S?bado, 07 de junio de 2008

La restauradora doña Candelaria García Díaz ha presentado el Informe de la restauración de la imagen del Nazareno que se conserva en nuestra parroquia de El Dulce Nombre de Jesús de La Guancha, Tenerife. Colocamos parte del mismo. (Junio 2008)

INFORME DE LA RESTAURACIÓN DE LA IMAGEN DEL NAZARENO - LA GUANCHA 2008

ESTADO DE CONSERVACIÓN

 

Introducción

 


(Fuente de la Guancha) Tras realizar los diferentes estudios físico-químicos y durante el proceso de restauración se pudo comprobar el grave estado de deterioro en el que se encontraba la pieza antes de ser intervenida, mayor que el que mostraba exteriormente.

 

La obra presentaba un preocupante estado de conservación debido en gran medida a problemas estructurales, ya que el gran peso de la obra, fruto de sus grandes dimensiones, descansa casi directamente sobre los pies provocando importantes roturas y grietas en la talla. Por otra parte el constante manejo de la obra por tratarse de una imagen que se saca en procesión durante la Semana Santa ha repercutido en que esta presente todo tipo de soluciones incorrectas y provisionales para la sujeción de las manos, la cruz, los ropajes, etc, que estaban provocando graves deterioros a la obra.

 

Según consta en un escrito que se encuentra en el interior del candelero, la obra fue restaurada en la Orotava en 1922 y en ese momento pudo ser repolicromada, datos que se confirmaron con los estudios físico–químicos llevados a cabo.

 

Lo expuesto anteriormente hacía preciso que la imagen fuera intervenida urgentemente y de manera adecuada con el fin de garantizar su estabilidad, al tiempo que le devolviera su estética original, en la medida de lo posible, ya que ésta se encuentra mitigada principalmente por el repolicromado que presenta y otros añadidos así como por el deterioro de los propios materiales constitutivos de la obra.

 

Con el fin de estudiar en detalle la problemática que presentaba la obra se analizó cada elemento constitutivo por separado.

 

Soporte

 

- Presentaba graves problemas estructurales debido a la incorrecta sujeción de la obra a la peana y que están afectando directamente a los pies, provocando importantes roturas y grietas en ellos ya que es  casi directamente todo el peso de la imagen. Existe un vástago metálico central sobre el que supuestamente debe recaer el mayor peso de la obra, sin embargo con el continuo movimiento de la imagen durante las procesiones se vuelve insuficiente apoyándose el candelero directamente sobre los pies, provocando así los daños antes mencionados.

 

- Presentaba pérdidas de soporte, localizadas principalmente en ambas manos, También presentaba pérdidas menores producidas por numerosos clavos, tornillos y otros elementos metálicos.

 

- Presentaba grietas, separaciones de piezas y roturas localizadas principalmente en las manos y los pies.

 

- Los sistemas de anclaje y articulación, tanto de los brazos y manos, como de la cintura se encontraban deteriorados y no cumplían correctamente su funsión.

 

- Presentaba todo tipo de telas, cartones, papeles, alambres, etc que pretendían dar forma al cuerpo de la imagen y que se encontraban clavados directamente a la talla o al candelero provocando importantes deterioros tanto en el soporte como en la policromía.

 

- No presentaba importantes ataques de insectos xilófagos.

 

- No presentaba alto contenido de humedad y la pieza parecía encontrarse estabilizada.

 

 

Estratos policromos

 

La imagen presenta otra policromía superpuesta que oculta o reemplaza en determinadas zonas a la policromía original, fruto de una intervención anterior llevada a cabo en 1922. Hay que señalar que esta policromía que es la que se observa en la actualidad es de bastante calidad y se encuentra en buen estado de conservación.

Hay que destacar la presencia en la varias zonas de la imagen de una gruesa capa de preparación. Este estuco no original fue aplicado de manera burda haciendo perder la definición del tallado original.

Tanto la capa de preparación como la de policromía presentaban craquelados, desgastes y pérdidas en zonas puntuales.

La obra parecía no conservar capa de protección original

De forma general la obra presentaba medioambiental y excrementos de insectos así con pinturas. Por otra parte se observaban otras alteraciones como arañazos, roces, etc.

 

 

CRITERIOS DE INTERVENCIÓN

 

Como criterio general para la restauración de cualquier obra de arte y, siguiendo la normativa internacional en cuanto se refiere a restauración del patrimonio, expresada en las Cartas del Restauro, ante todo se trabajó con respeto máximo a la obra original intentado mantener sus valores funcionales, estéticos, artísticos e históricos.

El criterio que se adoptó es el de conservación-restauración. Este consiste en una serie de medidas encaminadas a mantener la obra en un adecuado estado de conservación , y al mismo tiempo se realizó un tratamiento de restauración con el fin de recuperar las zonas perdidas de soporte o policromía (previa documentación) y obtener así una correcta visión de la obra.

