Martes, 04 de marzo de 2008

Como es habitual al llegar a estas fechas antes de la Semana Santa el obispo de Tenerife Don Bernardo Álvarez Afonso se dirige a sus sacerdotes diocesanos.

Tenerife - La Palma - La Gomera - El Hierro

 

A MIS HIJOS, HERMANOS Y AMIGOS SACERDOTES:

 

Antes de partir para la Reunión Plenaria de la Conferencia Episcopal, que tendrá lugar del 3 al 7 de marzo; les dirijo estas letras para invitarles a la Misa Crismal que tendrá lugar el Martes Santo (18 de marzo) a las 11 de la mañana. Es una de las principales celebraciones de carácter propiamente diocesano; pues en ella se manifiesta de modo visible el misterio de la Iglesia en su conjunto. La importancia de esta celebración aparece reflejada en la introducción que el Misal Romano hace a la liturgia de ese día:

 

"El obispo ha de ser tenido come el gran sacerdote de su grey, del cual se deriva y depende, en cierro modo, la vida de sus fieles en Cristo La misa crisma', que concelebra con los presbíteros provenientes de las distintas regiones de la diócesis y en la que consagra el santo crisma y  bendice los restantes óleos, ha de ser tenida como una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo y como un signo de la unión estrecha de los presbíteros con el. Con el crisma consagrado por el obispo son ungidos los nuevos bautizados y son signados los que reciben la confirmación. Con el aleo de los catecúmenos se preparan y disponen para el bautismo los mismos catecúmenos Con el óleo de los enfermos, éstos son aliviados en sus enfermedades”.

 

Y el Ceremonial de los Obispos, en referencia a la Misa Crismal nos recomienda: “Para que mejor se signifique la unidad del presbiterio, procure el Obispo que estén presentes presbíteros concelebrantes de las diversas regiones de la diócesis".

 

Ccrno ya sabemos, cada año, en esta celebración, renovamos las promesas sacerdotales. Les invito a prepararnos anticipadamente, mediante la oración y la reflexión, de modo que sea un auténtico acto de renovación interior y con implicación en nuestra vida y ministerio sacerdotal. Para ello, me permito adjuntarles la "larga homilía" del año pasado, que muchos me han pedido y ahora podemos leer gracias a una generosa colaboradora que ha hecho la trascripción. El texto refleja el lenguaje hablado y por eso tiene algunas reiteraciones, pero no he querido cambiar nada. Espero que nos ayude para considerar nuestra renovación y hacerla más viva y personal.

 

También les recuerdo que, terminada la celebración, sobre las 13 horas, tiene lugar la comida que con tanto cariño, esmero y esfuerzo nos ofrece el grupo de señoras de La Catedral y que, además de disfrutar de buenos manjares, nos permite compartir más ampliamente.

 

"Acuérdate de Jesucristo Resucitado". Se acercan ya "los días santos de su pasión salvadora y de su resurrección gloriosa; en ellos celebramos su triunfo sobre el poder de nuestro enemigo y renovamos el misterio de nuestra redención". Con el deseo de que por "la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida,  lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios", les saluda, afectuosamente Cristo, "todo de todos",

 

San Cristóbal de La Laguna, 29 de febrero de 2008

 


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