, el Episcopado venezolano convoc? una gran jornada de oraci?n por Venezuela y peregrin? en pleno para poner el pa?s entero en el coraz?n y en las manos de la patrona nacional, Nuestra Se?ora de Coromoto.

10. Hito importante en la vida de las iglesias que peregrinan en Am?rica fue la realizaci?n de la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe que tuvo lugar en Aparecida (Brasil) del 13 al 31 de mayo bajo el lema: "Disc?pulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en El tengan vida". Jesucristo camino, verdad y vida" (Jn 14,6). La Conferencia fue inaugurada por el Santo Padre Benedicto XVI. La delegaci?n venezolana estuvo integrada por ocho obispos, 2 sacerdotes y dos laicos. Tambi?n asistieron dos sacerdotes y un laico en representaci?n de otros organismos internacionales. Todos estuvimos concordes en llevar como aporte principal las conclusiones de nuestro Concilio Plenario.

11. La Quinta Conferencia fue ante todo una experiencia intensa de comuni?n eclesial del episcopado continental en torno a la figura y al magisterio del Santo Padre y bajo el cobijo de Nuestra Se?ora de Aparecida; una profunda vivencia espiritual en torno a la Palabra, la Eucarist?a y la oraci?n compartida diariamente con los peregrinos; una renovada toma de conciencia de la responsabilidad de los pastores de evangelizar m?s profundamente el continente y de encontrar caminos inculturados para formar disc?pulos y misioneros de Jesucristo; una b?squeda atenta y acuciosa de nuevos derroteros para llevar el Evangelio al coraz?n de las nuevas realidades y mejorar la calidad de vida integral de nuestros pueblos. El Documento Final que recoge las conclusiones y las principales intervenciones magisteriales del Santo Padre ha sido publicado por la CEV. Esperamos que tenga una amplia difusi?n.

12. En el mes de julio pasado se llev? a cabo en la Habana, Cuba, la XXXI Asamblea General del Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (CELAM) en la que se hizo un primer balance de Aparecida y se eligieron las nuevas autoridades del organismo continental para el cuatrienio 2007-2011. Fue de gran complacencia para nuestro episcopado que saliera elegido primer vicepresidente Mons. Baltazar Porras Cardozo. Interpretamos esta elecci?n como un gesto de apoyo a nuestra Conferencia Episcopal y un leg?timo reconocimiento del inspirado y s?lido liderazgo que Mons. Porras ha venido desplegando dentro del episcopado latinoamericano y del Caribe. Dos obispos venezolanos m?s, Mons. Mariano Parra Sandoval, Responsable de la Secci?n Juventud (Departamento de Familia y Vida) y Mons. Jos? Lu?s Azuaje, Responsable de la Secci?n de Laicos (Departamento de Justicia y Salud) completan la presencia de nuestro episcopado en el CELAM.

13. Felicitamos a la Compa??a de Jes?s y al Centro Gumilla por el septuag?simo aniversario de la revista SIC, tiempo extraordinario de vigencia y proyecci?n para una revista que se ha caracterizado por una lectura cr?tica de la actualidad venezolana y latinoamericana desde una perspectiva global y cristiana.


C. LOS OBISPOS Y LA SITUACION DEL PAIS

14. Acabamos de vivir un a?o de gran trascendencia para el presente y futuro de nuestra naci?n. La vida nacional gir? en torno al debate que suscit? la propuesta de Reforma Constitucional presentada por el Se?or Presidente de la Rep?blica y cuya intenci?n primordial apuntaba hacia la transformaci?n constitucional de Venezuela en un Estado socialista. El anuncio provoc? un corto pero intenso debate, el surgimiento de apasionados espacios de participaci?n y la irrupci?n protag?nica de nuevos actores en la vida pol?tica del pa?s, en particular del esperanzador movimiento estudiantil.

15. Los Obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana consideraron que era tambi?n su deber intervenir. Lo hicieron en su calidad de leg?timos pastores de todos los cat?licos, no como operadores o analistas pol?ticos y menos a?n como defensores de un determinado bloque partidista. Por tal motivo son injustificados tanto los insultos, las descalificaciones y los ataques de los que fue objeto nuestra instituci?n por parte de las altas esferas del Gobierno Nacional, particularmente a ra?z de nuestra Exhortaci?n del pasado 19 de octubre as? como la averiguaci?n administrativa, abierta el pasado 30 de noviembre por el Consejo Nacional Electoral por una supuesta alineaci?n del organismo episcopal con uno de los bloques partidistas.

16. En sus intervenciones el Cuerpo Episcopal Venezolano siempre procur? tener presente a todos los cat?licos, cualquiera que fuera su militancia partidista o simpat?a electoral y fundamentar sus orientaciones en la fe cristiana, las ense?anzas del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia. Tras orar, reflexionar juntos y consultar otros sectores eclesiales, los Obispos hemos entendido que el mejor servicio que debemos darle a nuestra patria, en estos momentos de antagonismos y fuertes divisiones entre los venezolanos, es el de mantenernos unidos, de trabajar por la reconciliaci?n del pa?s, de construir puentes de entendimiento entre los sectores en conflicto y aportar valores y principios ?ticos para la construcci?n de una cultura de la paz y de la solidaridad.

17. Con relaci?n al tema de la Reforma Constitucional, el criterio que gui? la participaci?n del episcopado fue el de se?alar que ante la trascendencia de la propuesta, que rebasaba el marco de una simple reforma, era necesario contar con m?s tiempo para llevar a cabo un debate reposado y abierto. Consider? asimismo importante invitar a los cat?licos y a la opini?n p?blica en general a reflexionar sobre los diversos significados del t?rmino "socialismo del siglo XXI" y sobre la distinci?n entre los distintos modelos de regimenes socialistas democr?ticos, de amplia vigencia y aceptaci?n en Europa y en algunos pa?ses de Am?rica y el cuestionado y peligroso "socialismo real" o comunismo.

18. La Reforma conten?a sin dudas avances en algunas materias sociales como por ejemplo la reducci?n de la jornada de trabajo a 36 horas, la creaci?n de un fondo de estabilidad social para trabajadores y trabajadoras por cuenta propia para que pudieran gozar de los derechos laborales fundamentales, el fortalecimiento de los derechos culturales, y territoriales de los grupos originarios. Lamentablemente estos avances no pudieron ser aceptados porque los electores no tuvieron la opci?n de votar por ellos separadamente.

19. Entendemos que a trav?s del mismo proceso comicial y del resultado de las votaciones el pueblo venezolano, en su conjunto, ha dado una nueva y gran lecci?n de madurez democr?tica. Una lecci?n muy clara: la mayor?a de los venezolanos quiere avanzar; no quiere ni dar saltos al vac?o, ni estancarse ni volver atr?s. Pero quiere caminar por senderos democr?ticos y no bajo sistemas que coarten sus libertades fundamentales. Rechaza la violencia, el cultivo del odio y de la lucha de clases como herramientas para dar saltos hist?ricos. Ahora le toca a nuestros gobernantes, a los grupos opositores y a los l?deres en general sacar las debidas consecuencias. Es hora de unirse, de reconciliarse y de ponerse a trabajar juntos al servicio de un proyecto de pa?s consensuado que busque el bien de todos, sin exclusi?n, particularmente de los m?s pobres.

20. Hay que seguir apostando por el poder del di?logo constructivo entre los venezolanos. La divisi?n ha alcanzado cuotas inquietantes. Es urgente emprender junto con creyentes de otras confesiones iniciativas que reconstituyan el tejido de las buenas relaciones entre los sectores y grupos enfrentados. Ser? imposible ganarle la guerra a la corrupci?n si no fortalecemos la autonom?a de los Poderes P?blicos; si no emprendemos acciones contundentes para fortalecer la familia como n?cleo fundamental de la sociedad y santuario de la vida; si no mejoramos la calidad de la educaci?n desde el preescolar hasta el bachillerato y en particular la educaci?n t?cnica media y superior; si no favorecemos por fin la transmisi?n de valores ciudadanos, morales y religiosos a trav?s de los Medios de Comunicaci?n Social, de la formaci?n ciudadana desideologizada y de los Programas de Educaci?n Religiosa Escolar.

21. Son bienvenidos gestos como el de las medidas de indulto y amnist?a dictadas a fin de a?o por el Presidente en favor de venezolanos procesados y/o condenados por motivos pol?ticos. Este tipo de medida debiera incluir tambi?n al polit?logo Nixon Moreno, quien desde la Nunciatura Apost?lica, en la que se introdujo el pasado 13 de mayo, viene solicitando asilo diplom?tico. La CEV ha manifestado en reiteradas oportunidades su apoyo y su solidaridad a las gestiones desplegadas por el Se?or Nuncio Apost?lico, Mons. Giacinto Berloco para obtener el salvoconducto. Ser?a un valioso gesto de reconciliaci?n favorable para la paz en Venezuela extender estas medidas a los comisarios y a los polic?as presos.

22. Los principales desaf?os y las correspondientes l?neas pastorales que deben asumir los cristianos para evangelizar estos tiempos est?n claramente se?alados en los documentos del Concilio Plenario de Venezuela, particularmente en el documento de la Evangelizaci?n de la Cultura: el empobrecimiento de la poblaci?n, el deterioro y la fragilidad progresivos de la institucionalidad y el estado de derecho; la coexistencia desigual de las culturas nacionales, el reconocimiento efectivo de su igualdad para construir una comunidad nacional abierta a la integraci?n latinoamericana y mundial en justicia, solidaridad y paz; la grave crisis de vigencia de los valores ?ticos de la vida, la verdad, la justicia, la libertad, la solidaridad, la paz a fin de promover una aut?ntica cultura de la vida, de la solidaridad y de la fraternidad mediante la educaci?n en valores; la falta de coherencia entre la fe y la vida .

23. Uno de los aspectos que requiere una acci?n m?s comprometida por parte de la Iglesia es el de los derechos humanos. A pesar de indudables avances en el campo de los derechos econ?micos, sociales y culturales en estos ?ltimos a?os se siguen presentando en Venezuela preocupantes violaciones a los derechos fundamentales de la persona humana. Preocupa la persistencia de la inseguridad civil y jur?dica, la lentitud en la administraci?n de la justicia, la precaria situaci?n de los detenidos por motivos pol?ticos, las condiciones infrahumanas de vida de los procesados y de los condenados en los retenes y centros penitenciarios del pa?s y el creciente e incontrolable flagelo de la corrupci?n . La conmemoraci?n del cuadrag?simo aniversario de la Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos por parte de la Organizaci?n de las Naciones Unidas es una ocasi?n para que los venezolanos en general nos sensibilicemos m?s por este tema y para que los creyentes de las distintas confesiones cristianas renueven su compromiso en favor de las v?ctimas de tantas violaciones. Son valiosas a este respecto las orientaciones que la Comisi?n Episcopal de Pastoral Social acaba de publicar con motivo de este aniversario.

24. Otro punto que no nos puede dejar indiferentes es el creciente deterioro de las relaciones entre los gobiernos de Venezuela y Colombia. Nuestros pa?ses est?n estrechamente enlazados por un patrimonio hist?rico com?n, por importantes intercambios sociales, econ?micos y culturales y la masiva presencia de emigrantes neogranadinos en Venezuela. Por ello hay que desplegar todos los esfuerzos necesarios para resolver pac?ficamente las diferencias y fortalecer las instituciones que le brindan una atenci?n integral a las fronteras compartidas. Los vac?os de gobernabilidad, el mal funcionamiento de los servicios p?blicos, la ausencia de organismos de seguridad y defensa han transformado nuestras fronteras en tierras de nadie, donde operan libremente los grupos irregulares, campean los negocios il?citos particularmente el lavado de dinero y el narcotr?fico y se cometen impunemente toda clase de tropel?as y abusos contra las poblaciones y las propiedades.

25. Adem?s de todas las acciones que emprendamos para buscar soluciones firmes a estos problemas, debemos intensificar nuestra oraci?n para pedirle al Padre, rico en perd?n y misericordia, que toque los corazones de todos los integrantes de los grupos irregulares en armas, de los narcotraficantes, de los sicarios, de los secuestradores y extorsionadores profesionales para que abandonen actividades tan destructivas y se integren positivamente en sus respectivas sociedades nacionales.

26. Nuestra naci?n no es una isla en el continente ni tampoco en el mundo. Su condici?n de pa?s petrolero lo obliga a asumir un rol conciente y responsable en el delicado tema de la gesti?n de los recursos energ?ticos que posee y de los programas de integraci?n regional en marcha. Tampoco escapa al impacto y a los profundos cambios que est?n produciendo en todos los ?rdenes de la civilizaci?n actual algunos fen?menos como por ejemplo las migraciones masivas, la ruptura del equilibrio ecol?gico planetario y la imposici?n unilateral de sistemas econ?micos globalizadores que causan profundas desigualdades sociales y llevan a la destrucci?n y a la muerte millones de seres humanos. Se trata de problemas que no podemos resolver solos ni unilateralmente

27. Debemos dar m?s apoyo a las iniciativas eclesiales en curso, en concreto a los programas del CELAM sobre pastoral de fronteras, la Amazon?a continental y la globalizaci?n de la cultura de la vida, de la paz y de la solidaridad. Urge asimismo respaldar el trabajo conjunto que est?n realizando las di?cesis de la frontera colombo-venezolana y los encuentros de los agentes pastorales que trabajan en el campo de los derechos humanos. Adem?s se requiere emprender labores comunes entre las Conferencias Episcopales de ambos pa?ses, a trav?s de sus directivas y comisiones episcopales, para desarrollar proyectos y servicios pastorales en favor de las comunidades fronterizas. En ese mismo orden de cosas merecen nuestro apoyo las gestiones humanitarias que los gobernantes de ambos pa?ses desarrollen para pacificar las fronteras, integrarlas y lograr la liberaci?n de tantas personas secuestradas por grupos en armas.

28. Para atacar estos problemas en sus causas estructurales es de gran urgencia que los foros y las cumbres mundiales enderecen sus esfuerzos a crear alternativas para superar una econom?a globalizada incapaz de garantizar un desarrollo humano integral; den cumplimiento cabal al objetivo del milenio de reducir a la mitad el n?mero de personas hambrientas para el 2015 y se empe?en con m?s consistencia en cancelar o al menos en reducir dr?sticamente el peso de la deuda externa, que se ha vuelto una nueva forma de esclavitud.

D. Conclusi?n: La opci?n por la aplicaci?n del CPV

29. El principal reto que tiene en este momento nuestra iglesia es bajar el Concilio Plenario de Venezuela a las bases . Es de crucial importancia que al inicio de este nuevo a?o entremos con decisi?n en la aplicaci?n del Concilio Plenario de Venezuela y nos aprestemos a asumir con todos nuestros hermanos de Am?rica el gran proyecto de Misi?n Continental brotado de la Conferencia de Aparecida. Estamos caminando muy lentamente. Si bien es cierto que le corresponde a cada iglesia particular asumir las orientaciones conciliares no es menos cierto que en el Concilio hemos recibido la llamada del Esp?ritu Santo a dar testimonio de comuni?n eclesial y a trabajar m?s concertadamente formulando los proyectos y creando los organismos nacionales mas apropiados.

30. Hago un llamado a todos mis hermanos Arzobispos y Obispos, a todos nuestros presb?teros, consagrados, agentes pastorales y todas nuestras comunidades eclesiales para que nos dediquemos a ejecutar una de las decisiones mayores que tomamos en el Concilio Plenario: la de elaborar un proyecto pastoral nacional en el que puedan integrarse los respectivos proyectos diocesanos. Tres documentos son fundamentales para estructurar este proyecto. El documento sobre "la Proclamaci?n prof?tica del Evangelio de Jesucristo en Venezuela (PPEV)" para definir los desaf?os nucleares. El de "la Comuni?n en la vida de la Iglesia en Venezuela (CVI)" para la necesaria conversi?n eclesiol?gica y la asunci?n de la espiritualidad de comuni?n, fraternidad y solidaridad y el de "Instancias de comuni?n del Pueblo de Dios para la Misi?n (ICM)" para identificar los niveles eclesiales donde se ha de implantar el proyecto pastoral.

31. La agenda de nuestra asamblea lleva una fuerte impronta misionera. Elaboraremos los aportes de la CEV sobre la Misi?n Continental propuesta por la Conferencia y el Documento de Aparecida. Estudiaremos el proyecto del Plan Misionero Nacional que nos presentar? la Comisi?n Episcopal de Misiones. Avanzaremos en la concreci?n del compromiso del diezmo misionero asumido en el Concilio Plenario. Elegiremos la delegaci?n que nos representar? en el III Congreso Misionero de Am?rica que se realizar? el pr?ximo mes de agosto en Quito. Elaboraremos en dimensi?n misionera el proyecto de A?o Paulino tomando en cuenta la propuesta de la Santa Sede. Tambi?n abriremos un espacio para hacer memoria agradecida por los 40 a?os de vida y de trabajo de la CEV. Terminaremos de darle forma operativa al Instituto Nacional de Pastoral, pieza clave para la formaci?n de los numerosos agentes pastorales requeridos para llevar adelante la Nueva Evangelizaci?n.

32. Concluyo este informe compartiendo una noticia que regocija toda Venezuela: la beatificaci?n de la Madre Candelaria de San Jos?, fundadora junto con Mons. Sixto Sosa de las Hermanitas de los Pobres de Altagracia de Orituco, m?s popularmente conocidas como Hermanas Carmelitas Venezolanas o Hermanas de la Madre Candelaria. Es la segunda venezolana, con la Madre Mar?a de San Jos?, en subir a los altares. Que el anuncio de esta beatificaci?n nos estimule a asumir con ?nimo y esperanza esta asamblea, consolide nuestra vida colegial y nos fortalezca para dar el testimonio de unidad, de valent?a prof?tica y de fraternidad solidaria, signos que nuestros hermanos sacerdotes, di?conos, seminaristas, personas consagradas y sobre todo los laicos y laicas est?n esperando de nosotros. Que el amor del Esp?ritu Santo que gui? e inspir? a la Madre Candelaria penetre en el coraz?n de nuestras familias cristianas para que surjan de ellas muchos santos amigos de Dios y profetas que renueven la juventud de nuestra Iglesia. Bajo la fascinaci?n que nos produce esta extraordinaria cristiana gracitana declaro inaugurada la octog?sima novena Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal Venezolana. Muchas gracias.


Caracas, 7 de enero de 2008

+ Ubaldo R. Santana Sequera
Arzobispo de Maracaibo
Presidente de la CEV
Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Hablan los obispos
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