Martes, 22 de abril de 2008


 (
ZENIT) Al regresar en avión de los  Estados Unidos, Benedicto XVI ha enviado estos telegramas a los jefes de Estado de los países que ha atravesado: Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Francia e Italia.

 


S. E. George W. Bush, presidente de los Estados Unidos de América - Washington

Al concluir mi visita a los Estados Unidos y a la Organización de las Naciones Unidas le doy profundamente las gracias a usted y a sus compatriotas por la cortés acogida y por la diligente asistencia durante mi permanencia y le renuevo mis oraciones para que Dios omnipotente guíe siempre a vuestra nación por el camino de la prosperidad y de la paz. Invoco sobre todo el pueblo estadounidense de corazón la abundancia de las bendiciones divinas.

Benedictus pp. xvi



Su Excelencia Michaëlle Jean, gobernadora general de Canadá - Ottawa

  

Atravesando en avión Canadá al regresar a Roma tras mi visita a los Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas, le saludo y pido al Señor que le apoye a usted y a sus compatriotas en el camino de la libertad, de la justicia y de la paz.

Benedictus pp. xvi


Su Excelencia Mary McAleese, presidenta de Irlanda

  

Al entrar en el espacio aéreo irlandés de regreso a Roma, tras mi visita a los Estados Unidos y a la Organización de las Naciones Unidas, renuevo mis saludos a usted, excelencia, e invoco de corazón sobre el amado pueblo irlandés las abundantes bendiciones de Dios.

Benedictus pp. xvi


Su Excelencia Nicolas Sarkozy, presidente de la República Francesa - París


En el momento en el que sobrevuelo el territorio de Francia al final de mi viaje a los Estados Unidos y  la asamblea de la ONU le aseguro a Su Excelencia mis mejores deseos para su persona y para todo el pueblo francés. De todo corazón invoco para Su Excelencia y para los habitantes del país la abundancia de las bendiciones del Altísimo.

Benedictus pp. xvi


S. E. Giorgio Napolitano, presidente de la República Italiana - Roma


Al regresar del viaje apostólico a los Estados Unidos, donde he tenido la alegría de encontrar a las poblaciones locales llenas de fervor espiritual y con los representantes de las Naciones Unidas, le expreso, señor presidente, mi mejores deseos y le aseguro una oración especial por el bien y la prosperidad de toda la nación italiana, sobre la que invoco las bendiciones celestes.

Benedictus pp. xvi

 

[Traducción del inglés, francés e del italiano por Jesús Colina]


Publicado por verdenaranja @ 23:08  | Habla el Papa
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