Domingo, 03 de febrero de 2008
Con motivo de la Jornada de Manos Unidas, el obispo diocesano de Tenerife Monse?or Bernardo ?lvarez Afonso se ha dirigido a sus fieles.


MANOS UNIDAS PARA UNA MATERNIDAD SANA


Mons. Bernardo ?lvarez Afonso



s?bado, 02 de febrero de 2008


Queridos Diocesanos:


Fiel a su cita anual, desde 1960, al comienzo de febrero MANOS UNIDAS inicia su campa?a de ?lucha contra el hambre y la pobreza? en los pa?ses subdesarrollados.

El viernes 8 de febrero se nos invita a una Jornada de Ayuno Voluntario, como gesto de solidaridad con quienes ayunan por necesidad y para destinar lo que ahorramos ese d?a como ayuda a los m?s pobres. Luego, el domingo 10 de febrero, ser? la colecta en todas las parroquias; a lo que se une, a lo largo de todo el mes, la aportaci?n de los colegios p?blicos y privados donde, especialmente a trav?s de los profesores de Ense?anza Religiosa y otros profesores colaboradores, se realiza una importante campa?a de sensibilizaci?n con los ni?os y j?venes, que tambi?n hacen efectiva su solidaridad de acuerdo con sus posibilidades, en la mayor?a de los casos renunciando a sus gastos personales.


La de este a?o 2008, es la Campa?a 49? de MANOS UNIDAS y tiene como objetivo principal la ?promoci?n del derecho de toda mujer a una maternidad saludable?, como apoyo y exigencia del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, acordados en el a?o 2000 por los 191 pa?ses miembros de las Naciones Unidas que se propusieron conseguir para el a?o 2015 estos ocho objetivos: 1.- Erradicar la pobreza extrema y el hambre; 2.- Lograr la ense?anza primaria universal; 3.- Promover la igualdad entre los g?neros y la autonom?a de la mujer; 4.- Reducir la mortalidad infantil; 5.- Mejorar la salud materna; 6.- Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; 7.- Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y 8.- Fomentar una asociaci?n mundial para el desarrollo. En concreto, la Campa?a de este a?o, centrada en el 5? Objetivo, se propone recaudar fondos para realizar, en los pa?ses m?s empobrecidos, proyectos orientados a mejorar la salud de las madres y contribuir as? a la meta de reducir, para 2015, en tres cuartas partes la tasa de mortalidad materna.


Como puede verse en las Memorias Anuales de la Organizaci?n, MANOS UNIDAS viene trabajando ya en este campo, y quiere seguir haci?ndolo, a trav?s de proyectos de apoyo y financiaci?n para garantizar a las mujeres el derecho a una maternidad saludable en m?s de sesenta pa?ses de ?frica, Am?rica Latina, Asia y Ocean?a. Apoyar y promover este derecho supone un amplio campo de actuaci?n que abarca desde la creaci?n de centros de formaci?n y alfabetizaci?n para las mujeres en todas las etapas de la vida, hasta la creaci?n de las infraestructuras necesarias para garantizar la asistencia sanitaria indispensable para una maternidad sana desde la gestaci?n hasta el post-parto, pasando por una mejora de la nutrici?n de las mujeres embarazadas y de las madres lactantes como principal prevenci?n de la mortalidad materno-infantil. Como dice MANOS UNIDAS en los materiales de esta campa?a: ?Mejorar la salud materna es promover la capacidad y la autonom?a de la mujer para que su condici?n de madre no haga peligrar su propia vida. De este modo la maternidad saludable es esperanza para las mujeres, para sus hijos, sus familias y para la misma sociedad a la que pertenecen. Con el lema ?Madres sanas, derecho y esperanza?, reclamamos para todas las mujeres el derecho a vivir la maternidad como una experiencia elegida, gozosa, compartida y segura para su vida y la de sus hijos?.


Aunque es ampliamente conocida, no est? de por dem?s recordar que MANOS UNIDAS es una Organizaci?n No Gubernamental para el Desarrollo, de ?mbito espa?ol, cat?lica y de voluntarios, cuyo fin es la lucha contra el hambre, la pobreza, el subdesarrollo y las causas que lo provocan. Desde su fundaci?n en 1960, todo su trabajo se ha centrado en dos acciones complementarias: 1.- Sensibilizaci?n de la poblaci?n espa?ola para que conozca y sea consciente de la realidad de los pa?ses en v?as de desarrollo; 2.- Apoyo y financiaci?n de proyectos en los pa?ses m?s pobres para colaborar con el desarrollo de los pueblos del Sur. Est? presente en todo el territorio espa?ol a trav?s de 71 Delegaciones atendidas por un gran n?mero de voluntarios que trabajan con gran entusiasmo y tenacidad. Los fondos para sus proyectos proceden de las cuotas de socios, la colecta anual en las parroquias, aportaciones de colegios, empresas, donativos, etc. M?s informaci?n en su p?gina WEB [www.manosunidas.org].


