Domingo, 30 de marzo de 2008

DOMINGO 3 DE PASCUA / A

6 de abril de 2008


La paz de Jesús resucitado esté con todos vosotros.

 

En este tiempo de Pascua, Jesús se hace presente en el camino de nuestra vida, como lo hizo con aquellos discípulos de Emaús. También a nosotros nos abrirá, en esta Eucaristía, el sentido de las Escrituras y nos partirá el pan, para que, recono­ciéndolo, podamos entrar en comunión con él y con el Padre

 

Aspersión: La aspersión con agua nos recuerda nuestra entrada en la Iglesia, que se realizó por el bautismo que un día recibimos. Renovémoslo ahora dentro de nuestro corazón. (Aspersión por toda la iglesia con un canto bautismal


Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino. Amén.

 

1. lectura (Hechos 2,14.22-33): Escuchemos ahora cómo el apóstol Pedro interpreta el acontecimiento de la resu­rrección de Jesús a la luz de la Escritura, descubriendo en ella la realización de las promesas de Dios.

 

2. lectura (1 Pedro 1,17-21): La carta de san Pedro nos abre a la profundidad del misterio de la resurrección de Jesús, decidido antes de la creación del mundo. Este misterio nos llena de fe y de esperanza y debe guiar nuestro proceder en esta vida.

 

Antes del aleluya (Eva Lucas 24,13-35): Aclamemos, con el canto del aleluya, al Señor resucitado que nos ofrecerá su palabra y nos hará descubrir el sentido de su entrega hasta la muerte.

 

Credo breve cantado.

 

Oración universal: A Jesús resucitado, vida y esperanza de la humanidad entera, le rogamos diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

 

Por la Iglesia extendida de Oriente a Occidente; por todos los que estamos llamados a ser en el mundo testigos de la Buena Noticia de Jesús. OREMOS.

 

Por los que aún no han descubierto, o han olvidado, la presencia del Señor en el camino de sus vidas. OREMOS.

 

Por los niños y niñas que se preparan para participar por primera vez en la Eucaristía; por los jóvenes que se preparan para recibir la Confirmación. OREMOS.

 

Por los enfermos, por los que viven bajo el peso del dolor y la tristeza. OREMOS.

 

Por nosotros; por nuestros familiares y amigos; por nuestros compañeros de trabajo o de estudio. OREMOS.

 

Señor Jesús, quédate con nosotros para explicar-nos el sentido de las Escrituras y para partirnos el pan. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Prefacio: También ahora, como en aquella aldea de Emaús, el Señor se hará presente en medio de nosotros. Con espíritu de acción de gracias, pida-mos saber reconocerlo en esta Eucaristía y en el camino de nuestras vidas. (Prefacio II de Pascua. Aclamación 3 después de la consagración y Amén final, ambos cantados).


Padrenuestro: Antes de partir el pan, en el que reco­nocemos a Jesús, nos atrevemos a decir:

 

Invitación a la comunión: Este es el Cordero de Dios, Jesucristo, el vencedor de la muerte, que se nos da como alimento de vida eterna. Dichosos los invitados a la cena del Señor.


CPL 


Publicado por verdenaranja @ 20:46  | Liturgia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios