S?bado, 26 de abril de 2008

Texto enviado por Carlos Peinó Agrelo con las siguientes precisiones:

Se adjunta un texto, con el ruego de su difusión, con algunas precisiones a ciertas afirmaciones que se hacen en «EL CÓMO Y EL PORQUÉ» con los siguientes anexos:

01.    «El Ideal Peregrinante y Vanguardia de Cristiandad. Unidad en la fe de los Pueblos Hiospanos».

02.    «Cursillos de Adelantados, Jefes y Guías de Peregrinos» creados por Manuel Aparici en 1940.

03.    «Los Cursillos de Adelantados antecedente de los Cursillos de Cristiandad».

En él pusieron el alma y la vida Capó, Eduardo y los primeros dirigentes de Cursillos. Sus nombres no constan en el libro; pero está ahí sus manos, sus talentos y muchas horas de experiencia, de reflexión y de estudio» [1][1].

Muchas gracias y un cordial saludo de Colores

Carlos Peinó Agrelo




«EL CÓMO Y EL PORQUÉ [1]»

Algunas afirmaciones que se hacen en él

 

 

         «EL CÓMO Y EL PORQUÉ –se lee en la Presentación firmada por el Secretariado Nacional de Cursillos de Cristiandad de España– es un libro que cada vez será más querido y admirado por los Dirigentes del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Lleva en sus páginas no sólo la pátina del tiempo y de la historia, sino también el marchamo de la autenticidad primitiva. En él pusieron el alma y la vida Capó, Eduardo y los primeros dirigentes de Cursillos. Sus nombres no constan en el libro; pero está ahí sus manos, sus talentos y muchas horas de experiencia, de reflexión y de estudio» [2].

 

         Nótese y téngase muy presente que uno de los que puso el alma y la vida en su redacción fue Eduardo.

         ¿Lleva de verdad «el marchamo de la autenticidad primitiva», como se afirma?

 

         1.      UN POCO DE HISTORIA

 

«[...] Por ello, sin olvidar la imperiosa necesidad de fundamentar nuestras afirmaciones sobre la incontrastable realidad de los hechos, iniciamos este estudio, por lo que, hecha la presente salvedad, podríamos llamar la historia de los Cursillos de Cristiandad [...].

»[...[ La transcendía de este conocimiento nos impone el análisis de los antecedentes –hechos e ideas– a los que deben su origen los Cursillos de Cristiandad» [3].

 

         ¿En qué ha fundamentado sus afirmaciones? ¿Se podría llamar –como dice– la historia de los Cursillos de Cristiandad?

 

                   1.1.   Antecedentes históricos

 

         «Retrocediendo algunos años, si analizamos la actuación de la Juventud de Acción Católica de Mallorca  –los Cursillos nacieron en el seno del Consejo Diocesano de los Jóvenes – nos encontramos con un largo periodo (1941-1948) en el que todas las actividades apostólicas se centraron casi exclusivamente en la preparación –espiritual sobre todo– de la Peregrinación a Santiago. Es entonces cuando se dibuja y perfila el ideal y el estilo peregrinante, plasmación de la concepción apostólica de la juventud, y del que se impregnan primeramente los dirigentes mediante los “Cursillos de Adelantados de Peregrinos” que, en número de seis, y dirigidos por propagandistas del Consejo Superior, se celebran durante estos años en nuestra Diócesis. Los resultados de estos Cursillos, por lo que a nuestro interés se refiere, fueron entre otros, la movilización apostólica de los dirigentes de entonces, la captación e incorporación de nuevos dirigentes (cuya influencia iba a ser decisiva en la realización de los Cursillos de Cristiandad), y la siembra en todos ellos de inquietudes apostólicas que iban más allá del objetivo concreto de la Peregrinación a Santiago.

 

         Nótese que RECONOCE: Que «los Cursillos nacieron en el seno del Consejo Diocesano de los Jóvenes»

         AFIRMA: Que  «es entonces cuando se dibuja y perfila el ideal y el estilo peregrinante». FALSO como puede apreciarse por el documento adjunto («Ideal Peregrinante y Vanguardia de Cristiandad: Unidad en la fe de los Pueblos Hispanos») que trata del desarrollo histórico del Ideal Peregrinante, el ideal de Manuel Aparici, un ideal que permanece vivo..