Por su larga experiencia, por su trayectoria impecable, por su forma de trabajar, por la transparencia de sus cuentas, por el riguroso y eficaz uso de las donaciones en proyectos de desarrollo, por la verificaci?n constante del empleo de los fondos en los pa?ses de destino, MANOS UNIDAS es una Organizaci?n de m?xima confianza y ?por su amplio y variado campo de acci?n? es, junto con C?ritas, el organismo m?s global que tenemos los cat?licos en Espa?a para apoyar la acci?n social de la Iglesia en los pa?ses m?s pobres del mundo en pro de su pleno y verdadero desarrollo. MANOS UNIDAS es un magnifico cauce para poner en pr?ctica aquel ideal de los primeros cristianos: ?El que mucho recogi?, no tuvo de m?s; y el que poco, no tuvo de menos? (2Cor. 8, 15).


Este a?o se cumple el 40 aniversario de la Enc?clica Populorum Progressio, del Papa Pablo VI, aut?ntica Carta Magna de la concepci?n cat?lica del ?verdadero progreso de los pueblos? y que durante todos estos a?os ha servido de inspiraci?n y gu?a para ir conformando el ideal al que tiende MANOS UNIDAS. S?lo recordar la preciosa definici?n de Pablo VI sobre el ?verdadero desarrollo? ya nos pone al tanto de la ?m?stica? que inspira todos los proyectos de la Organizaci?n. Como se aprecia en la letra y el esp?ritu de la Enc?clica, el desarrollo no se reduce a un simple crecimiento econ?mico; para ser aut?ntico debe ser integral, es decir, que debe promover a todos los hombres y a todo el hombre.


El ?verdadero desarrollo? ?dice textualmente? ?es el paso, para cada uno y para todos de condiciones de vida menos humanas, a condiciones m?s humanas. Menos humanas (como son) las carencias materiales de los que est?n privados del m?nimo vital y las carencias morales de los que est?n mutilados por el ego?smo. Menos humanas: las estructuras opresoras que provienen del abuso del tener o del abuso del poder, de las explotaciones de los trabajadores o de la injusticia de las transacciones. M?s humanas: el remontarse de la miseria a la posesi?n de lo necesario, la victoria sobre las calamidades sociales, la ampliaci?n de los conocimientos, la adquisici?n de la cultura. M?s humanas tambi?n: el aumento en la consideraci?n de la dignidad de los dem?s, la orientaci?n hacia el esp?ritu de pobreza (cf. Mt 5, 3), la cooperaci?n en el bien com?n, la voluntad de paz. M?s humanas todav?a: el reconocimiento, por parte del hombre, de los valores supremos, y de Dios, que de ellos es la fuente y el fin. M?s humanas, por fin y especialmente: la fe, don de Dios acogido por la buena voluntad de los hombres, y la unidad de la caridad de Cristo, que nos llama a todos a participar, como hijos, en la vida de Dios vivo, Padre de todos los hombres? (nn. 20-21).


Todos estamos llamados a contribuir a este ?verdadero desarrollo? que tambi?n ?al menos en algunos aspectos? est? por realizarse plenamente incluso en nosotros mismos. Ayudar a cada uno, y a todos, a pasar ?de condiciones de vida menos humanas, a condiciones m?s humanas?. La campa?a de MANOS UNIDAS de este a?o apuesta por aplicar este principio al don maravilloso de la maternidad, un don que hace posible la transmisi?n de la vida humana. Tambi?n est? en nuestra mano el que millones de mujeres puedan pasar de una ?maternidad inhumana? (amenazada por la soledad, las enfermedades y la muerte), a una maternidad m?s humana (compartida, sana y protegida) que haga posible el nacimiento de hombres y mujeres que puedan desarrollarse con normalidad y contribuir con sus capacidades al futuro desarrollo de la sociedad a la que pertenecen.


Como ya sabemos el problema no es la escasez de recursos, sino la injusta distribuci?n de las riquezas del planeta que, siendo de todos los hombres, sin embargo, est?n en manos de una minor?a que vive en la opulencia (el derroche y los gastos superfluos) mientras otros carecen de lo necesario para vivir dignamente. Los cristianos ?bajo ning?n concepto? podemos estar en esa minor?a ego?sta, insolidaria e indiferente ante los que sufren. Urgidos por el ejemplo y la palabra de Jesucristo, no podemos permanecer indiferentes ante el pr?jimo necesitado. Al ver la pobreza y la miseria de millones de personas en todo el mundo, como el Samaritano de la par?bola evang?lica, estamos llamados a conmovernos y consecuentemente a socorrerlos de acuerdo con nuestras posibilidades. Como nos recuerda San Pablo: ?Cada cual d? seg?n el dictamen de su coraz?n, no de mala gana ni forzado, pues: Dios ama al que da con alegr?a? (2Cor. 9,7-8).


Que el Se?or, dador de todo bien, nos conceda la gracia de ser solidarios y generosos. As? lo deseo y lo pido para m? y para todos mis diocesanos ante esta Campa?a de MANOS UNIDAS.


Con todo afecto y gratitud, ?todo de todos?,


? Bernardo ?lvarez Afonso

Obispo Nivariense
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