Jueves, 13 de marzo de 2008

Breve historia de SAN AGUSTÍN ZHAO RONG, publicada en Boletín Bimestral de MISIONEROS  de la Tercera Edad perteneciente a MARZO-ABRIL 2008.


SAN AGUSTÍN ZHAO RONG


Canonizado el 1 de octubre del año 2000, Zhao es uno de los 120 mártires chinos que derra­mó su sangre en medio de una de las tantas oleadas de persecución de la Iglesia en el impe­rio del Centro.

 

El Cristianismo llegó a China, a través de Siria, en el año 600. A lo largo de la historia, el Cristianismo en China pasó por momentos de libertad y momentos de persecución. Gracias a las óptimas relaciones existentes entre algunos misioneros y el mismo emperador K'ang Hsi; gracias a sus servicios prestados por restablecer la paz entre el «zar» de Rusia y el «hijo del cielo», o sea el emperador, éste promulgó en 1692 el primer decreto de libertad religiosa, en virtud del cual todos sus súbditos podían seguir la religión cristiana y todos los misioneros podían predicarla en sus vastos dominios. Como consecuencia, la acción misionera y la difusión del mensaje evangélico se desarrollaron notablemente y fueron muchos los chinos que, atraídos por la luz de Cristo, pidieron recibir el bautismo.

 

Pero desgraciadamente la cuestión espinosa de los «ritos chinos» irritó sobremanera al empera­dor Kang Hsi y preparó la persecución (fuertemente influenciada por la del vecino Japón), que en unos sitios más en otros menos, abierta o solapada, violenta o velada, se extendió práctica-mente con sucesivas oleadas desde la primera década del siglo XVII hasta la mitad del siglo XIX, matando a misioneros y a fieles laicos y destruyendo no pocas iglesias.

 

Los 120 mártires santos vivieron entre los años 1648 y 1930. La mayoría de ellos (87), nació en China. Había niños, catequistas, padres, trabajadores... de entre nueve y 72 años de edad. Entre ellos había cuatro sacerdotes chinos.

Uno de ellos es San Agustín Zhao Rong, sacerdote diocesano chino que, siendo antes uno de los soldados que escoltaron a Mons. Dufresse desde Chengdu hasta Beijin, había quedado impresionado por la paciencia de éste y había pedido ser contado entre los neófitos: una vez bautizado, se le mandó al Seminario y después se ordenó sacerdote. Posteriormente, y ejer­ciendo su ministerio sacerdotal, fue arrestado, sufrió crueles suplicios y después murió en 1815. Zhao fue primero guardián de una prisión estatal y allí conoció a los misioneros fran­ceses. Su ejemplo le fascinó y así comenzó su camino de conversión hasta llegar a ser sacerdote y morir en una cárcel.

 

P. Daniel Cerezo Ruiz


Publicado por verdenaranja @ 0:11  | Misiones
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