         Asimismo, RECONOCE que «los resultados de estos Cursillos [los de Adelantados de Peregrinos] [...] fueron entre otros, la movilización apostólica de los dirigentes de entonces, la captación e incorporación de nuevos dirigentes (cuya influencia iba a ser decisiva en la realización de los Cursillos de Cristiandad), y la siembra en todos ellos de inquietudes apostólicas que iban más allá del objetivo concreto de la Peregrinación a Santiago.

 

         »Estas inquietudes y energías nuevas desembocan pronto en los llamados “Cursillos de Jefes de Peregrinos”, llevados a cabo por dirigentes del Consejo Diocesano según las líneas fundamentales de los anteriores. Desde 1942 a 1948 se celebraron cinco Cursillos y en ellos pudo observarse –según ya se presentía– que el contenido luminoso del cristianismo era captado en toda su amplitud e intensidad por quienes vivían al margen, no sólo de la Acción Católica, sino también de la religión, los cuales se inflamaban y llenaban de Cristo en pocos días. Con todo esto no cabía duda de que Dios ponía ante la consideración de los dirigentes de la Juventud de Acción Católica mallorquina una fuente inagotable de apostolado.

         AFIRMA: «Estas inquietudes y energías muevas desembocan pronto en los llamados “Cursillos de Jefes de Peregrinos”». FALSO.  Los Cursillos de Jefes de Peregrinos, al igual que los Cursillos de Adelantados de Peregrinos, fueron creados por Manuel Aparici en 1940, con la misma finalidad y contenido, es decir el mismo plan: preparar a los jóvenes para Santiago, pero distintos destinatarios, profesores y fechas de impartición, como puede apreciarse por el documento adjunto («Cursillos de Adelantados, Jefes y Guías de Peregrinos»). También creó los Cursillos de Guías de Peregrinos.

         Por otro, RECONOCE el documento que en ellos [los Cursillos de Jefes de Peregrinos] pudo observarse –según ya se presentía– que el contenido luminoso del cristianismo era captado en toda su amplitud e intensidad por quienes vivían al margen, no sólo de la Acción Católica, sino también de la religión, los cuales se inflamaban y llenaban de Cristo en pocos días. Con todo esto no cabía duda de que Dios ponía ante la consideración de los dirigentes de la Juventud de Acción Católica mallorquina una fuente inagotable de apostolado».

 

         »La Escuela de Dirigentes de entonces –laboratorio de investigación y al mismo tiempo campo de experiencias apostólicas– tomó sobre sí la tarea de estudiar este hecho en toda su extensión y de llevarlo hasta sus últimas consecuencias. En definitiva, no se trataba sino de hacer llegar a quienes vivían lejos de la Acción Católica la encarnación viva del cristianismo auténtico, o, dicho, en otras palabras, realizar prácticamente el pensamiento pontificio acerca de la auténtica Acción Católica: construir “una cristiandad ejemplo y quía para el mundo profundamente enfermo”.

 

«En definitiva –AFIRMA– se trataba [...] de realizar prácticamente el pensamiento pontificio acerca de la auténtica Acción Católica: construir “una cristiandad ejemplo y quía para el mundo profundamente enfermo”; es decir,  el ideal de Manuel Aparici.

 

         »Los hechos anteriores señalados, y cuyo detallado estudio sería excesivamente largo, nos llevan a formular la siguiente conclusión: De los Cursillos de Jefes de Peregrinos fundados sobre los de Adelantados, surgió la idea de algo nuevo que, incubado largo tiempo, estudiado con detención y experimentado en los Aperitivos de Cursillos (su nombre indica el tamaño), germinó por fin en lo que son ahora los Cursillos de Cristiandad.

 

         AFIRMA: «De los Cursillos de Jefes de Peregrinos fundados sobre los de Adelantados». FALSO.  Los Cursillos de Jefes de Peregrinos no fueron fundados sobre los de Adelantados sino que –repetimos–, al igual que los Cursillos de Adelantados de Peregrinos, fueron creados por Manuel Aparici en 1940, con la misma finalidad y contenido, es decir el mismo plan: preparar a los jóvenes para Santiago, pero distintos destinatarios, profesores y fechas de impartición, como ha quedado dicho.

 

         »La Peregrinación a Santiago, en la que participaron 700 jóvenes de la Diócesis, constituyó el ambiente propicio y hasta la exigencia del nacimiento de los Cursillos de Cristiandad (enero de 1949). Así pudo decir nuestro Obispo, refiriéndose al origen de los Cursillos: “Al oír lo que de vuestros Cursillos he oído, diría que en la grandiosa Peregrinación a Santiago robasteis la espada al apóstol para producir un desgarrón en el manto del cielo, por donde descienden a torrentes la Gracia divina sobre la juventud”.

 

         Es decir, «la Peregrinación a Santiago, en la que participaron 700 jóvenes de la Diócesis, constituyó el ambiente propicio y hasta la exigencia de los Cursillos de Cristiandad (Enero de 1949)». Y uno de los que puso el alma y la vida en la redacción del documento fue Eduardo.

 

         »Esta última conexión entre el origen de los Cursillos de Cristiandad y las jornadas llenas de emoción vividas de cara a Santiago era ya señalada en Signo, al cumplirse el primer aniversario de la Peregrinación, contra algunas voces derrotistas: “Mallorca, que sintió hundirse profundamente en la carne viva de sus setecientos peregrinos la semilla compostelana, alza ahora su bandera contra toda campaña derrotista ... ¡El espíritu de Santiago no ha fracasado! Bastaba que una llama prendiera en alguno de los rincones de la Patria para que el espíritu de la peregrinación se hubiera salvado. Y hoy podemos asegurar que, al menos, el fuego de Santiago prendió en Mallorca”.

         »Señalados los antecedentes históricos de los Cursillos de Cristiandad, debemos aclarar, sin embargo, que estos Cursillos son específicamente distintos de los Cursillos de Adelantados o de Jefes de Peregrinos. La afirmación de que “después de la peregrinación creyóse necesario proseguir la labor formativa de los cursillos, pero siendo excesivamente caro el traslado de los jóvenes a la Península, decidióse organizar cursillos en la Isla ... Así nacieron, poco a poco, los de Cristiandad” es una afirmación inexacta, ya que los Cursillos no son la continuación o adaptación de aquellos antiguos cursillos, sino algo nuevo y distinto de lo anterior, el resultado “de un trabajo incansable y productivo, ¡milagrosamente productivo!, en la creación de un nuevo tipo de cursillo”, como hace años afirmábamos ya.

 

         Afirma: «Señalados los antecedentes históricos de los Cursillos de Cristiandad». El tercer documento adjunto («Los Cursillos de Adelantados de Peregrinos antecedente de los Cursillos de Cristiandad» trata, precisamente, de los antecedentes históricos de los Cursillos de Cristiandad.

 

                  1.2    Antecedentes ideológicos

 

         «La visión completa de los orígenes de los Cursillos de Cristiandad exige, además del estudio de los antecedentes históricos, un análisis detenido de sus antecedentes ideológicos, origen y desarrollo de las ideas que presidieron el periodo de gestación de los Cursillos y [...] constituyen las líneas fundamentales de sus características y vienen a ser como la clave y explicación de todo lo hecho [...].

         «Los Cursillos de Cristiandad –lo dijimos ya–  no son hijos de la improvisación ni del acaso, ni su ideología debe atribuirse a una iluminación o revelación o considerarse como un invento, sino que es efecto de un largo proceso de maduración y fruto de una búsqueda tenaz, apasionada y constante. Podríamos decir que, en síntesis, no es sino el desarrollo de aquella inicial inquietud apostólica despertada en Mallorca por los Cursillos de Adelantados de Peregrinos [...].

 

         DICE: «Podríamos decir que, en síntesis, no es sino el desarrollo de aquellas inicial inquietud apostólica despertada en Mallorca por los Cursillos de Adelantados de Peregrino». Siempre presentes los Cursillos de Adelantados de Manuel Aparici, aunque nunca se le cite, cuya influencia en los Cursillos de Cristiandad ya ha quedado indicada.

 

         «[...] Se trataba de realizar aquellas certeras palabras del Presidente de la Junta Técnica Nacional: “La Juventud de Acción Católica debe salvar las energías de la juventud española que, acaso, padece en este momento el aburrimiento peligroso de la inactividad, despertándola con el grito de cruzada del Romano Pontífice para la construcción de un orden nuevo, hecho con lozanía y vigor de cristianismo primitivo, modelado y trazado por el Magisterio Pontificio, según las líneas puras del Evangelio” [...].

 

         Estas palabras están tomadas del Boletín de Dirigentes del Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica , nº 16, Enero de 1947, pág. 9; Boletín que fue creado para satisfacer la necesidad de dotar a los dirigentes de la Juventud de Acción Católica de medios de información y de orientaciones relacionadas con su cargo. Procuró atender desde un principio esa misión específica con un espíritu fundamentalmente práctico [4].


