Jueves, 06 de marzo de 2008

Sugerencias para la homilía del "Día de Hispanoamérica", según viene en el Guión Litúrgico para la celebración, publicado por Secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones OCSHA (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana). Conferencia Episcopal Españala.




(IV domingo de Cuaresma, ciclo A)
SUGERENCIAS PARA
LA HOMILÍA


– Dios ha guiado siempre a su pueblo enviando personas


– La unción significa la elección y el envío por parte de
Dios. El pastor sigue siendo uno del pueblo, pero elegido por Dios para una misión específica de guía. La multiplicidad de pastores manifiesta la fidelidad de Dios a su alianza con el pueblo: los pastores pasan, pero Dios permanece como el único Buen Pastor que da alimento y seguridad a su pueblo a lo largo de todas las vicisitudes de la historia.

– Jesús es el enviado por Dios como luz del mundo: Él es quien manifiesta a los hombres el camino que han de seguir para caminar de día y sin tropiezos (cf. Jn 11, 9).

Las obras que Jesús hace por encargo del Padre curan la ceguera espiritual y conducen a los hombres hacia la verdad:

Dios es siempre quien guía la vida y la historia de las personas y los pueblos hacia la salvación a las que Dios los ha destinado.


– “La situación de ‘real debilitamiento’ de la fe cristiana que
es fácil constatar en no pocos ámbitos de la vida social y de la cultura […] hace más urgente y apremiante el llamado a la conversión personal y al cambio de vida integral, de manera que seamos verdaderos discípulos y misioneros de Jesucristo” (Mensaje¸ n. 5).


– El cristiano es luz en Cristo, es “hijo de la luz”; debe, pues,
confesar a Cristo y manifestar con su vida y su palabra la luz que es Cristo, colaborando para que su luz se irradie y llegue a todos.


– La misión de la Iglesia es la de ser luz en Cristo (cf. LG 1)
para todos los hombres y pueblos. Es por eso necesaria una “conciencia renovada sobre la importancia de la misión ad gentes para el presente y el futuro” (Mensaje¸ n. 1).

que se hagan cargo de conducirlas según sus designios y mandamientos. En ellos Dios no busca grandes cualidades humanas, apariencias superficiales en las que se fija el hombre, sino que Dios, que escruta los corazones, busca la fe, la humildad, la confianza, la sinceridad, etc., puesto que quiere que sean “pastores según su corazón” (Jr 3,
Publicado por verdenaranja @ 0:15  | Liturgia
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