Martes, 17 de junio de 2008

La Plata (Agencia Fides) - En una carta dirigida a los sacerdotes, a las personas consagradas y a todos los fieles de la arquidiócesis con motivo del Año Jubilar en honor del Apóstol San Pablo el Arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, recuerda que si bien las celebraciones principales se desarrollarán en Roma es toda la Iglesia la que “es convocada a vivir este jubileo mediante asambleas litúrgicas y diversos actos de devoción, iniciativas pastorales, culturales y sociales inspiradas en la teología y la espiritualidad paulinas”.

 

 
EL AÑO JUBILAR EN HONOR DEL APÓSTOL SAN PABLO
 

Carta de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata 

(11 de junio de 2008)

 

A los sacerdotes del presbiterio platense, a las personas consagradas y a todos los fieles de la arquidiócesis:

 

El Santo Padre Benedicto XVI ha proclamado un Año Jubilar especial para conmemorar el bimilenario del nacimiento del apóstol San Pablo, que se extenderá desde el 28 de junio de 2008 hasta el 29 de junio de 2009. Este período ha sido elegido teniendo en cuenta que, según el juicio de los historiadores, el Apóstol de los Gentiles nació entre los años 7 y 10 de la era cristiana.

 

Las celebraciones principales se desarrollarán en Roma, y más precisamente en la basílica papal de la via Ostiense, bajo cuyo altar se conserva el sarcófago con los restos del Apóstol, según lo atestiguan una incontrovertible tradición y el parecer concorde de los expertos.

 

Pero la Iglesia toda es convocada a vivir este jubileo mediante asambleas litúrgicas y diversos actos de devoción, iniciativas pastorales, culturales y sociales inspiradas en la teología y la espiritualidad paulinas. Es mi deseo que la Iglesia particular de La Plata responda con diligencia a esta iniciativa y pueda vivir con sincero fervor este acontecimiento de gracia.

 

Solicito encarecidamente a los amados sacerdotes, a las personas consagradas empeñadas en responsabilidades pastorales y a los laicos comprometidos en tareas educativas, que durante el año jubilar procuren difundir entre los fieles el conocimiento de la vida, la misión y la doctrina de San Pablo, mediante la predicación, la catequesis o la enseñanza religiosa escolar, según las circunstancias y las posibilidades de las respectivas comunidades. Que todos los fieles se sientan invitados a alimentar su fe y su amor a Cristo a través de la lectura y meditación de las cartas paulinas; brindémosles la ayuda necesaria para concretar ese objetivo organizando diversas actividades: retiros, cursillos, grupos de estudios bíblicos y sesiones de lectio divina.

 

En el orden diocesano procuraremos inspirarnos en las enseñanzas y el ejemplo del Apóstol para definir los modos y los tiempos de la misión que hemos de retomar incesantemente y que corresponde dirigir sobre todo a aquellos lugares donde el Evangelio no ha sido suficientemente anunciado o acogido, a los ambientes difíciles y olvidados (cf. Mensaje de la V Confer. Gral. a los pueblos de América Latina).

 

Refiriéndose a la actualidad del ejemplo de San Pablo, decía Benedicto XVI: Los extraordinarios resultados apostólicos que pudo conseguir no se deben atribuir a una brillante retórica o a refinadas estrategias apologéticas y misioneras. El éxito de su apostolado depende, sobre todo, de su compromiso personal al anunciar el Evangelio con total entrega a Cristo, entrega que no temía peligros, dificultades ni persecuciones (Homilía del 28.06.07). Quiera Dios que el año jubilar que iniciaremos dentro de unos días nos ayude a crecer en el amor a Cristo, en la comunión eclesial y en la adhesión a su centro visible, el Papa, sucesor de Pedro y portador del espíritu de Pablo.

 

La Penitenciaría Apostólica ha comunicado, en nombre del Romano Pontífice, la concesión del don de la indulgencia a todos los fieles, para que participando de los tesoros espirituales de la Iglesia podamos renovar y fortalecer nuestros propósitos de purificación interior y nuestra aspiración a la santidad. Es ésta una oportunidad propicia para que los sacerdotes recuerden a todos la doctrina sobre las indulgencias, tal como está expuesta en el Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 1471-1479), y las condiciones generales para obtener la indulgencia plenaria: confesión sacramental y comunión eucarística, excluyendo todo apego al pecado, y oración según las intenciones del Santo Padre. Les pido también que faciliten especialmente el acceso de los fieles al sacramento de la Reconciliación.

 

En la arquidiócesis de La Plata se podrá obtener la indulgencia plenaria, supuesto el cumplimiento de las condiciones generales, en las siguientes ocasiones:

 

 

1. En el inicio del año jubilar, en todas las iglesias y capillas en las que se celebre la misa de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo el sábado 28 de junio por la tarde y  el domingo 29.

 

2. Desde el 1° de julio de 2008 hasta el 28 de junio 2009:

          2.1. En la Iglesia Catedral, el primer domingo de cada mes.

          2.2. En las parroquias San Pablo Apóstol y Santos Pedro y Pablo, el segundo domingo de  cada mes.

          2.3. En la Basílica de San Ponciano, el día 29 de cada mes.

 

3. Como corresponde al obispo, en cuanto pastor de la Iglesia local, determinar otros días para la obtención de la indulgencia según la utilidad de los fieles, exhorto a los párrocos a organizar celebraciones y ejercicios de piedad en honor del Apóstol de los Gentiles y a comunicarme con la debida anticipación las fechas sugeridas, para emitir la autorización necesaria.

 

 

Por mi parte, daré solemne inicio al año jubilar en la Santa Misa que celebraré el domingo 29 de junio a las 20 horas en la Iglesia Catedral. En esa oportunidad rogaré por todos ustedes, para que sean abundantemente enriquecidos con los frutos espirituales que podemos esperar de este jubileo extraordinario.

 

Los saludo afectuosamente y les envío una cordial bendición.

 

En la sede arzobispal de La Plata, 11 de junio de 2008, fiesta del apóstol San Bernabé.

 

 

P.S.: Este mensaje deberá ser leído en las misas vespertinas del sábado 21 y en todas las misas del domingo 22 de junio de 2008.

 

Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata


Publicado por verdenaranja @ 23:17  | Hablan los obispos
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