        
En él publicó Manuel Aparici una serie de artículos [5].

 

         »Como el cauce por el que debería discurrir esta inquietud no podía ser otro que el de la Acción Católica, se imponía el estudio profundo del pensamiento pontificio acerca de la Acción Católica, tan diversamente interpretado. Este estudio hizo ver claramente que lo que el Vicario de Cristo se proponía al instituir la Acción Católica no era fundar una asociación más, sino construir sólidamente una cristiandad viva y eficiente [...].

 

         ¿Cauce por el que debería discurrir esta inquietud? Reconoce que no podía ser otro que el de la Acción Católica. Y decir Manuel Aparici era decir Acción Católica.

 

         »”Despertar (habla del fin de la A.C.) la conciencia viva del catolicismo integral, realizarlo totalmente en la vida, a fin de reestablecer la unidad entre la religión y la vida, y hacer de la religión, no ya una religión para niños, sino una religión adulta, una religión para personas mayores, lo que exige no solamente el conocimiento de la doctrina, sino del terrero y del sujeto, más exactamente todavía, la asimilación vital de esta doctrina que los miembros mismos del ambiente, teniendo en cuenta las condiciones concretas en las que han de vivir, sus peligros, sus reacciones favorables, condiciones que sólo ellos, viviendo en ese ambiente, pueden conocer y hacer conocer” [...].

         »Por lo que se refiere a otros cursillos, los de Adelantados de Peregrinos, ya quedó indicado en el número anterior la influencia que pudieron tener, y cómo los Cursillos de Cristiandad “no son la continuación o adaptación de aquellos antiguos Cursillos, sino ... uno nuevo tipo de Cursillo” [...] [6]».

 

         3.      COMIENZO Y DESARROLLO

 

         Fue en la tarde del 7 de enero de 1949. Veintidós jóvenes subían con los dirigentes al viejo monasterio de San Honorato para asistir a lo que iba a ser el primer Cursillo [...].

         »Así, con la silenciosa sencillez de los grandes comienzos, empezaron los Cursillos [...]» [7].

 

         Más alto se podría decir, más claro no. Y uno de los que puso el alma y la vida en la redacción del documento fue Eduardo.

 

         4.      EXPANSIÓN GEOGRÁFICA

.       

                   4.  1   Cursillos de Cristiandad en España

 

         «En abril y mayo de 1954, con los Cursillos 97 y 99, celebrados en El Espinar (Segovia) y en Toledo y organizados respectivamente, por el Consejo Diocesano de Madrid-Alcalá y Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica, los Cursillos de Cristiandad llegaron al corazón mismo de España, hasta la capital de la Nación. Este hecho había de facilitar su expansión. A Raíz de este último Cursillo, el Consiliario Nacional de los Jóvenes de Acción Católica, reverendo don Manuel Aparici, escribía en carta dirigida al excelentísimo y reverendísimo señor obispo de Mallorca: “Creo que el Señor nos ha deparado un instrumento magnífico a toda la juventud de Acción Católica y aun a la juventud española. Sinceramente confieso que el Cursillo de Cristiandad perfecciona notablemente todos los anteriores. Me alegro extraordinariamente de haber vivido este Cursillo, no sólo porque hay cosas que sólo viviendo pueden conocerse, sino porque así podré defenderlo de las censuras de que le hacen objeto algunos que no fueron con el deseo de encontrar la verdad. En fin, que la Virgen Santísima ha querido regalarnos con este precioso instrumento  ... ”» [8].

 

                  4.2.   Cursillos de Cristiandad en el extranjero

 

         «[...] En noviembre de 1952 llegaba a Mallorca el Delegado Episcopal de la Acción Católica Colombiana, quien, en febrero de 1953, volvía de nuevo para asistir al Cursillo 71. “En estos tres días he aprendido más Acción Católica que en los seis meses de viaje de estudios sobre la misma materia por España, Italia, Francia y Bélgica. Esta si es la Acción Católica que yo buscaba”, fueron sus palabras con que comentó el Cursillo [...] [9]».

 

         Muy reveladoras y expresivas son las palabras del Delegado Episcopal de la Acción Católica Colombiana con las que comentó el Cursillo de Cristiandad al que asistió: «En estos tres días he aprendido más Acción Católica que en los seis meses de viaje de estudios sobre la misma materia en [...]. Ésta si es la Acción Católica que yo buscaba».

