Martes, 15 de abril de 2008

Extracto de trabajo de DOSSIER FIDES sobre "EL MAPA DE LA IGLESIA CATOLICA EN LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA", publicado con motivo de la visita del Papa a Estados Unidos. Abril 2008.

La Conferencia
de los Obispos católicos de los Estados Unidos de América (USCCB)

 

 

         A la luz de cuanto se ha revelado aquí, es importante trazar, con los mayores detalles posibles, un mapa de la Iglesia Católica en los Estados Unidos, analizando principalmente el rol y el trabajo de su organismo representativo y directivo (La Conferencia Episcopal), pero con la atención necesariamente dirigida a las diócesis presentes en el territorio.

 

         El organismo gubernamental de la Iglesia Católica en los Estados Unidos es la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos de América (USCCB), constituída por los Obispos y Arzobispos de los Estados Unidos y de las Islas Vírgenes que ejercitan funciones pastorales de evangelización. Las raíces del organismo se remontan al 1917, cuando los Obispos de los Estados Unidos, constituyeron el National Catholic War Council (NCWC), un consejo que contribuyó -con fondos y personal- a la asistencia espiritual y humana que prestaba servicio en la I Guerra Mundial. En los años sucesivos, cambiaron el nombre y la finalidad del organismo, sustituyendo asimismo la palabra “Conferencia” con el término “Consejo”, y en 1922, se instituye la National Catholic Welfare Conference, con sede en Washington, Distrito de Columbia, cuyo compromiso estaba dedicado a temas importantes cuales instrucción, inmigración y acción social, según un modelo conservado hasta 1966, cuando fueron instituidas la National Conference of Catholic Bishops (NCCB) y la United Stated Catholic Conference (USCC).

 

         El primero de julio de 2001, en el umbral del nuevo milenio, los dos organismos han sido unificados en un único ente, la actual Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos de América (USCCB), que continúa en el mandato de las precedentes instituciones, y cuya misión es sostener el ministerio de los Obispos con particular atención a la evangelización. Acompañando la misión de la evangelización, la USCCB con las distintas diócesis, están comprometidas en las campañas humanitarias y sociales, además de las acciones concretas de colaboración en cuestiones cruciales para la Iglesia y para la sociedad, en la comunión local y de otras naciones.

 

         La subdivisión de las diócesis en los Estados Unidos (v. detalle en Apéndice), así resumida:


31 archidiócesis católicas de rito latino

146 diócesis católicas de rito latino

2 archidiócesis católicas de rito oriental o archiparquías

15 diocesi cattoliche di rito orientale o eparquías

1 ordinariato militar

 

         Entre todas, la Archidiócesis de Baltimore goza de una especie de primacía similar al primado que no es previsto por Estados Unidos. De hecho, tratándose de la primera diócesis constituída en el país, en 1850, fue confiada a Baltimore la llamada Prerogative of Place, habiendo sido la primera diócesis constituida en el país: era el 6 de noviembre de 1789 cuando el Papa Pio VI promulgaba la bula apostólica “Ex Hac Apostolicae”, con la cual, dado el creciente número de fieles cristianos que habitaba aquel territorio, instituía la diócesis de Baltimore nombrando como primer obispo a John Carroll. De  este modo, Juan Pablo II recordaba en la Carta a los Obispos de los Estados Unidos de América del 28 de octubre de 1989: «Queridos hermanos: en doscientos años llenos de alegrias y aflicciones, bendiciones y dificultades, verdaderamete la fe católica se ha “mantenido y difundido” en vuestro país. Los miembros del pequeño rebaño de John Carroll se multiplicaron, sobre todo a través de las ondas de emigrantes que él no podía preveer. La gente que abandonaba la patria para llegar a América, a menudo lo hacía para obtener la libertad de practicar la propia religión. A través de un enorme compromiso en la educación religiosa, en las casas, en las parroquias y en las escuelas, y a través del sostén generoso de la actividad misionera en patria y en el extranjero, la Iglesia en los Estados Unidos ha hecho mucho para “preservar y difundir” la buena Noticia de la salvación en obediencia al mandato de Cristo».

 

         La evangelización es, por lo tanto, la primera misión de la USCCB, como se lee también en su Premisa, en donde la referencia son las palabras del Papa Pablo VI extraídas de la Exhortación Apostólica del Papa Pablo VI, Evangelii Nuntiandi (8 diciembre de 1975): «Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar».

 

         Pero como en cualquier otra parte del mundo, la misión de evangelización no existe sola, porque graves realidades sociales, políticas y religiosas imponen también a la Iglesia una contienda cotidiana. En los Estados Unidos, las 195 diócesis o archidiócesis, que hoy abarcan más de 19.000 parroquias, tienen que enfrentar los muchos problemas de un país que vive situaciones a menudo dramáticas y contradictorias en el plano social y humano. El trabajo sobre el territorio tiene un notable peso sobre la comunidad, dada la necesidad cada vez más urgente de intervenciones focalizadas: integrar cuidados sanitarios que el sistema público non llega a garantizar a los estratos más indigentes de la población, enriquecer el ámbito de la instrucción, sobre todo en los contextos socialmente más críticos, luchar contra la propagación de la pobreza, y de los sin techo, pero recordar también que, junto al problema de la inmigración, el país tiene que enfrentarse a las llagas más dramáticas del fenómeno, como el tráfico de seres humanos, o el problema de los refugiados políticos, verdaderas y propias emergencias en los Estados más expuestos, o de frontera, al Sur del país (Texas, Nuevo México, Arizona, California, Florida).

 

         Muchas son las actividades que la Iglesia ha iniciado en los últimos años, entre las cuales  importantes campañas humanitarias – primera entre todas las batallas por una moratoria sobre la pena de muerte en el país- siempre bajo el mando de la Conferencia episcopal de los Estados Unidos de América (USCCB), en concordancia con la misión de la Iglesia en el mundo, en el respeto recíproco de las otras confesiones religiosas presentes en el país y con el deseo de un verdadero diálogo interreligioso e intercultural.


Publicado por verdenaranja @ 23:05
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