S?bado, 23 de febrero de 2008


TERCER DOMINGO DE CUARESMA
«Dame de beber» (Jn 4,7b)

El pueblo judío que camina por el desierto hacia la tierra prometida encuentra pruebas y dificultades por el camino: sienten sed. Ante esta dificultad surge la duda de la cercanía y la mano de Dios sobre ellos.

Nosotros también caminamos por la vida en medio de dificultades, y algunas veces entre protestas y desalientos. Sentimos una sed grande, sed de amar y ser amados, sed de perdonar y ser perdonados.

íHay en nuestro corazón sed de tantas cosas...!

Hoy Jesús se nos presenta como el agua viva. Él, que se acerca a hablar con una pecadora pública, que cargó con los pecados de todos los hombres, nos ofrece su amor y su perdón.

Conociendo nuestro corazón, se ofrece como agua que salta hasta la vida eterna.


Publicado por verdenaranja @ 9:37  | Espiritualidad
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