Mi?rcoles, 20 de febrero de 2008

MANUEL APARICI. RECORDANDO LA HISTORIA

CAUSA DE CANONIZACIÓN DEL CURSILLISTA


¿DINAMIZARON DE VERDAD LOS CURSILLOS DE CRISTIANDAD

LA PEREGRINACIÓN A SANTIAGO? ¿TIENEN MUCHO QUE VER CON ELLA

 

            Forteza afirma que Bonnín «[...] relaciona lo vivido en el Cursillo de Peregrinos con sus inquietudes personales más profundas y con su experiencia catalizadora de los ambientes descristianizados. Llegó a la conclusión de que algo a la vez similar y diferente de aquel Cursillo de Jefes de Peregrino, podría conseguir dinamizar en cristiano no sólo un acontecimiento determinado –como la Peregrinación a Santiago–, sino la vida normal y diaria de los ambientes reales y concretos» [1].

 

                Al menos en la Península, no, dado que  el primer Cursillo de Cristiandad que se dio en ella, fuera de Mallorca,  fue –según él– en la Archidiócesis de Valencia del 15 al 19 de agosto de 1953 [2]; es decir, cinco años después de haber tenido lugar la Peregrinación a Santiago. ¿En Mallorca?

                «¿Qué hace en la década de los cuarenta ese puñado de jóvenes laicos a quienes Dios ha concedido el carisma fundacional [...]? –se pregunta Bibiloni–. Se reúnen –dice– , preparan la peregrinación a Santiago, hacen una vez al año ejercicios espirituales, y retiros cada mes, fundan escuelas de formación, participan en Cursillos de Adelantados y de Jefes de Peregrinos, van forjando paulatinamente la estructura de lo que pronto será y hoy sigue siendo un cursillo de cristiandad. Y sobre todo oran, meditan y leen [...]» [3], pero no dice que esa juventud asista a Cursillos de Cristiandad. ¿Por qué?

                Por otro lado, preguntarnos ¿por qué ese interés en querer relacionar los Cursillos de Cristiandad con la Peregrinación a Santiago? ¿A qué fin responde tal empeño?

 

            «El clima generado por los cursillos permitió, entre otras muchas cosas –añade Forteza–, que la participación mallorquina en la peregrinación a Santiago fuera una de las más destacadas por su número y espíritu [...]» [4].

 

                ¿A qué tipo de cursillos se refiere Forteza?  Indefinición. ¿No crees, amigo lector, que de haberse querido referir a los Cursillos e Cristiandad no hubiese desaprovechado la oportunidad de hacerlo constar así.

 

«Es evidente –escribe Bibiloni– que los Cursillos de Cristiandad tienen mucho que ver con los de Adelantados y de Jefes de Peregrinos y no menos con la Peregrinación a Santiago [...]» [5].

 

                Es evidente que los Cursillos de Cristiandad tienen mucho que ver con los Cursillos de Adelantados y de Jefes  de Peregrinos creados por Manuel Aparici en 1940, pero no con la Peregrinación a Santiago a menos en la Península como acabamos de ver. ¿En Mallorca?

                «¿Qué hace en la década de los cuarenta ese puñado de jóvenes laicos a quienes Dios ha concedido el carisma fundacional [...]? –se pregunta Bibiloni–. Se reúnen –dice– , preparan la peregrinación a Santiago, hacen una vez al año ejercicios espirituales, y retiros cada mes, fundan escuelas de formación, participan en Cursillos de Adelantados y de Jefes de Peregrinos, van forjando paulatinamente la estructura de lo que pronto será y hoy sigue siendo un cursillo de cristiandad. Y sobre todo oran, meditan y leen [...]» [6], pero no dice que esa juventud asista a Cursillos de Cristiandad. ¿Por qué?

                ¿Por qué ese interés en querer relacionar los Cursillos de Cristiandad con la Peregrinación a Santiago? ¿A qué fin responde tal empeño nos preguntamos de nuevo?

 



[1]  HYMC p. 19.

[2]  HYMC p. 73.

[3]  HCC p. 34.

[4]  HYMC p. 32.

[5]  HCC p. 28.

[6]  HCC p. 34.


Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios