Domingo, 13 de abril de 2008

DOMINGO 5 DE PASCUA / A

20 de abril de 2008

 

El Dios de la vida, que ha resucitado a Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

 

 Un domingo más, celebramos la Pascua. Con su muerte y resurrección, Jesucristo nos salva. El mismo es la salvación. Cantad al Señor un cántico nuevo. Porque hoy es el día que hizo el Señor. Hoy aún es Pascua. Yen esta Eucaristía, al escuchar la Palabra de Dios y al comer el Cuerpo de Jesucristo, encontraremos la vida en plenitud, la verdad de veras, el camino que nos lleva al Padre.

 

Aspersión: Por el bautismo, entramos a formar parte de la Iglesia, nos incorporamos al cuerpo de Cristo. La aspersión, no sólo nos recuerda ese día, sino que nos permite renovarlo a la luz de la Pascua. (Aspersión por toda la iglesia, Misal, pág. 1.096. Canto bautismal).

 

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar en el banquete de su Reino. Amén.

 

1. lectura (Hechos 6,1-7): Sentémonos y estemos muy atentos a los textos que nos proclamarán los lec­tores. Ahora escucharemos cómo la comunidad de los apóstoles, con todos los discípulos, decidieron escoger a unos hombres para encargarles la ayuda a los más necesitados.

 

2. lectura (1 Pedro 2,4-9): Continuamos la lectura de la carta de san Pedro. Y hoy nos hablará de la construc­ción de la comunidad eclesial. Una edificación que se sustenta sobre una piedra firme: Jesucristo.

 

Antes del aleluya (Ev.: Juan 14,1-12): Jesús es el camino que lleva al Padre. Aclamémoslo llenos de gozo por la gran alegría de la Pascua.

 

Credo breve cantado

 

Oración universal: Llenos de gozo por la resurrección de Jesús, oremos juntos por toda la humanidad. Unámonos a cada petición diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

 

Por la Iglesia: que sepa acoger las alegrías y las espe­ranzas de todos los hombres y mujeres, y les ayude a encontrar en Dios el cumplimiento de sus anhelos. OREMOS.

 

Por los obispos, los presbíteros y los diáconos: que, con la fuerza de Jesús resucitado, sean instrumentos de reconciliación. OREMOS.

 

Por quienes gobiernan los pueblos: que se esfuercen en construir una sociedad más justa y solidaria. OREMOS.

 

Por quienes sufren discriminación laboral, social, sexual, económica, o por razón de su procedencia: que todos vean reconocida su dignidad humana. OREMOS.

 

Por los enfermos, los que padecen una disminución física o psíquica, por quienes cuidan de ellos: que no se sientan solos. OREMOS.

 

Por todos nosotros: que la fuerza del Evangelio nos haga testigos de la vida nueva de Jesús. OREMOS.

 

Dios y Padre nuestro, que nos llenas de alegría con la resurrección de tu Hijo, acepta ahora y siempre nuestras súplicas. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Padrenuestro: Fieles a la enseñanza de Jesucristo, nuestro Pastor y Guía, nos atrevemos a decir:

 

Invitación a la comunión: Este es el Cordero de Dios, Jesucristo, el vencedor de la muerte, que se nos da como alimento de vida eterna. Dichosos los invitados a la cena del Señor.


Publicado por verdenaranja @ 18:35  | Espiritualidad
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