Todos los materiales usados en las distintas intervenciones que se realicen sobre la obra atendieron a los siguientes requisitos:

 

Inocuos, tanto para la obra de arte como para el personal que los vaya a manejar. No deben actuar sobre materiales originales de forma que puedan deteriorarlos, alterarlos o eliminarlos.

 

Reversibles. Deben poder ser eliminados en intervenciones futuras sin riesgo de alterar la obra original.

 

Inalterables. Deben perdurar el mayor tiempo posible sin que se degraden.

 

Diferenciables. Las zonas intervenidas deben ser fácilmente localizadas, creando uniformidad en el resultado final, pero de modo que se distingan como obra no original del autor.

 

Máxima calidad, garantizando una adecuada actuación, óptimos resultados y un correcto cumplimiento de los puntos anteriormente expuestos.

 

 

Es requisito indispensable la presentación de un informe técnico final en toda obra restaurada, en el que se detalla todo el proceso, desde el estado inicial de conservación hasta su finalización, documentando tanto gráfica como fotográficamente el trabajo realizado.

 

 

TRATAMIENTOS

 

TRATAMIENTOS DE SOPORTE

 

LIMPIEZA SUPERFICIAL

 

En primer lugar se realizó una limpieza general de la imagen en la que se eliminó toda la suciedad y polvo acumulados a lo largo del tiempo. De este modo se evitan los deterioros que esta suciedad conlleva como es la retención de humedades que a su vez favorece la aparición de hongos e insectos xilófagos.

 

ELIMINACIÓN DE AÑADIDOS

 

Se eliminaron los elementos añadidos, tales como los numerosos clavos, tornillos, bisagras y soportes metálicos que no ejercían ningún tipo de función sobre la obra y que dañaban en gran medida el soporte, lo cual resultó una tarea muy compleja debido a que muchos de estos elementos metálicos se encontraban extremadamente oxidados. Por otra parte se eliminaron las telas, cartones, papeles, alambres, etc que pretendían dar forma al cuerpo de la imagen y que se encontraban clavados directamente a la talla o al candelero provocando importantes deterioros tanto en el soporte como en la policromía.

 

 

DESINSECTACIÓN

 

Se realizó un tratamiento contra los insectos xilófagos, las larvas y los huevos de éstos, mediante la utilización de un producto desinsectante, que además de ser curativo, es preventivo durante un cierto tiempo. Se realizó por medio de inyección e impregnación y posteriormente se mantuvo la obra envuelta herméticamente durante varias semanas para que el producto penetrara y actuase de forma eficaz.

 

 

TRATAMIENTOS DE REFUERZO EN EL CANDELERO

 

Se reforzó toda la estructura de madera cambiando la pieza superior del candelero que se encontraba partida y sustituyendo los pernos en todas las uniones del candelero, ya que estas se encontraban vencidas por el gran peso de la imagen y los movimientos provocados durante las procesiones.

 

 

Se mejoró el sistema de sujeción del candelero a los pies de la imagen y a la peana por medio de placas de hierro soldadas al vástago central consiguiendo de este modo que la imagen descanse sobre estas placas y no sobre los pies como lo hacía hasta ahora, lo que provocaba la rotura de ambos pies a la altura de los tobillos.

Se sustituyeron las bisagras que articulan la imagen a la altura de la cintura permitiendo que la imagen ejerza de Nazareno o de Señor Preso. Del mismo modo se ideó un nuevo sistema de bisagras y pasadores que sostienen a la imagen erguida de un modo más práctico y seguro.

Señalar que todas estas piezas metálicas fueron tratadas con un producto antioxidante.

 

VOLUMEN EN LOS HOMBROS

 

Se realizaron dos piezas de madera y resina, totalmente exentas, que dotan a la imagen, de una manera sencilla e inocua, de una mayor envergadura a la altura de los hombros y que le aportan una proporción más correcta. De esta manera se evita el colocar a la imagen todo tipo de cartones y telas para conseguir que la imagen parezca más proporcionada ya que en realidad es una figura muy estrecha en relación a la gran altura que posee.

 

SISTEMA DE SUJECIÓN DE LA CRUZ

 

Se sustituyó la tosca placa de sujeción de la cruz que le había provocado graves pérdidas de soporte a la imagen ya que se atornillaba directamente sobre la talla lo que provocaba nuevos y continuos agujeros en el hombro izquierdo y que provocaban grietas y roturas con el movimiento de la cruz. 

 

Se diseñó un nuevo sistema de anclaje consistente en una pieza metálica a la que se atornilla la cruz y que a su vez va atornillada al candelero adaptándose perfectamente a la talla sin llegar a tocarla y sin que esta soporte el peso ni los movimientos de la cruz.

 

REINTEGRACIÓN DE SOPORTE

 

Se reconstruyeron las partes perdidas empleando a veces madera y otras una resina epoxi , siguiendo las líneas de la talla original.

Se rellenaron todos los orificios y galerías que presentaba la obra, empleando para ello masilla de madera.


TRATAMIENTO DE ROTURAS Y GRIETAS

 

Las grietas de los pies que se encontraban con una mayor abertura se rellenaron con adhesivo de contacto.

Se repararon las roturas de los dedos de la mano derecha que se encontraban mal encolados. Para ello se despegaron, se limpiaron las uniones y se volvieron a encolar usando pernos de madera de refuerzo.

 

MEJORA DEL SISTEMA DE ARTICULACIÓN DE BRAZOS Y MANOS

 

Se ideó un nuevo sistema de articulación y rotación de los brazos y manos consistentes en unos pequeños pasadores con resorte que se introducen en una serie de huecos realizados en unos cilindros o en unas placas metálicas a medida que movemos las manos o los brazos respectivamente y que fijan así su posición.

 

Por otra parte se sustituyeron aquellas rótulas de madera que estaban rotas o eran muy pequeñas.

 

FORRACIÓN DEL CANDELERO

 

Se revistió el candelero con una tela neutra tanto para la protección del mismo impidiendo así que se claven sobre él clavos o alfileres como por una cuestión de decoro de la imagen. Se dejaron abertura por la parte trasera para poder tener acceso al interior del candelero.

 

TRATAMIENTOS DE LOS ESTRATOS POLICROMOS

 

FIJACIÓN DE LA POLICROMÍA

 

Se realizó un tratamiento de fijación de la policromía, ya que numerosas placas de policromía estaban a punto de desprenderse completamente y por consiguiente perderse, sobre todo en la peana.

La fijación se llevó a cabo utilizando una adhesivo orgánico que fue inyectado en las zonas de desprendimientos y craquelados favoreciendo su acción por medio de espátula térmica proporcionando calor y presión.

 

CATAS DE LIMPIEZA

 

Se realizaron una serie de catas en cada uno de los distintos colores que presentaba la imagen.

Como paso previo e indispensable se realiza un test de limpieza. Este se realiza con la finalidad de encontrar el disolvente, o mezcla de disolventes, adecuados que permita la limpieza idónea.

 

ELIMINACIÓN DE BARNICES OXIDADOS

 

La policromía del Nazareno se encontraba muy oscurecida en su totalidad por la suciedad medioambiental y los barnices oxidados que desvirtuaban la estética de la obra.

La eliminación de la suciedad y de los barnices oxidados se llevó a cabo de forma química completándose dicha limpieza de forma mecánica con bisturí y pequeñas espátulas, con extremado cuidado para no dañar la policromía.

 

REINTEGRACIÓN VOLUMÉTRICA

 

La reintegración volumétrica se realizó con estuco tradicional aplicado con pincel en caliente en aquellas zonas de pérdidas de preparación y policromía originales. El enrase del estuco con la superficie pictórica (desestucado) se llevó a cabo con bisturí y lijas finas.

 

CAPA DE INTERVENCIÓN

 

Se protegió la capa pictórica y los estucos aplicando a brocha dos finas capas de barniz compuesto por resinas sintéticas, para evitar los amarilleamientos característicos de las resinas naturales, y porque dan mayor garantía de perdurabilidad y reversibilidad que estas, según los test de envejecimiento a los que han sido sometidas. Esta película protectora a la vez servirá como aislante de las reintegraciones cromáticas, haciendo posible su eliminación sí se desea en un futuro con los disolventes adecuados sin alterar el original.

 

 

REINTEGRACIÓN CROMÁTICA

 

La reintegración cromática se realizó con pigmentos al barniz fácilmente reversibles y diferencíables. Se empleó la técnica del puntillismo consiguiendo así la integración adecuada de las lagunas en el conjunto de la obra, así como la diferenciación exigida con respecto al original.

El candelero se pintó nuevamente con una pintura sintética.

 

PROTECCIÓN FINAL

 

Una vez concluido el proceso de reintegración cromática se procede a la aplicación de barniz como protección de las reintegraciones y finalmente un barniz mate para homogeneizar el conjunto pictórico y evitar el exceso de brillos.

 

CONDICIONES DE MANTENIMIENTO

 

La conservación preventiva es la labor de conservación más importante ya que consiste en atajar los deterioros antes de que estos se produzcan, mediante el control de las condiciones medioambientales en las que se encuentra expuesta o almacenada la obra. Estas condiciones comprenden:

 

Humedad Relativa (HR). Se deberá procurar que oscile entre el 50% y el 65%. Es recomendable procurar mantener unos niveles de humedad adecuados, y en todo caso intentar que estos valores permanezcan estables, sin cambios bruscos en la medida de lo posible.

