S?bado, 01 de marzo de 2008


Los Obispos de Paraguay han realizado un llamamiento para hacer frente a la emergencia sanitaria que está viviendo el país ante la epidemia del dengue y la fiebre amarilla.


EXHORTACIÓN DE LOS OBISPOS ANTE LA EMERGENCIA SANITARIA


Hace un año (9-03-07) los Obispos del Paraguay instábamos a las autoridades del Gobierno a no minimizar la epidemia del dengue y exhortábamos a la ciudadanía a asumir su parte de la responsabilidad para combatir el mal.

 

Actualmente, al dengue clásico se suma la fiebre amarilla y la posibilidad de brotes de dengue hemorrágico, con una perspectiva explosiva y devastadora, si no se adopta de manera urgente y eficaz un Plan adecuado y transparente de contención de estas enfermedades.

 

El brote y la posterior epidemia de la fiebre amarilla han puesto en evidencia, una vez más, el estado de abandono en que se encuentra la Salud Pública en nuestro país. En esta oportunidad se ha visto imprevisión, desconcierto e improvisación de las instituciones responsables, así como una inadecuada información a la ciudadanía, lo que ha provocado situaciones de pánico.

 

La Salud Pública es básicamente responsabilidad del Estado, a través de sus órganos de planificación y de ejecución.El Gobierno cuenta con los técnicos, los medios y los recursos para atender las necesidades de salud de la población y tiene la obligación de actuar de manera oportuna y eficaz. Llegar tarde y de manera inadecuada, es una grave irresponsabilidad.

 

Sin embargo, todas las instituciones y personas debemos asumir nuestra cuota de responsabilidad para combatir las enfermedades cuya prevención, en gran medida, depende de nuestra colaboración.

En este sentido, no podemos ignorar que la misma población debe promover la lucha contra el dengue, la fiebre amarilla y otras enfermedades que podrían controlarse con su activa participación para erradicar las causas que las provocan. Para ello, es necesario un cambio cultural que implique un compromiso ciudadano para trabajar por el bien común, asumiendo solidariamente las tareas que están al alcance de sus manos, como la limpieza de sus casas y de sus barrios para eliminar los criaderos de los mosquitos transmisores del dengue y de la fiebre amarilla.

 

Cabe destacar y felicitar a los vecinos organizados, a las autoridades, a los agentes de pastoral de nuestras comunidades eclesiales de base y a la ciudadanía que está trabajando activamente. Con nuestra actitud podemos prevenir las enfermedades y salvar vidas humanas. Esta es una exigencia de la caridad cristiana. No hacerlo, es un grave pecado de omisión.

 

Como Pastores, exhortamos a los sacerdotes, religiosos y religiosas, agentes de pastoral y fieles laicos a colaborar con todos los medios y recursos a su alcance para combatir el mal. Una tarea en la que debemos aportar decididamente es en la educación preventiva.

 

En este tiempo de cuaresma, asumamos nuestro compromiso cristiano y ciudadano con la salud y con la vida, pues ese es el ayuno que agrada al Señor.-

Asunción, 27 de febrero de 2008

Los Obispos del Paraguay


Publicado por verdenaranja @ 0:07  | Hablan los obispos
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