Jueves, 06 de marzo de 2008

Arientaciones Pastorales del Día de Hispanoamérica 2008, que se presenta con el lema: "América Latina, contnente en misión". Publicadas en materiales para la celebración de Secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones OCSHA (OBRA DE COOPERACIÓN SACERDOTAL HISPANOAMERICANA). Conferencia Episcopal Española


Orientaciones

pastorales


La celebración del Día de Hispanoamérica irrumpe en el programa pastoral de una comunidad eclesial como un acontecimiento ocasional que tiene la virtualidad de enriquecer desde fuera la vida ordinaria de los fieles. Es como la visita que se recibe en una familia. Aparentemente rompe el ritmo ordinario del núcleo familiar, pero su presencia es un enriquecimiento para todos. Parece inicialmente una inoportunidad, pero una vez atendidas las personas que han llegado desde fuera se siente la alegría de haber incorporado a la vida la novedad del “otro”.


El Día de Hispanoamérica este año llama a la puerta de las comunidades cristianas en el tiempo fuerte de Cuaresma. Parece una intromisión inoportuna porque rompe el ritmo litúrgico de quienes se encaminan a Jerusalén para la celebración del Misterio  Pascual. Sin embargo, la invitación a salir de sí mismos para mirar la vida eclesial de los cristianos que viven en el continente americano es una “gracia” que enriquece a quienes sienten en la hondura de su fe la dimensión universal de la Iglesia.


La Comisión Episcopal


1. Destinatarios


Las actividades pastorales que puedan organizarse en las comunidades cristianas tienen como finalidad despertar en los fieles la necesidad de cooperar con la oración, el sacrificio y la aportación económica en favor de los fieles de aquellas Iglesias locales en formación”.

Esta invitación va dirigida principalmente a:


• Los adultos para participar de manera ordinaria en las actividades ordinarias de una comunidad parroquial. No sólo los que semanalmente se reconocen miembros de esa comunidad en la celebración de la Eucaristía, sino quienes estánasumiendo compromisos de formación y  ervicio a la Iglesia local.


• Los jóvenes que sienten con mayor radicalidad la necesidad  de una mirada más universal a la humanidad. Desde los procesos iniciatorios a la fe y a la vida cristiana se reconocen como más corresponsales de la suerte de los otros, de los que están lejos, de los que tienen menos posibilidades.

 


• Las personas consagradas que por vocación han descubierto que la humanidad espera de ellas una mayor entrega en favor de los más necesitados. Las comunidades cristianas en formación del continente americano son como un constante aldabonazo para que estas personas consagradas canalicen su entrega radical hacia quienes necesitan de su presencia y ayuda.


• Los inmigrantes suficientemente capacitados para tomar parte activa en la reflexión y en la acción del compromiso misionero con las comunidades cristianas a las que no han dejado de pertenecer. Ha llegado el momento de dejar de tratar con paternalismo a estas personas que se incorporan a las comunidades de acá, para implicarlas en la cooperación misionera con los de allá.


2. Actividades pastorales


El Secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias entrega a las comunidades parroquiales este Subsidio para la realización de actividades pastorales:


• Celebración de la Eucaristía. El guión para la celebración de la Eucaristía ayuda a enuclear de los textos litúrgicos del IV Domingo de Cuaresma el compromiso misionero con las Iglesia hermanas de América Latina. En esta celebración pueden tomar parte muy activa y significativa los bautizados inmigrantes que con su testimonio evidencia la vivencian de fe de aquellos pueblos.


• Catequesis. Dentro del programa ordinario de catequesis con jóvenes y adultos puede insertarse una catequesis con los elementos antropológicos, eclesiológicos y misionológicos de los documentos que integran esta publicación.


 • Encuentros misioneros. En las diócesis ya hay un buen número de sacerdotes, religiosos y laicos regresados de la misión en Hispanoamérica. Algunas delegaciones diocesanas de misiones han organizado encuentros de oración y reflexión con ellos invitando al acto a otros agentes de pastoral sin excluir a inmigrantes ya integrados en las comunidades diocesanas.

• Retiro espiritual. Con ocasión de la Cuaresma es frecuente celebrar retiros y/o charlas cuaresmales sobre cuestiones que afectan a la fe y a la vida cristiana. Tal vez la responsabilidad misionera que brota del Bautismo pudiera ser un asunto “novedoso” para estas actividades de renovación y conversión personal.


