Domingo, 22 de junio de 2008

 

SAN PEDRO Y SAN PABLO

29 de junio de 2008

 

Que Jesús, el Señor, el Hijo de Dios vivo, esté con todos vosotros.

 

Celebramos en este domingo una de las grandes fiestas de la familia cristiana: la de los apóstoles san Pedro y san Pablo. Ellos son un punto de referencia para todos nosotros. Recordamos su fe, su testimonio, su ilusión de creyentes en Jesús. Y nos alegramos de su fidelidad, porque gracias a ellos y a los demás apóstoles y discípulos de los primeros tiempos la Buena Noticia ha llegado hasta nosotros.

Con su misma fe, con su misma ilusión, celebramos hoy aquella Eucaristía que ellos recibieron del Señor y celebraron en sus comunidades.

 

A.     penitencial: En silencio, pongámonos ante Dios.

 

Tú, que por medio de los apóstoles nos has hecho llegar tu Buena Noticia. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Tú, que eres el Hijo del Dios vivo. CRISTO, TEN PIEDAD.

Tú, que eres nuestra resurrección y nuestra vida. SEÑOR, TEN PIEDAD.

 

Antes de las lecturas (vigilia y día): Que las lecturas de hoy nos hagan sentir muy cerca de nosotros a los apóstoles Pedro y Pablo. Que nos transmitan su fe, su esperanza, su fidelidad profunda al Señor. La primera lectura que vamos a escuchar nos hablará del apóstol Pedro. En la segunda el propio apóstol Pablo nos explicará cual era el fundamento de toda su existencia. Y en el evangelio vamos a oír aquella profesión de fe y de amor en la que debe reflejarse nuestra fe y nuestro amor. Escuchemos atentamente la Palabra de Dios.

 

Oración universal: Por Jesucristo, el Hijo de Dios, presentemos al Padre nuestras plegarias. Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

 

Por la Iglesia, por cada uno de los cristianos; para que vivamos cada día más intensamente la fe y el amor de Jesucristo que nos han transmitido los apóstoles. OREMOS:


Por el papa Benedicto, sucesor de Pedro; para que con su testimonio llene de esperanza y de alegría a todo el pueblo cristiano. OREMOS:


Por los que son perseguidos a causa de Jesucristo y del Evangelio; que sientan siempre en ellos la fuerza de Dios que los acompaña. OREMOS:


Por los que no conocen a Jesucristo o no se sienten atraídos por él; para que puedan vivir un día la alegría de la fe. OREMOS:


Por los que celebramos en esta Eucaristía los miste­rios de la Pascua del Señor; para que nos alegremos de compartir su pasión para alcanzar la vida nueva de la resurrección. OREMOS:

 

Acoge, Padre del cielo, las oraciones de tu Iglesia que recuerda hoy la palabra y el martirio de san Pedro y san Pablo; y que ellos nos ayuden a ser cada día más fieles al evangelio de Jesucristo, que ellos anunciaron y que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.


Prefacio: Unámonos ahora en la acción de gracias. Demos gracias por el testimonio de los apóstoles Pedro y Pablo, y por la comunidad que nos reúne, y por la Iglesia entera. Y demos gracias, por encima de todo, por el amor de Dios y por el cuerpo y la sangre de Cristo que nos alimentará una vez más en este domingo.

 

Padrenuestro: Digamos ahora, con fe, el padrenuestro, la oración que Jesús enseñó a sus discípulos.


CPL

 


Publicado por verdenaranja @ 22:25  | Liturgia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios