Lunes, 18 de agosto de 2008

DOMINGO  21 DEL TIEMPO ORDINARIO / A

24 de agosto de 2008


El Señor, el Hijo de Dios vivo, esté con todos voso­tros.


Nos reunimos una semana más, hermanas y hermanos, para celebrar la eucaristía del domingo. Jesús nos convoca y nosotros acudimos a su llamada. Queremos renovar nuestra fe en él, pro­fundizarla, sentirnos en comunión con él y con los hermanos. Y necesitamos el alimento que él mismo nos da. Dispongámonos, pues, a vivir con intensidad este rato de encuentro entre nosotros y con el Señor.


A. penitencial: Comencemos nuestra celebración poniéndonos en silencio ante Dios y pidiendo perdón per nuestros pecados.

Tú, el Mesías, el Hijo de Dios vivo. SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú, la roca firme que sostiene a la Iglesia. CRISTO, TEN
PIEDAD.

Tú, el camino, la verdad y la vida. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Dios misericordioso tenga piedad de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.


1. lectura (Isaías 22,19-23): Escucharemos hoy en el evangelio cómo Jesús instituye a su apóstol Simón como "piedra" sobre la que se edificará su Iglesia. En esta primera lectura Dios expresa sus deseos e intenciones sobre un hombre escogido para ir delante de su pueblo.


2. lectura (Romanos 11,33-36): San Pablo entona en esta segunda lectura un canto a la profundidad y riqueza del plan salvador de Dios. Hay que aprovecharlo, profundizar en él, y dar gracias por él cada día.

Oración universal: Presentemos con confianza nues-tras plegarias al Padre, diciendo: ESCÚCHANOS,

PADRE.


Por la Iglesia de todo el mundo, edificada sobre la fe en Jesucristo. Que dé testimonio de Jesús, el Hijo de Dios vivo. OREMOS:


Por el papa Benedicto XVI, sucesor de Pedro, llamado a ser punto de referencia y de comunión para todos los cristianos. Que Dios le ilumine y le sostenga en su servicio apostólico. OREMOS:


Por todos aquellos que en cualquier ámbito de la sociedad ostentan responsabilidades como gober­nantes o dirigentes. Que lo hagan siempre con espíritu de servicio y en bien de los demás. OREMOS:


Por los lugares que viven en situación de sequía y falta de agua. Que baje del cielo el don de la lluvia, como una bendición de Dios, providente y bueno. OREMOS:


Porque el tiempo de verano nos ayude a encontrar momentos de paz, de meditación, de oración, para profundizar en nuestra fe y también en las relaciones gratuitas con los demás. OREMOS:


Por todos nosotros, por nuestros familiares y amigos, por nuestros vecinos y conocidos. Por nuestros difun­tos. OREMOS:


Escucha, Padre bondadoso, las oraciones de tus hijos, y concédenos lo que te hemos pedido con confianza. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

Padrenuestro: Con la sencillez y la confianza de Pedro, movidos por el Espíritu de Dios, nos atrevemos a decir:

CPL


Publicado por verdenaranja @ 23:24  | Liturgia
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