3. Compromiso misionero


Ofrecemos una selección de ideas relacionadas con el lema del Día de Hispanoamérica: América Latina, continente en misión. Como justifican los obispos Del Hoyo y Lorenzo en las páginas anteriormente firmadas, la elección del tema arranca del Documento Conclusivo de Aparecida y mira en el horizonte la celebración del VIII Congreso Misionero Americano (CAM3). La Iglesia en América, consciente de haber sido evangelizada por la actividad misionera que llegó de fuera, está dando los primeros pasos para salir de su tierra y llevar el Evangelio a otras latitudes. Es la hora de la misión no sólo allí, sino también desde allí. En este contexto pueden entenderse algunos argumentos que justifican la celebración de esta Jornada en la Iglesia en España:


• Compromiso misionero de todos: “Todo discípulo es  misionero, pues Jesús lo hace partícipe de su misión, al mismo tiempo que lo vincula a Él como amigo y hermano. De esta manera, como Él es testigo del misterio del Padre, así los discípulos son testigos de la muerte y resurrección del Señor hasta que vuelva” (Documento Conclusivo de Aparecida –DCA–, 144).


• Compromiso misionero de España con América: “En virtud de circunstancias históricas y providenciales, la Iglesia de España se siente particularmente ligada al pasado, presente y futuro de las Iglesias de América” (Guía práctica de la OCSHA, n.1). Una parte importante de la colaboración misionera de la Iglesia en España se desarrolla en América ya que existe una larga historia de colaboración y de ayuda con las Iglesias jóvenes de América Latina, donde tantos sacerdotes diocesanos, religiosos y religiosas y laicos misioneros están trabajando y dando la vida por sus hermanos.


La Iglesia


• Compromiso misionero de la OCSHA: La vocación misionera, que desde hace muchos siglos ha caracterizado a vuestra querida nación, se ha puesto de manifiesto en los últimos años a través de los más de 2.300 sacerdotes de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana que han acudido a diversos territorios de América Latina para responder al llamado de «anunciar la Buena Nueva hasta los confines de la Tierra» (Mt 28, 19; Hch 1, 8); de estos, todavía están allí presentes unos 400. Queremos elevar de  manera particular por estos sacerdotes una oración de gratitud a Dios y rendir al mismo tiempo un sentido homenaje a los que en este año 2008 cumplen 50 años al servicio de esta misión tan importante (Mensaje de la CAL, 3).

 


• Evangelización y compromiso social: El anuncio misionero, nos enseña el papa Benedicto XVI, “tiene que pasar de persona a persona, de casa en casa, de comunidad a comunidad. Además este esfuerzo evangelizador… se destaca al enviar sus misioneros sobre todo entre las casas de las periferias urbanas… buscando dialogar con todos. Pero si las personas encontradas están en una situación de pobreza es necesario ayudarlas como hacían las primeras comunidades cristianas practicando la solidaridad”. Estas enseñanzas del Santo Padre son muy importantes por dejar claro que no se olvidan las conclusiones de Asambleas anteriores en las que  se ha proclamado con toda claridad “la opción preferencial por los pobres”, ya que la evangelización no puede separarse de la solidaridad con los necesitados y de su promoción humana, siendo los pobres los destinatarios privilegiados del Evangelio. El pastor, siguiendo el ejemplo del Buen Pastor, ofrecerá el evangelio para que se descubra a Jesucristo y se crea, y al mismo tiempo no descuidará su ayuda para que a nadie falte el pan material (Mons. Camilo Lorenzo, n. 2).


• Compromiso misionero de América Latina: “La Iglesia en América Latina está llamada a emprender una nueva etapa en el cumplimiento de su misión, lo cual exige una verdadera “conversión pastoral” que haga de las comunidades cristianas auténticas comunidades misioneras (Documento de Aparecida, 370). Se trata, por tanto, de acoger la invitación que nos hace el Señor para participar en su misión. «Cumplir este encargo —nos recuerda el Documento de Aparecida— no es una tarea opcional, sino parte integrante de la identidad cristiana, porque es la extensión testimonial de la vocación misma» (n° 144). Es por ello que la Pontificia Comisión para América Latina renueva una vez más la invitación al compromiso misionero.


Asimismo, alienta a todos aquellos que sienten en su corazón esta llamada evangélica a compartir, con los hombres y mujeres de Latinoamérica, «la experiencia del acontecimiento del encuentro con Cristo, testimoniarlo y anunciarlo de persona a persona, de comunidad a comunidady de la Iglesia a todos los confines del mundo» (Documento Conclusivo, 145) (Mensaje de la CAL, n. 5).

4. Misioneros en América Latina


La celebración del Día de Hispanoamérica nos trae al recuerdo dos instituciones vinculadas a las Iglesias diocesanas de España encargadas de canalizar la cooperación misionera de sacerdotes diocesanos y laicos con América Latina:


• Hace 60 años nació la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA). Con motivo de sus Bodas de oro el papa Juan Pablo II envió un mensaje en el que se decía: “Me complace comprobar cómo, en esta cooperación entre las Iglesias, se ha puesto un especial esmero en cultivar los lazos de fraternidad y comunión que son característicos del auténtico espíritu de servicio al Evangelio, respetando el principio de subsidiaridad y fomentando todo aquello que permite fortalecer la vida propia de las Iglesias locales... La experiencia acumulada en estos años... permitirá también en el futuro encontrar aquellas formas de colaboración que mejor respondan a los nuevos desafíos de estos momentos de la historia en que la Iglesia y la humanidad se disponen a pasar el umbral del Tercer milenio” (n. 3).


• Diez años más tarde nace la Obra de Cooperación Apostólica Seglar Hispanoamericana (OCASHA). Cuando esto sucede ya habían marchado al continente americano más de dos centenares de sacerdotes de las diócesis españolas. Con esta experiencia había llegado la hora de articular la vocación misionera de laicos, a través de un servicio análogo al de la OCSHA. Los fieles que integran OCASHA nunca dejan de pertenecer, ni siquiera en destino, a la Iglesia particular de origen. Ha sido en su seno donde han descubierto la vocación misionera y han recibido de ella los recursos formativos para poder ser acogidos, como fieles cristianos, en la Iglesia de destino. OCASHA viene a ser un don de Dios que canaliza eclesialmente la vocación misionera laical, sin sustituir ni suplantar a la comunidad diocesana. Esta vinculación garantiza al mismo tiempo el exquisito respeto a la condición laical de los fieles asociados, que asumen responsablemente las exigencias de su vocación laical y de su autonomía personal.

5. Actualidad de la misión


El hecho de que la mitad de los católicos vivan en el continente americano, no significa que ya no haya lugares y ámbitos de la misión. Los hay, y están esperando la cooperación de toda la Iglesia. Sirvan como motivo de reflexión estos dos textos conclusivos:


• América Latina, continente en misión: “La conciencia de la universalidad de la misión evangelizadora que la Iglesia ha recibido debe permanecer viva, como lo ha demostrado

siempre la historia del Pueblo de Dios que peregrina en América. La evangelización se hace más urgente respecto a aquellos que viviendo en este continente aún no conocen el nombre de Jesús, el único nombre dado a los hombres para su salvación (cf. Hch 4, 12). Lamentablemente, este nombre es desconocido todavía en gran parte de la humanidad y en muchos ambientes de la sociedad americana. Baste pensar en las etnias indígenas aún no cristianizadas o en la presencia

de religiones no cristianas, como el islam, el budismo o el hinduismo, sobre todo en los inmigrantes provenientes de Asia. Ello obliga a la Iglesia universal, y en particular a la Iglesia en América, a permanecer abierta a la misión ad gentes” (Juan Pablo II, Ecclesia in America, 74).


• Madre de la evangelización: “Que la Santísima Virgen María, primera discípula y evangelizadora, guíe vuestros esfuerzos por llevar el Evangelio más allá de vuestras fronteras.

Ella, que es la «Estrella de la Esperanza» (S.S. Benedicto XVI, Spe Ssalvi, 49) ayude a hacer de América Latina un continente en misión, que haga brillar la luz de la esperanza que es Jesucristo” (Mensaje de la CAL, 6).


Anastasio Gil García

Director del Secretariado de la Comisión Episcopal

de Misiones y Cooperación entre las Iglesias

en España debe seguir velando para que las relaciones de fraternidad y comunión entre las Iglesias en España y en América sigan teniendo la vitalidad de siempre (Plan de Acción de la CEM 2006-09, p. 13).

de Misiones sale al encuentro de los fieles en España por encargo de la Asamblea Plenaria del Episcopado español que quiso se insertara en el calendario Litúrgico este día misionero y de cooperación con otras Iglesias más necesitadas. Allá están trabajando más de doce mil misioneros españoles, entre los que cabe destacar los sacerdotes diocesanos que, acogidos al servicio de la Conferencia Episcopal Española de la OCSHA, realizan su ministerio sacerdotal en los lugares más necesitados de recursos humanos y materiales del consiente hermano. A ellos se dirige la oración y la mirada desde las comunidades cristianas de las que partieron. Con ellos sentimos la necesidad de solidarizarnos en este día en que la Iglesia en España mira de manera particular a América Latina, con quien desde hace siglos tiene un compromiso moral de cooperación eclesial.


Publicado por verdenaranja @ 0:04  | Misiones
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