Jueves, 14 de agosto de 2008

DOMINGO 20 DEL TIEMPO ORDINARIO / A

17 de agosto de 2008


El Dios de la esperanza, que por la acción del Espí­ritu Santo nos colma de alegría y de paz, esté con todos vosotros.


Sed bienvenidos, hermanas y hermanos, a celebrar la eucaristía del domingo. Somos gente diversa, de carácter, formación, edad, incluso quizás por nuestros orígenes. Estos días de verano facilitan la movilidad y que podamos relacionarnos con gente de países y nacionalidades diversas. Pero aquí en la iglesia, alrededor de la mesa de Jesús, todos somos hermanos. Jesús no mira orígenes ni pro­cedencias ni nacionalidades. Todos somos hijos de Dios que venimos a reunirnos con el Señor).


A. penitencial:
Hoy escucharemos en el evangelio la súplica confiada de una mujer cananea, una extranjera: "Ten compasión de mi, Señor". Hagamos nuestra esta súplica, pidiendo perdón por nuestros pecados.


Tú, que eres el camino que conduce al Padre. SEÑOR,
TEN PIEDAD.

Tú, que eres la verdad que ilumina a todos los pueblos. SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú, que eres la vida que renueva el mundo. SEÑOR, TEN PIEDAD.


1. lectura
(Isaías 56,1.6-7): Escucharemos hoy en el evan­gelio cómo la acción salvadora de Jesús rompe los límites de las fronteras de Israel para llegar a todos, sean de la nacionalidad que sean. Isaías, en esta pri­mera lectura, ya anuncia que Dios acogerá también en su templo a los extranjeros que tienen fe en él. Es una muestra más de la universalidad de la buena noticia de Jesús.

2. lectura (Romanos 11,13-15.29-32): San Pablo, el após­tol de los paganos, está contento de que los no judíos se hayan convertido a la fe en Jesús. Pero espera que los judíos también se conviertan. El proyecto amoroso de Dios, manifestado en Jesucristo, es para todos. Y san Pablo anhela que un día todos, judíos y paganos, lleguen a vivir la misma fe y la misma salvación.


Oración universal: La mujer cananea del evangelio pedía con insistencia a Jesús que la ayudara. También nosotros, con la misma humildad y confianza que ella, presentemos a Dios nuestras necesidades, repitiendo su petición: TEN COMPASIÓN
DE NOSOTROS, SEÑOR.


Por la Iglesia, por todos los cristianos de cualquier confesión. Que tengamos una fe bien firme en el Señor, él que puede ayudarnos en nuestras debilida­des y dificultades. OREMOS:


Por el pueblo judío, el pueblo de la antigua alianza. Que viva con autenticidad su fe y encuentre caminos

de diálogo y de convivencia con los otros pueblos y

religiones. OREMOS:


Por los padres y madres que sufren por las enferme­dades y tantos otros problemas de sus hijos. Que experimenten el amor y la compasión de Dios que ofrece siempre consuelo y esperanza. OREMOS:


Por todas las actividades para niños y jóvenes que se realizan durante el tiempo de verano desde las entidades de Iglesia. Que ayuden a transmitir y a vivir los valores del evangelio. OREMOS:


Por todos nosotros, reunidos para celebrar la euca­ristía. Que nuestra celebración alimente nuestra vida de fe y nos empuje al testimonio. OREMOS:


Ten compasión, Señor, de nosotros, y atiende las oraciones que con fe y confianza te hemos presen­tado. Por Cristo, nuestro Señor.


Padrenuestro: Con la confianza de aquella mujer cananea, ahora todos juntos, antes de comulgar, dirijámonos al Dios del cielo tal como Jesús nos enseñó:


CPL


Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Liturgia
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