Viernes, 04 de abril de 2008



Mensaje inaugural del Presidente de la Conferencia Episcopal, el Cardenal Julio Terrazas, Arzobispo de Santa Cruz y Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, en los trabajos de la Asamblea Plenaria que se celebra del 3 al 8 de abril en la ciudad de Cochabamba.

 

 “LA PAZ ESTÉ CON USTEDES”

 

 

Amados hermanos y hermanas:

 

Hoy más que nunca, en la situación de tensión y crispación que vive nuestro país, resuena esperanzador el saludo del Señor Resucitado a sus apóstoles: “La paz esté con ustedes”. La paz que el Señor nos da “no es cómo la da el mundo”, es la que brota de sus manos y corazón traspasados en la cruz y transfigurados por la Resurrección. La paz es el don más preciado que el Señor confía a los apóstoles, paz que es nueva relación de nosotros como hijos con Dios Padre, y como tales somos todos hermanos en Cristo.

 

Al iniciar esta octogésima sexta Asamblea Plenaria de la CEB, les comparto el mismo saludo gozoso del Señor para todos Uds., mis queridos hermanos en el episcopado, llamados a dar razón de la esperanza a nuestro pueblo y orientarlo en estos tiempos difíciles que vivimos.

 

NUEVO NUNCIO APOSTOLICO

 

Hemos recibido la alegre noticia de que su santidad Benedicto XVI ha nombrado a Mons. Luciano Suriani como nuevo Nuncio Apostólico en Bolivia que, Dios mediante, será ordenado Obispo el  próximo 26 de abril en la Catedral de Chieti (Italia). A él, le ofrecemos nuestra oración para que su ministerio pastoral sea fecundo y a imagen del Buen Pastor lleve adelante su misión con entrega y generosidad. Le esperamos con los brazos abiertos.

 

Saludamos al querido Padre Marco Ganci, encargado de negocios a.i. de la Nunciatura, que se encuentra en medio de nosotros. Le pedimos reiterar nuestra gratitud al Santo Padre por el nombramiento del nuevo Nuncio y por las palabras cercanas y certeras, vertidas con motivo de la presentación de las cartas credenciales del Sr. Carlos de la Riva, Embajador de Bolivia ante la Santa Sede.

 

PALABRAS DE BENDICTO XVI A BOLIVIA

 

El cuadro que el Papa Benedicto XVI hace de la situación del país, demuestra conocimiento profundo de nuestra realidad y sentir solidario de Pastor: “Pido al Señor que en Bolivia triunfe la verdad que busca el respeto del otro, también del que no comparte las mismas ideas, la paz que se hermana con la justicia, y abre las puertas al desarrollo armónico y estable, la sensatez que se esfuerza por encontrar soluciones ecuánimes y razonables a los problemas y la concordia que une las voluntades en la superación de las adversidades y en la consecución del bien común”.

 

SALUDOS

 

Mi recuerdo y felicitaciones pascuales van de manera especial a los hermanos Obispos eméritos, que el Resucitado les llene de fortaleza y aliente el testimonio de su vida serena, entregada al Pueblo de Dios.  Esta alegría  pascual deseamos llegue también a los pastores de las Iglesias hermanas de Tréveris y Hildesheim. Un saludo particular a los representantes de los sectores del Pueblo de Dios: presbíteros, vida consagrada y laicos, así como al rector del Seminario Nacional San José junto con el equipo formador y  los seminaristas. Resalto de manera especial el esfuerzo por el inicio del 4º año de Teología como un signo de comunión y momento importante en la formación de los futuros sacerdotes de nuestra Iglesia.


A 20 AÑOS DE LA VISITA DE JUAN PABLO II

 

El próximo mes de mayo recordaremos los 20 años de la memorable Visita Pastoral de su Santidad Juan Pablo II a nuestro pueblo de Bolivia. Lo recibimos y aclamamos como “sembrador de justicia y esperanza”. Todavía están vivos en nuestros corazones los gestos de cercanía y las palabras iluminadoras, que siguen siendo muy actuales en el caminar de nuestra Iglesia y de nuestro país, como las que pronunció en su encuentro con el mundo intelectual y la clase dirigente (Santa Cruz, 12 de mayo de 1988). “Quiero hacer un llamado urgente a todos y cada uno de ustedes, a comprometerles con valentía, cada uno en su propio campo, a hacer de Bolivia una patria común donde no haya ni opresores ni oprimidos, ni señores ni esclavos, sino hermanos que se reconocen como tales y como tales se aman”.

 

Siguiendo en la misma línea, en el Discurso de Despedida, a modo de testamento, nos decía a todos los bolivianos: “Busquen  sin descanso la armonía en la justicia y en la libertad. Asegurarán así un porvenir mejor no solo para ustedes sino para las futuras generaciones.  He podido comprobar también el gran sacrificio de muchos para superar las dificultades económicas por las que atraviesa el país. Este sacrificio tiene que ser compartido con todos con equidad, con espíritu de solidaridad y con entrega al trabajo, evitando presiones y desórdenes que fácilmente desencadenan el peor de todos los males: la violencia. Pongan en juego su sentido de fraternidad y sigan siempre el camino del diálogo, de la comprensión, de la colaboración pensando en el bien de todos”.

 

SITUACION DE CRISIS

 

Con humildad, constatamos que aún estamos lejos de haber cumplido con estas exhortaciones. De haberlas hecho vida, no estaríamos sufriendo por la situación de crisis como lo señalamos en nuestras recientes “Orientaciones pastorales sobre el proyecto de CPE”: “Vemos con inquietud que aumenta el distanciamiento entre regiones, clases sociales y etnias. Se constata una polarización ideológica y regional, la excesiva primacía del debate y quehacer político en lugar de atender las necesidades primarias del pueblo y la influencia de sectores radicales que obstaculizan el proceso de diálogo y consenso. Al atribuir más valor a los recursos de la presión y la fuerza que a los argumentos racionales, se excluyen de hecho a quienes carecen de poder económico, político o de movilización”.

 

URGENCIA DEL DIALOGO

 

La convulsión social y política en la que estamos inmersos ha movido a las partes en conflicto a solicitar nuestros buenos oficios para “facilitar” el diálogo. Lo estamos haciendo con sencillez, tesón y sincera vocación de servicio a nuestra patria, escuchando a los actores implicados. Este ánimo de ser servidores de todos, lo hemos reafirmado anoche en el encuentro con el Sr. Presidente de la República. Sin embargo, estoy persuadido de que es imposible facilitar el diálogo, mientras vemos campear aún la desconfianza recíproca, las presiones  y la violencia.

 

El diálogo que espera el país, debe ser claro y constructivo. No se avanza si se sacralizan posiciones hechas y si no se renuncia a seguridades que se esgrimen, olvidando el bien de todos. La paz y la justicia tienen que ser el fruto del encuentro entre hermanos, “que se reconocen como tales y como tales se aman”.

 

ENFOQUES PASTORALES

 

Como en todas las Asambleas de nuestra Conferencia, que serán días de oración, reflexión y trabajo, tendremos también, hermanos obispos, varios temas que nos ocuparán. En primer lugar, el cometido de elaborar el Enfoque y Directrices Pastorales para orientar y dinamizar el quehacer evangelizador de nuestras comunidades desde la perspectiva del documento de Aparecida, a fin de que cada bautizado sea auténtico discípulo-misionero desde el encuentro personal con el Señor.

 

Cuantos conformamos el cuerpo de Cristo en Iglesia, estamos invitados a asimilar con gozo y generosidad estas Directrices Pastorales en nuestro quehacer cotidiano. Éstas, estarán enmarcadas en la perspectiva de la Misión Continental, tarea que estamos llamados a realizar en comunión con todas las Iglesias hermanas que peregrinan en América Latina y El Caribe.

 

ENCUENTRO CON LA VIDA CONSAGRADA

 

Un momento de particular fraternidad eclesial será el encuentro que como Pastores de la Iglesia tendremos con la directiva de la Conferencia Boliviana  de la Vida Consagrada y con los responsables religiosos de las regiones del país. Agradecemos el trabajo que este sector del pueblo de Dios está desarrollando en Bolivia y que enriquece con la variedad de carismas, la vida de la Iglesia.

 

ORACION ECUMENICA

 

Otro acontecimiento que nos llena de gozo en este tiempo Pascual será el encuentro de oración con los pastores y animadores de las Iglesias cristianas. Encuentro que nos dará la oportunidad de escuchar nuevamente el mandato del Señor: “Que todos sean uno… para que el mundo crea que tu me enviaste” (Jn 17, 21).  Será un signo de unidad y de amor, en medio de mensajes de odios y rencores.

 

50 AÑOS DE CARITAS BOLIVIANA

 

Una de las preguntas que le hicieron a Jesús y que nos cuestionan también hoy es:”¿Quién es mi prójimo?”.  Durante cincuenta años nuestra Iglesia, especialmente a través de Caritas Boliviana, ha venido dando respuestas concretas a esta pregunta, con acciones constantes en favor de los más pobres, abandonados de la sociedad y víctimas de catástrofes naturales. “La opción y amor preferencial por los pobres… es una forma especial de primacía en el ejercicio de la caridad cristiana, de la cual da testimonio toda la tradición de la Iglesia (Sollicitudo rei socialis 42). Este amor y esta opción por los que sufren y los necesitados, son fruto y señal de una vida auténticamente cristiana” (Juan Pablo II, Homilía en Sucre). Si nos felicitamos por estos logros, abriremos aún más el corazón para llegar a tantísimos empobrecidos con renovado celo evangélico.

 

ENCUENTRO CON EL SANTO PADRE

 

Esperamos con ansia la Visita ad Límina Apostolorum que realizaremos en el mes de noviembre y que nos brindará la oportunidad de encontrarnos con el Pastor universal, el Papa Benedicto XVI. Ese momento marcará nuestra vida personal y será también la ocasión para presentarle el caminar de nuestras Iglesias locales y de nuestro país, con sus logros y dificultades.

 

Evento tan significativo requiere que nos dispongamos con la oración y la meditación de la Palabra. Lo haremos a través de un retiro espiritual en La Verna, lugar tan entrañable en la vida de San Francisco de Asís. Este tiempo privilegiado que nos da el Señor, además de preparar nuestro espíritu para volver a la tumba de los apóstoles, en especial la de San Pablo en este año dedicado al conocimiento de su figura y doctrina, nos ayudará, sin duda, a estrechar los lazos de comunión entre nosotros y con la Iglesia universal.

 

LLAMADO A LA PAZ

 

Al concluir quisiera retomar el mensaje de paz que nos trae el Señor Resucitado, paz para nosotros como pastores, paz para nuestras Iglesias particulares, paz para nuestras regiones y paz para toda Bolivia, especialmente para los que tienen la responsabilidad de velar por la paz en el país. Que Bolivia se anime a ser constructora de paz, llena de esperanza, de amor y de libertad.

Que María Reina de la paz, sea guía segura en estos días de reflexión y decisiones para bien del pueblo de Dios.

 

Cochabamba, 03 de abril de 2008

 

 

Julio Cardenal Terrazas S., CssR

Arzobispo de Santa Cruz

Presidente

Conferencia Episcopal Boliviana


Publicado por verdenaranja @ 23:57  | Hablan los obispos
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