Domingo, 06 de abril de 2008

 

DOMINGO 4 DE PASCUA / A

13 de abril de 2008

 

Jesús, el Señor resucitado, el pastor que da la vida por sus ovejas, esté con todos vosotros.

 

Todo el tiempo de Pascua es una mirada agradecida y gozosa hacia Jesús. Él va delante de nosotros, él nos abre el camino hacia la vida, él es el pastor que nos conoce a cada uno por nuestro nombre y nos llama y nos lleva con él. El, con su entrega hasta la muerte, nos ha enseñado a vivir.

 

Aspersión: Con la alegría de ser seguidores de Jesús, recordemos ahora nuestro bautismo. Somos hijos e hijas de Dios, somos hermanos de Jesús, llevamos en nosotros su mismo Espíritu.

 

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino. Amén.

 

1. lectura (Hechos 2,14a.36-41): Como el domingo pasado, volvemos a escuchar hoy el anuncio del apóstol Pedro invitándonos a creer en Jesús. Y escuchamos también cómo muchas personas se sintieron atraídas por este anuncio de salvación.

Salmo (22): "El Señor es mi pastor, nada me falta", cantaremos ahora uniéndonos a las palabras del salmo. Jesús, el crucificado, el resucitado, es nuestro pastor. Y nosotros sentimos la felicidad de ser conducidos por él.

 

2. lectura (1 Pedro 2,20b.25): El apóstol Pedro nos habla de nuevo, y nos invita a fijar nuestros ojos en Jesús, muerto por nosotros.

 

Credo breve, cantado.

 

Oración universal: Oremos ahora al Señor resucitado. Y hoy, al contemplarlo como buen pastor, oremos de manera especial por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

 

Para que nuestra parroquia (nuestra comunidad cris­tiana) dé un buen testimonio de fe, de esperanza y de amor. OREMOS:

 

Para que crezcan entre nosotros las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida religiosa. OREMOS:

 

Para que en las Iglesias de los países de misión crezcan también las vocaciones. Y para que siempre puedan contar con nuestra ayuda. OREMOS.

 

Para que estas fiestas de Pascua ayuden a estrechar los lazos de amor y cariño en los matrimonios, en las familias, en las comunidades religiosas, entre los

amigos. OREMOS:

 

Para que... OREMOS:

 

Para que los que participamos en esta Eucaristía vivamos llenos del gozo del Espíritu Santo que nos da Jesús. OREMOS:

 

Ilumina, Señor resucitado, nuestros corazones. Y derrama tu Espíritu sobre los hombres y mujeres del mundo entero. Tú que vives y reinas...

 

Padrenuestro: En la resurrección de Jesús hemos conocido cómo nos ama Dios. Él, el Padre de Jesús, es nuestro Padre. El nos llena con su vida. Por eso, como Jesús nos enseñó, nos atrevemos a decir:

 

Invitación a la comunión: Este es el Cordero de Dios, Jesucristo, el vencedor de la muerte, que se nos da como alimento de vida eterna. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

CPL


Publicado por verdenaranja @ 22:18  | Liturgia
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