 

Temperatura. Además de la importancia que tiene por sí misma (temperaturas muy altas o muy bajas ya son factores de deterioro por sí mismas) mantiene una relación directa con el aumento o descenso de la HR, y con la condensación de esta, que se puede producir sobre la obra. Existen unos parámetros ideales de temperatura en torno a los 20° C (18-22° C), pero lo más importante, como pasa con la humedad relativa, es que sea más o memos constante, sin grandes oscilaciones ni cambios bruscos.

 

Iluminación. Es fundamental su control ya que la luz funciona como catalizador de numerosas reacciones químicas perjudiciales para la correcta conservación de la obra. Es recomendable no exponer la obra de arte a la luz natural ya que su control es más complejo que la de las lámparas de luz artificial, preparadas para emitir o filtrar determinadas radiaciones. Así, por ejemplo, los tubos Philips TDL y Osram 19 no emiten radiación ultravioleta que es la más dañina de las radiaciones del espectro luminoso. Por otra parte es también recomendable no exponer a la obra a una iluminación que sobrepase los 150 lux, para lo cual existen lámparas especiales o iluminación leve o poco continua. La fuente de iluminación debe mantenerse alejada de la obra para evitar el posible recalentamiento de ésta. El sistema de iluminación más adecuado para la correcta apreciación de la obra es la luz difusa, para evitar brillos y contrastes que estorben su óptima observación.

 

Agentes atmosféricos. Los gases como el dióxido de azufre o el dióxido de carbono son también agentes de deterioro importantes. En este caso en concreto, cabe suponer que no serán un importante factor de deterioro ya que la pieza se encontrará aislada de la posible aparición de estos compuestos más propios de lugares con alto grado de polución y de piezas expuestas a la intemperie. No obstante, existen filtros de aire que depuran los componentes nocivos que puedan encontrarse en suspensión.

 

Limpieza. Respecto a las partículas orgánicas e inorgánicas, es necesario su control ya que pueden ser una fuente propicia al ataque biológico o a la condensación de humedades. Será necesario realizar limpiezas periódicas del polvo y los cúmulos superficiales a ser posible por manos expertas. Si no es posible hacerlo siempre con un plumero o brocha muy suave, sin utilizar jamás bayetas, productos limpiadores o agua. Es muy importante tener esto en cuenta pues el rozamiento y los productos de limpieza dañan la capa protectora aplicada a la obra y esta dejaría de ejercer su función protectora, aparte de los posibles arrastres de pintura que se puedan producir con estos productos y la alta sensibilidad que presenta la policromía frente al agua. Por otra parte la limpieza y el mantenimiento del edificio también afectan en la buena conservación de las obras. Por ello se aconseja quitar el polvo del suelo o del retablo con aspirador o un paño, nunca barrer. Esto evitará trasladar el polvo a las imágenes. Asimismo tener precaución si se limpian los suelos con agua ya que esta o los productos de limpieza pueden salpicar las partes bajas de las obras. Y en cuanto a los adornos florales se deben colocar lo más alejado de la obra posible ya que las plantas y flores aportan un exceso de humedad muy perjudicial para ellas, así como el rozamiento que le pudieran provocar.

 

Agentes biológicos (hongos, bacterias, insectos...). Aparecen cuando las condiciones medioambientales no son las adecuadas. Para prevenir su aparición es fundamental el control periódico de la obra y sobre todo una buena ventilación.

 

Correcta manipulación. Las obras se deben manipular lo menos posible. Nunca se debe arrastrar la obra ni dejarla directamente sobre el suelo. Para cualquier manipulación contar con dos personas, no más ya que en vez de ayudar podrían entorpecer el trabajo y dañar la obra. Se debe asegurar coger la obra de manera que todo el peso y la fuerza recaiga en la peana y nunca coger la obra por zonas que se puedan romper como brazos y cabeza. A la hora de manipular la imagen se recomienda usar guantes suaves para no dañar la capa de protección de la policromía así como despojarse de cualquier accesorio (anillo, reloj...) que pudieran marcar o arañar la superficie de la obra. Se debe dejar siempre en posición vertical y estable. Bajo ningún concepto se debe colocar ningún tipo de elemento metálico (alfileres, clavos, tornillos...), ni cintas adhesivas, ni cualquier otro añadido a la hora de colocarle los accesorios a la imagen.

 

Ante cualquier duda con respecto a la conservación y manipulación de una obra de arte es imprescindible contar con la opinión de un experto.


(Estamos construyendo un templo)


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