Lunes, 21 de julio de 2008

DOMINGO17 DEL TIEMPO ORDINARIO / A

27 de julio de 2008


El Dios de la esperanza, que por la acción del Espíritu Santo nos colma con su alegría y con su paz, per­manezca siempre con todos vosotros.


Hermanos y hermanas. Nos reunimos un domingo más para celebrar la Eucaristía, en nuestro camino hacia Dios. Un Dios que nos ama y que ha entregado a su propio Hijo, Jesús, por todos nosotros. Para llegar hasta él, noso­tros también renunciamos a lo que nos sería mas cómodo, porque creemos firmemente que hemos encontrado el verdadero tesoro: el Reino de Dios prometido. Porque creemos firmemente que Dios todo lo dispone en beneficio nuestro, porque nos ama. Aunque nuestro corazón no se muestre siempre dispuesto a la voluntad de Dios. La Eucaristía, cada domingo, fortalece nuestra esperanza.


A. penitencial: Humildes y pecadores, acerquémonos a Dios, justo y misericordioso, para que se apiade de nosotros y nos perdone los pecados.


Defensor de los pobres: SEÑOR, TEN PIEDAD.
Refugio de los débiles: CRISTO, TEN PIEDAD.
Esperanza de los pecadores: SEÑOR, TEN PIEDAD.


1. lectura (1 Reyes 3,5.7-12); Sentémonos y escuchemos con atención las lecturas de hoy. El rey Salomón, lejos de pedirlo que más cómodo haría su mandato (como por ejemplo victorias sobre los enemigos, larga vida, o riqueza), pide a Dios discernimiento para gobernar bien al pueblo de Israel. Por eso Dios se lo concede.

 

2. lectura (Romanos 8,28-30): Continuamos hoy la lectura de la carta de Pablo a los cristianos de Roma. Hoy el apóstol nos muestra la llamada de Dios a que seamos imagen de Cristo.


Oración universal: Oremos a nuestro Padre del cielo, que desea la salvación de todo lo creado. Uná­monos a cada petición diciendo: TE LO PEDIMOS,
SEÑOR.


Por la Iglesia. Para que sea signo de esperanza en medio de los sufrimientos que nos rodean. OREMOS

AL SEÑOR.


Por el papa, por nuestro obispo, por los presbíteros y los diáconos. Para que sean mensajeros del gozo y la esperanza que Cristo nos trae. OREMOS AL SEÑOR.


Por todos los pueblos del mundo. Oremos especialmente por los que están en guerra o sufren el terro­rismo. Para que nazcan iniciativas en favor de la paz, la justicia y el respeto entre todos los ciudadanos.

OREMOS AL SEÑOR.


Por los enfermos, por los prisioneros, por los angus­tiados, por los marginados de toda clase. Para que se vean consolados en su soledad y en su sufrimiento.
OREMOS AL SEÑOR.


Por los difuntos, en especial los de nuestra comuni­dad. Para que vean cumplidas todas sus esperanzas.

OREMOS AL SEÑOR.


Por todos nosotros. Para que, con nuestra vida, seamos testigos de la santidad y la misericordia de

Dios. OREMOS AL SEÑOR.


Dios todopoderoso, acoge nuestras oraciones, pon remedio a las necesidades de esta vida, y concédenos la recompensa eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.


Padrenuestro: Con la confianza puesta en el Dios que prepara casa a los desvalidos, deseamos la venida de su Reino, y nos atrevemos a decirle:

CPL


Publicado por verdenaranja @ 11:49  | Liturgia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios