Mi?rcoles, 20 de febrero de 2008

MANUEL APARICI: RECORDANDO LA HISTORIA

CAUSA DE CANONIZACIÓN DEL CURSILLISTA


DESPUÉS DE SANTIAGO, ¿QUÉ?

 

            Ésta era la pregunta que se hacían muchos.

           

            1.         Eduardo Bonnín

 

«No podía sustraerme –le dice Bonnín a Mons. Cordes– a la preocupación de lo que sucedería tras la gran peregrinación, y con otros amigos nos preguntábamos: Y después de Santiago, ¿qué pasará? [...]» [1]; palabras que recoge más tarde Bibiloni casi literalmente. Escribe: «Habla Eduardo: “Yo no podía sustraerme de ninguna manera a la preocupante idea de lo que pasaría después de la magna peregrinación, y con algunos amigos más, nos preguntábamos: ¿Y después de Santiago, qué? [...]» [2].

 

            2.         Bartolomé Riutort

 

            «[...] Se hizo la peregrinación. La meta estaba ya casi alcanzada [...], pero al terminar la meta “¿Iba a acabarse todo?” Después de Santiago “¿qué?” Debía fermentar y concretarse en algo todo el movimiento peregrinante, no tanto natural pero sí espiritual.

            »El hecho de ir a Santiago era ya lo de menos si se había logrado la peregrinación del espíritu y fue cuando surgió algo que se llevaba muy dentro: “hacer de cada hombre, de cada joven un templo del Espíritu Santo; que en todas las líneas de la sociedad se viviera Cristo, se sintieran todos Hijos de Dios por la Gracia –desde el primer hasta el último ciudadano–, el hombre de cualquier raza o nación; se sintieran todos Hijos de Dios de verdad. Hacía falta que la doctrina y el estilo de Cristo llegara genuinamente a todos los rincones.

            »¿Cómo hacerlo? Las filas de la Acción Católica se nutrían de los que sentían la llamada del apostolado y la idea de llevar y caminar a Santiago; las estrofas del himno eran subyacentes por sí “llevar almas de joven a Cristo ...”. La espiritualidad de Santiago se consiguió con los Cursillos de Guías y Adelantados de Peregrinos inyectar nueva sabia en las filas de quienes militábamos en Acción Católica [3]. Así se consiguió preparar unos cuadros para que la peregrinación a Santiago llegara a buen fin. Repito que no dejaba de preocupar la idea de que después de Santiago no se podía colgar el bordón de peregrino y a vegetar. Se debía hacer algo; claro que no se podía hablar de peregrinar de nuevo, pero sí de un eterno peregrinar de todos los que estaban fuera de la línea de Cristo, pesaba sobre todos esta imponente misión, pero que haremos, pues que vamos a decir: QUE VIVAN EN GRACIA, que es lo único que vale la pena» [4].

 

            3.         Eduardo Suárez

 

            «Precisamente –le pregunta Eduardo Suárez a Bonnín– en una carta que te dirigió el 3 de mayo de 1997, y a la cual he podido tener acceso porque, como tú sabes, le ha interesado darle difusión, el padre Cesáreo te señala [entre otras muchas cosas] que [...] “ese joven [Bonnín] fue también a Santiago. Y, al regresar, cuando los del Consejo de la Juventud de Acción Católica Mallorquina (CJACM), se preguntaron ¿qué hacemos? Esos cursillos que han dado tanto fruto, ¿por qué no los continuamos? Y alguien replicó: “No pude ser porque esos Cursillos eran para conquistar jóvenes para una Peregrinación a Santiago, que ya se hizo. Otro puntualizó. Pero pueden organizarse para conquistar para la Acción Católica”.

            »La historia sigue por sus propios derroteros, a pesar de que es muy sencillo comprobar documentalmente que aquello no fue así. Sin embargo, me he permitido leerte todo esto para conocer tu opinión» [5].

 

                La pregunta de Eduardo Suárez a Bonnín consta de dos partes perfectamente diferenciadas. Una, el texto de la carta del padre Cesáreo; otra, las palabras de Eduardo Suárez.

                Eduardo Suárez no acepta la versión del padre Cesáreo. Se limita a decir que es muy sencillo comprobar documentalmente que aquello no fue así, pero no aporta prueba alguna que acredite lo contrario ni siquiera hace comentario alguno. Sin embargo, desea conocer la opinión de Bonnín. Éste nada le dice sobre este particular.

 

            4.         Mons. Hervás

 

            «[...] Aquella siembra del Ideal Peregrinante y de anhelos de santidad [por parte de Manuel Aparici] –escribe Mons. Hervás– había de proyectarse más allá del objetivo material de la peregrinación, con ansias de hacer perenne este Ideal y mantener en continua vibración a la juventud española» [6] .

 

            5.         Manuel Vigil y Vázquez

 

            Al anochecer de aquel día, de la magna Peregrinación mundial juvenil a Santiago en agosto de 1948, «[...] las ondas de la radio trajeron ante la enfervorizada muchedumbre juvenil la palabra del Papa, que habló en un dulce español, acordando el esplendoroso pasado de Santiago y preguntándose si toda esa gloria católica iba a quedar en un recuerdo añejo, y añadiendo él mismo que los jóvenes católicos de España, con su deseo de forjar una Cristiandad ejemplo, están respondiendo que no. Los añejos recuerdo son renovada realidad» [7].

 

            6.         Radiomensaje de S.S. Pío XII

 

            En su mensaje, tras una bella evocación histórica de Compostela, del Camino de Santiago y del término de las peregrinaciones con el abrazo a la imagen del apóstol, se preguntaba: «Pero ¿habría de quedarse todo en recuerdos añejos o en memorias muertas?». Y el Papa se respondía, diciendo: «Y he aquí que vosotros, para mostrar vuestra juventud intacta, para proclamar la sublime locura de un Dios crucificado y para forjar en vosotros mismos una Cristiandad ejemplar, habéis respondido rotundamente que no. Los añejos recuerdos y las vetustas memorias, al conjuro de vuestro vibrante entusiasmo juvenil, se han convertido de nuevo en realidad» [8].

 

            7.         Mons. Pla y Deniel

                        Cardenal Arzobispo de Toledo

 

            «En 1958, al cumplirse los diez años de la histórica peregrinación a Compostela, el Cardenal Primado, D. Enrique Pla y Deniel, reitera la vigencia del Ideal Peregrinante al escribir en SIGNO [9] que: “al rememorar la Peregrinación de los jóvenes acampados en Santiago, representando a todos los Jóvenes de Acción Católica Española, con verdadero espíritu de “peregrinos”, que es espíritu de piedad, de entusiasmo idealista, de penitencia y de sacrificio, ¿yo qué os voy a decir, yo qué os puedo y debo decir? “Conservad el espíritu” ... el espíritu de aquella Peregrinación, pues sólo así seguirá siendo lo que debe ser la Juventud de Acción Católica Española”» [10].

 

            8.         Juan Candela Martínez

 

En el prólogo del libro Compromiso de Peregrino, modesta edición, 1948, que recoge el pensamiento de Manuel Aparici modesta edición, 1948, Juan Candela Martínez, a la sazón Presidente del Consejo Diocesano de los Jóvenes de Acción Católica de Murcia [11], cuando Manuel Aparici era Presidente Nacional, escribe:

 

«La aportación en este sentido de Manuel Aparici es valiosísima para la Juventud de Acción Católica de España. Con ello se responde también a la pregunta de muchos: ¿Qué hacer, qué decir, qué pensar cuando regresemos de Santiago? Para quienes planteen el problema de forma radical y casi angustiosa, él da una visión de la peregrinación como tarea permanente […]».

 

            9.         SIGNO

 

            «Pero tras Santiago, ¿qué?. El semanario editorializa que no fue un fin sino un comienzo para “el retorno a nuestros mejores ideales”. La tensión peregrinante con su acerado sentido espiritual se mantiene en alto [...]. Pero al cabo de los años [...] ya se ve que Santiago de Compostela sigue en el punto de mira de la Cristiandad. Los hechos cantan.

            »Aquella dinámica peregrinante que [...] Manuel Aparici supo despertar hace más de medio siglo en la juventud española de entonces, persiste a pesar de los pesares; persiste pese a los más bien durmientes años 50 y los alborotados años 60 [...]» [12].

 

 



[1]  SDE p. 57.

[2]  HCC p. 37.

[3]  « Es un de los nombres del equipo de iniciadores que guardan los Archivos del MCC ad perpetuam rei memoriam (EBAC p. 102 y HCC pp. 31 y 32). Intervino en numerosos Cursillos de Cristiandad y fue  nombrado Presidente Diocesano de los Jóvenes de Acción Católica de Mallorca en enero de 1953.

[4]  http://www.cursillos.net/Barlome.htm

[5] EBAC pp. 69 y 70.

[6]  «Los Cursillos de Cristiandad, instrumento de renovación cristiana. Juan Hervás, Obispo» (KERYGMA, Boletín del Secretariado Nacional de Cursillos de Cristiandad de España, núm. 82, noviembre-diciembre 1998, p. 13).

[7]  SIGNO de fecha 4 de marzo de 1950.

Conoció a Manuel Aparici en 1935 siendo éste Presidente del Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica. Él era miembro del Consejo Diocesano de Madrid-Alcalá. En julio de 1936 Manuel Aparici le nombró Delegado del Consejo Superior en los Cursos de verano que se celebraran en el Colegio Cántabro de Santander. Director de SIGNO, testigo en su Causa de Canonización, etc. (C.P. pp. 9886-9893).

[8] Página web: http://www.peregrinosdelaiglesia.org

[9]  De fecha 6 de septiembre de 1958.

[10]  Los días 29 y 30 de noviembre de 2003, con motivo del Centenario del Nacimiento de Manuel Aparici, tenía lugar el Congreso Nacional bajo la Presidencia de Honor del Emmo. y Rvdmo. Sr. D. Antonio María Rouco Varela, Cardenal Arzobispo de Madrid. Una de las ponencias –que se facilita como anexo– estuvo dedicada al «Ideal Peregrinante y Vanguardia de Cristiandad: Unidad en la fe de los Pueblos Hispanos». Ponente: Rvdo. D. José Manuel de Lapuerta y Quintero, Consiliario de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia y testigo en su Causa de Canonización.

[11]  Conoció a Manuel Aparici en la Peregrinación de los Jóvenes de Acción Católica al Pilar de Zaragoza en 1940. Tenía 21 años. Más tarde le trató como Consiliario Nacional; él seguía siendo Presidente Diocesano. El trato fue muy amistoso y fraterno, con un fondo de espiritualidad y afán apostólico. Ha sido testigo en su Causa de Canonización, etc. (C.P. pp. 628-642).

[12]  Manuel Vigil y Vázquez, testigo. «El drama de la Acción católica y el “Nacionalcatolicismo”», pp. 100-101.


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