Domingo, 03 de febrero de 2008
El Papa presenta el s?nodo de los obispos sobre la Palabra
intervenci?n que pronunci? el 21 de enero Benedicto XVI al recibir en audiencia a los miembros del XI Consejo ordinario de la secretar?a general del s?nodo de los obispos que prepara la pr?xima asamblea sinodal del mes de octubre sobre el tema: ?La palabra de Dios en la vida y en la misi?n de la Iglesia?.


Ciudad del Vaticano, 21 enero 2008.


Queridos y venerados hermanos en el episcopado:

Me alegra acogeros mientras est?is participando en la reuni?n del Consejo ordinario de la Secretar?a general del S?nodo de los obispos como preparaci&oac! ute;n para la Asamblea general ordinaria, convocada para celebrarse del 5 al 26 del pr?ximo mes de octubre. Saludo y agradezco a monse?or Nikola Eterovic, secretario general, sus amables palabras; y expreso tambi?n mis sentimientos de gratitud a todos los miembros, tanto de la Secretar?a general del S?nodo como del Consejo ordinario de la Secretar?a general. Saludo a todos y a cada uno con sincero afecto.

En la reciente carta enc?clica Spe salvi sobre la esperanza cristiana subray? el "aspecto comunitario de la esperanza" (n. 14). "Estar en comuni?n con Jesucristo -escrib?- nos hace participar en su ser "para todos", hace que este sea nuestro modo de ser. Nos compromete en favor de los dem?s, pero s?lo estando en comuni?n con ?l podemos realmente llegar a ser para los dem?s", puesto que existe una "relaci?n entre amor de Dios y responsabilidad para con los hombres" (ib., 28), que impide caer en el individualismo de la salvaci?n y de la esperanza. Creo que este fecundo principio se puede ver eficazmente aplicado precisamente en la experiencia sinodal, en la que el encuentro se convierte en comuni?n y la solicitud por todas las Iglesias (cf. 2 Co 11, 28) se manifiesta en la preocupaci?n de todos.

La pr?xima Asamblea general del S?nodo de los obispos reflexionar? sobre: "La palabra de Dios en la vida y en la misi?n de la Iglesia". Las grandes tareas de la comunidad eclesial en el mundo contempor?neo -entre tantas, subrayo la evangelizaci?n y el ecumenismo- se centran en la palabra de Dios y al mismo tiempo est?n justificadas y sostenid! as por ella. Del mismo modo que la actividad misionera de la Iglesia, con su obra evangelizadora, encuentra su inspiraci?n y su objetivo en la revelaci?n misericordiosa del Se?or, as? tambi?n el di?logo ecum?nico no puede basarse en palabras de sabidur?a humana (cf. 1 Co 2, 13), o en sagaces recursos estrat?gicos, sino que debe estar animado ?nicamente por la referencia constante a la Palabra originaria que Dios ha entregado a su Iglesia para que se lea, interprete y viva en su comuni?n.

En este ?mbito, la doctrina de san Pablo revela una fuerza muy especial, fundada obviamente en la revelaci?n divina, pero tambi?n en su misma experiencia apost?lica, que constantemente le confirmaba la conciencia de que no es la sabidur?a y la elocuencia humana lo que construye la Iglesia en la fe, sino s?lo la fuerza del Esp&iac! ute;ritu Santo (cf. 1 Co 1, 22-24; 2, 4 s).

Por una feliz concomitancia, san Pablo ser? venerado de modo particular este a?o gracias a la celebraci?n del A?o paulino. Por tanto, la celebraci?n del pr?ximo S?nodo sobre la palabra de Dios ofrecer? a la contemplaci?n de la Iglesia, y principalmente de sus pastores, tambi?n el testimonio de este gran ap?stol y heraldo de la palabra de Dios. San Pablo permaneci? hasta la muerte fiel al Se?or, a quien primero persigui? y despu?s consagr? todo su ser. Que su ejemplo anime a todos a acoger la Palabra de la salvaci?n y a traducirla en la vida diaria como fiel seguimiento de Cristo.

A la palabra de Dios han dedicado su atenci?n diversos organismos eclesiales consultados con vistas a la Asamblea del pr?ximo mes de octubre. A ella dirigir?n su atenci?n los padres sinodales, despu?s de haber le?do los documentos preparatorios, los Lineamenta y el Instrumentum laboris, que vosotros mismos en la Secretar?a general del S?nodo de los obispos hab?is contribuido a redactar. As?, tendr?n la oportunidad de confrontarse entre s?, pero sobre todo de unirse en comuni?n colegial para ponerse a la escucha de la Palabra de vida, que Dios ha encomendado al cuidado amoroso de su Iglesia para que la anuncie con valent?a y convicci?n, con la parres?a de los Ap?stoles, a cercanos y lejanos. En efecto, por la gracia del Esp?ritu Santo, a todos se concede la posibilidad de encontrar la Palabra viva, que es Jesucristo.

Queridos y venerados hermanos, como miembros del Consejo ordinario de la Secretar?a general del S?nodo de los obispos, prest?is un servicio meritorio a la Iglesia, puesto que el organismo sinodal constitu! ye una instituci?n cualificada para promover la verdad y la unidad del di?logo pastoral en el seno del Cuerpo m?stico de Cristo.

Gracias por todo lo que hac?is, no sin sacrificio. Que Dios os recompense. Sigamos orando juntos para que el Se?or haga que la Asamblea sinodal d? frutos para toda la Iglesia. Con este deseo, os imparto de coraz?n una especial bendici?n apost?lica a vosotros y a las comunidades encomendadas a vuestra solicitud pastoral, invocando la intercesi?n de la sant?sima Madre del Se?or y de los ap?stoles san Pedro y san Pablo, a quienes en la liturgia llamamos, junto con los dem?s Ap?stoles, "columna y fundamento de la ciudad de Dios".

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Publicado por verdenaranja @ 22:12  | Habla el Papa
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