Domingo, 09 de marzo de 2008

Notas a tener en cuenta en la Semana Santa, publicadas en páginas amarillas de Misa Dominical número 4 Año XL, CPL.


1. La importancia de la teología
. Puede ser un buen ejercicio, en el momento de pensar y preparar la Semana Santa, pararnos a ver qué tipo de teología vivimos y transmitimos cuando reflexionamos sobre el sentido de la muerte y la resurrección de Jesucristo.

Porque el hecho es que, hace unos años, parecía como si la muerte de Jesús fuese el simple cumplimiento de un designio de Dios que envió a su Hijo para morir por nuestros pecados y así redimirnos. Como si esa muerte no tuviese ninguna relación con lo que Jesús havía vivido, con lo que había hecho y enseñado. Y como si fuese la obra de unos personajes malvados que actúan por pura maldad.

Habría que evitar al máximo que quedasen secuelas de esta teología. Jesús muere como consecuencia y culminación de una manera de vivir, al servicio de los pobres y los débiles, al servicio del anuncio de un Dios que es todo amor, al servicio de la liberación de una religión esclavizadora. Y los que lo matan lo hacen porque esta forma de entender la vida y la fe les estorba. Y su resurrección abre un camino nuevo de vida para todos aquellos que quieran unirse a él e intentar vivir como él. Esta es la Buena Noticia.

2. La importancia del misal. Para celebrar bien la Semana Santa hay muchas cosas importantes. La teología es una. Y el misal es otra. Es decir, dedicar tiempo a coger el misal, leer los textos y las rúbricas, repasar también los papeles que guardamos de años anteriores con la manera concreta como resolvimos los distintos ritos, los cantos que cantamos, la forma como dispu­simos los espacios, las personas que se encargaron...

Es importante, dedicar tiempo a preparar la celebración. Porque para lograr que las celebraciones tengan un buen ritmo y no se hagan pesadas, hay que prever todo lo que habrá que hacer, y evitar así que se produzcan aquellos tiempos muertos que desconciertan y rompen la tensión que toda celebración debe tener, y más en estos días en que se trata de celebraciones con una densidad especial. Confiar simplemente en la memoria, es inevitable garantía de errores y descuidos.

Y este repaso, por otra parte, no deberá ser sólo cosa del que preside la cele­bración. Lo conveniente será hacerlo con los que van a intervenir en ella, y no limitarse a decirles lo que tienen que hacer. La Semana Santa es un buen momento para crear clima colectivo.

3. La importancia de la reflexión personal. Además de las celebraciones litúrgicas (incluyendo, allí donde sea posible, también la celebración de la Liturgia de las Horas), y de las procesiones y otros actos de religiosidad popu­lar allí donde los haya, será una buena oferta para los días de Semana Santa ofrecer algún espacio para la reflexión personal y para la interiorización de lo que en estos días celebramos.

Por ejemplo, la mañana del Viernes o del Sábado, puede ser un buen momento para reunir a todos aquellos que lo deseen y montar algún tipo de retiro, par­tiendo por ejemplo de uno de los relatos evangélicos de la pasión, o del dis­curso de la Cena del evangelio de Juan, o de algunas de las lecturas de la Vigilia Pascual... Leer los textos, ofrecer algunos puntos de reflexión, dejar un tiempo de silencio, cantar algún canto... Si se ve oportuno, también puede dejarse un tiempo de puesta en común de lo que se ha reflexionado... Tam­bién puede planearse un retiro sobre un tema menos directamente vinculado a los textos de la liturgia. Pero, en todo caso, será conveniente que tenga relación con lo que estamos celebrando estos días...

Ofrecer esta posibilidad, aunque participe poca gente, para los que participen será sin duda útil. Y merecerá la pena.

Josep Lligadas


Publicado por verdenaranja @ 18:17  | Liturgia
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