Lunes, 25 de febrero de 2008


DOMINGO 4 DE CUARESMA / A
2 de marzo de 2008

 

 

Jesús es la fuente de agua que mana hasta la vida eterna; Jesús es la luz del mundo; Jesús es la resurrección y la vida para todos los que creen en él. Que su gracia esté con todos vosotros.

 

Nos vamos acercando a la Pascua. Dentro de tres semanas, en la Vigilia Pascual, encenderemos un cirio en medio de la noche, y lo seguiremos, y de él tomaremos la luz para nuestros pequeños cirios. Y luego, con esos pequeños cirios en las manos, renovaremos las promesas de nuestro bautismo.

Hoy, el evangelio que escucharemos nos ayudará a entender más lo que este rito significa. Jesús es la luz del mundo, Jesús es quien nos abre los ojos, como hizo con el ciego de nacimiento. Y por eso nosotros queremos seguirle, y fortalecer nuestra fe en él

 

A. penitencial: Ahora, en silencio, pidamos que la luz de Jesucristo ilumine nuestra oscuridad. (Silencio más largo).

 

Confesemos juntos nuestros pecados: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

Dios todopoderoso tenga misericordia...

 

Y ahora, desde nuestra debilidad, invoquemos a Aquel que nos ama y tendrá piedad de nosotros: SEÑOR, TEN PIEDAD / CRISTO, TEN PIEDAD / SEÑOR, TEN PIEDAD.

 

1. lectura (1 Samuel 16,1.6-7.10-13a): En estos domin­gos de Cuaresma vamos siguiendo los principales momentos de la historia de la salvación de Dios. Hoy se nos presenta el principio de la historia de David, el gran rey de Israel.

 

2. lectura (Efesios 5,8-14): San Pablo, en la segunda lec­tura, nos exhorta a vivir como bautizados, como hijos de Dios; a vivir en la luz de Cristo, y no en la tiniebla del pecado.

 

Antes del evangelio (Evo Juan 9,1-41): Jesús se hace presente en medio de nosotros, y se nos acerca como se acercó al ciego de nacimiento. Dejemos que él cure nuestra ceguera. Pongámonos de pie para recibirle.

 

Oración universal: A Jesús, que es la luz que brilla en la oscuridad, pidámosle por nosotros y por toda la humanidad cantando: KYRIE, ELEISON

 

Por la Iglesia. Que, como Jesús, sepa acercarse amo­rosamente a todos los que viven en situaciones de oscuridad y de dolor. KYRIE, ELEISON. R/ KYRIE, ELEISON.


Por los jóvenes y adultos que se preparan para recibir el bautismo. Que el Señor los llene de su gracia y de su amor. KYRIE, ELEISON.


Por los que no creen en Cristo. Que lleguen a descubrir la alegría que él nos trae. KYRIE, ELEISON.


Por los que no tienen lo necesario para vivir. Que los que dominan el poder del dinero hagan posible que los bienes de este mundo lleguen a todos. KYRIE, ELEISON.

Por nosotros. Que el Señor abra nuestro corazón a su Palabra que nos llama a la conversión. KYRIE, ELEISON.

Escúchanos, Señor. Tú eres la luz del mundo. Tú eres nuestra alegría. Envíanos tu Espíritu para que nos renueve, y nos haga siempre fieles a tu gracia. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Padrenuestro: Como hijos de la luz, como hijos de Dios, nos atrevemos a decir:

 

Invitación a la comunión: Este es el Cordero de Dios, Jesús, la fuente de agua viva, la luz que ilumina a la humanidad entera, el vencedor de la muerte. Dichosos los invitados a la cena del Señor.


CPL 


Publicado por verdenaranja @ 22:07  | Liturgia
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