Jueves, 24 de enero de 2008
VATICANO - AVE MARIA de Mons. Luciano Alimandi - ?S?lo ama verdaderamente qui?n se olvida de si mismo!

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - "?Preparad el camino al Se?or que viene!" El llamamiento de San Juan Bautista resuena siempre a lo largo de la historia y es v?lido para toda persona que quiera abrir su coraz?n a Dios. Si creemos realmente en ?l, entonces es necesario preparar el camino cada d?a, abriendo de par en par las puertas de la propia existencia a Jes?s.

La vida del Precursor y de los Ap?stoles nos ense?a que el hombre se abre a Cristo cuando comienza a amar realmente a Dios y al pr?jimo, cuando sale de si mismo abandonando la jaula psicol?gica del propio "yo". El hombre libre, porque ha sido liberado por Cristo, s?lo tendr? un deseo en el coraz?n: consagrarse, sin reservas, a Dios y a los hermanos.
San Juan nos reprocha en sus cartas que ?Si alguno dice: ?Amo a Dios?, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y hemos recibido de ?l este mandamiento: quien ama a Dios, ame tambi?n a su hermano" (1Jn 4, 20-21). As?, parafraseando, podr?amos decir que si queremos amar m?s a Dios, debemos amar m?s al pr?jimo y viceversa.

Los Santos, con su testimonio, nos ense?an claramente que estas dos direcciones del amor son inseparables y que la intensidad del amor a Dios es directamente proporcional a la del amor al pr?jimo. Jes?s dice claramente en el Evangelio, que el mandamiento del amor a Dios y a el del amor al pr?jimo son inseparables.

San Bernardo y otros Santos, han hablado de la extrema importancia de "amar a Dios por Dios". Santa Teresa del Ni?o Jes?s lo dice de modo expl?cito, hablando del amor como servicio: "muchos sirven a Jes?s cu?ndo reciben consuelos, pero pocos est?n dispuestos a estar junto a Jes?s que duerme en medio de las olas o que sufre en el huerto de la agon?a. ?Qui?n estar? pues dispuesto a servir a Jes?s solo por Jes?s?? San Pablo nos habla de este amor puro en el insuperable Himno a la Caridad: "? la caridad es paciente, es benigna la caridad; no es envidiosa la caridad, no se jacta, no se hincha, no falta al respeto, no busca su propio inter?s? (1 Cor 13, 4-5). Podemos decir que solamente se tiene caridad cuando se ama desinteresadamente, esto es, se ama olvid?ndose uno a si mismo, olvidando su propio beneficio.

Quien quiera practicar la caridad no debe preguntarse: ?qu? gano con amar a esa persona? ?Qu? provecho sacar? de este o aquel servicio? El amor puro se difunde por si mismo sin hacer c?lculos. Es como la mujer pecadora que, en la casa de Sim?n el fariseo, se inclina a los pies de Jes?s y los unge con perfume valioso. Y el Se?or da a todos una lecci?n formidable sobre el amor desinteresado: ??Ves a esta mujer? Entr? en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con l?grimas, y los ha secado con sus cabellos. No me diste el beso. Ella, desde que entr?, no ha dejado de besarme los pies. No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume. Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.? (Lc 7, 44-47).

En otras palabras: ?Sim?n pens? en si mismo, incluso habiendo invitado a Jes?s, mientras que esa mujer s?lo pens? en Jes?s, porque se olvid? de si y de esta manera ?fue capaz de practicar la caridad!

La caridad es el verdadero amor y he aqu? porque todo lo que es aut?ntico gira en torno a la misma. Tambi?n la fe es aut?ntica s?lo si se ama desinteresadamente, de otro modo ser? una fe debilitada por el amor propio. Uno de los descubrimientos decisivos en el camino de la conversi?n personal es precisamente la que ata?e a la caridad. S?lo decidi?ndose uno a olvidarse de si mismo se puede acceder al verdadero amor a Dios y a los hermanos, de otra manera uno se hace prisionero de su propio ego?smo, del c?lculo y pide cuentas.

El Se?or quiere que tratemos con ?l y con el pr?jimo sin una l?gica de provecho, sin un inter?s personal. S?lo qui?n se olvida de si mismo ama verdaderamente. Este amor resplandece en toda la existencia de la Virgen. El Santo Padre Benedicto XVI usa una expresi?n fuerte cuando, hablando de Maria, dice que: "Ella est?, por as? decir, totalmente expropiada de si misma; se ha dado completamente a Cristo y con ?l se da como don a todos nosotros." (Benedicto XVI, homil?a del 8 de diciembre 2005). S?, Maria se ha olvidado a si misma, siempre y totalmente, y por ello Jes?s tuvo un puesto en Ella y "con ?l - nos dice el Papa - se nos da como don a todos nosotros". (Agencia Fides 23/1/2008; L?neas. 54 Palabras: 847)
Publicado por verdenaranja @ 22:25  | Espiritualidad
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