 

         5.      FINALIDAD DE LOS CURSILLOS

 

         «Analizando los esfuerzos que se realizan en el campo del apostolado, no es difícil observar cómo estos esfuerzos se polarizan en tres direcciones distintas, aunque no opuestas: la de los que se esfuerzan por “salvar almas”, la de quienes se desviven por las “organizaciones” y la de los que trabajan para “construir y vertebrar la Cristiandad [...]» [10].

         «La posibilidad de aplicación de los Cursillos de Cristiandad a los hombres no ofrecía duda alguna, y era evidente que su realización constituiría un positivo avance en la vertebración de la Cristiandad [...]» [11].

         «[...] Los Cursillos no tienden a aumentar el número de devotos practicantes (muchas veces “practicones”), ni a convertir incrédulos o cretinos, ni a salvar almas perdidas, ni tampoco a aumentar los cuadros de las organizaciones existentes o a crear una nueva organización, sino a vertebrar la Cristiandad a través de [...]» [12].

«[...] La finalidad [...] de los Cursillos es la de “construir y vertebrar la Cristiandad”» [13].

 

         AFIRMA: «Los Cursillos no tienden [...] ni a salvar almas perdidas». Sin embargo, unas páginas más adelante se lee: «[...] ni el juicio subjetivo de la importancia de los hechos o de las circunstancias pueden ser criterios válidos cuando lo que entra en juego son la gloria de Dios y la salvación de las almas [...]» [14]. Sui finalidad «es la de construir y vertebrar la Cristiandad»; es decir, el ideal de Manuel Aparici como ha quedado dicho.

 

         6.      PEREGRINAR

 

         « [...] Cuantos crean que por sus estudios teológicos  o por su formación son ya cristianos, encontrarán fácil respuesta en esta palabras de Guardini: “El creyente hará bien en no decir que es cristiano, sino que sólo se esfuerza en serlo, porque el cristianismo es precisamente esto, una vital y progresiva incorporación a Cristo, un camino cuya meta es precisamente el caminar, un peregrinar constante que es “caminar por Cristo hacia el Padre, a Impulsos del Espíritu Santo, con la ayuda de María, para llevar consigo a los hermanos”» [15].

 

         La definición Manuel Aparici.

 

         7.      EL SACERDOTE, DIRECTOR ESPIRITUAL Y CONSILIARIO

 

         «El sacerdote es, en realidad, escribíamos hace muchos años en “Incunable” el corazón, el eje vivo de todo el Cursillo [...]» [16].

 

         Siendo estudiante en la Universidad Pontifica de Salamanca, Facultad de Teología, Manuel Aparici creó la Academia Sacerdotal –y redactó el texto de la misma–, en cuyo seno germinó la idea de INCUNABLE, «de la que fue promotor, según el Rvdo. D. Luis María Torrá Cuixart [17]. Sin embargo, según el Rvdo. Manuel Pérez Barreiro, fue creada por Manuel Aparici, si bien en otro momento dice que intervino en su creación [18]. Durante su estancia en Salamanca, Manuel Aparici publica en la revista una serie de artículos»[19].

 

         8.      FUNCIÓN DEL SACERDOTE EN EL CURSILLO

 

         «Por la función de magisterio ha de “llevar a las conciencias la Palabra de Cristo y hacer  que las penetre y conquiste” [...]» [20].

 

         AFIRMA: «Que las penetre y conquiste».  «[...] Eduardo –escribe Forteza– planteó el tema en una entrevista personal con el Dr. Hervás a principios de 1952, indicándole que debía cambiarse ese nombre [“Cursillos de Conquista”] “porque a nadie le gusta ser conquistado”  y proponiéndole definir un nuevo nombre para el Movimiento, que indicase más claramente el contenido del método».

 

 



[1]  Segunda Edición. Editado por el Secretariado Nacional de Cursillos de Cristiandad de España, con licencia eclesiástica. 1971. Euramérica, S.A., Madrid.

[2]   Pág. 7.

[3]  Pág. 10.

[4]  SIGNO de fecha 25 de enero de 1950. Ver página web www.peregrinosdelaiglesia.org

[5]   C.P. 9107-9162.

[6]  Pág. 22.

[7]  Pág. 25.

[8]  Pág. 33.

[9]  Pág. 34.

[10]  Pág. 49

[11   Pág. 39.

[12]   Págs. 51 y 52.

[13]  Pág. 53.

[14]  Pág. 77.

[15   Pág. 72.

[16]  Págs. 108-109.

[17]

Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Espiritualidad
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