Martes, 02 de septiembre de 2008

Extracto de DOSSIER FIDES “El tráfico de órganos humanos” publicado por Agencia Fides el mes de  Agosto de 2008.

 

 

Europa: 60.000 personas en espera para un trasplante; mueren 10 personas al día por escasez de órganos. La comercialización y el turismo de los transplantes aumentan rápidamente.

 

Del 22 de abril de 2008, hay una Resolución del Parlamento europeo (aprobada con 653 votos a favor, 14 en contra y 16 abstenciones) que denuncia el hecho de que más de 60.000 pacientes en Europa están actualmente en espera de un trasplante y 10 mueren cada día a causa de la escasez de órganos.

 

El Parlamento Europeo pide un plan de acción que refuerce la cooperación de los Estados miembros con el fin de aumentar la disponibilidad de órganos, potenciar la accesibilidad de sistemas de trasplante, sensibilizar a la opinión pública y garantizar calidad y seguridad. Según el Parlamento, no es tan importante la armonización de los diferentes acercamientos organizativos vigentes en la UE, como la mejora de algún sistema, con el fin de conseguir el pleno potencial de “donaciones post-mortem” y de aumentar la petición de órganos a donantes que provienen del “pool esteso” (donantes más ancianos o con alguna enfermedad).

Según la resolución, deberían crearse registros nacionales de control de donantes vivos, y deberían introducirse disposiciones jurídicas rigurosas en relación a los “trasplantes de donantes vivos”, para excluir cada posibilidad de venta ilegal de órganos, de coacciones de donantes y de pagos entre donantes y receptores. El Parlamento europeo subraya además la importancia de puesta en común de los órganos entre los Estados miembros de la unión Europea y la institución de una carta europea de donantes de órganos. Tales medidas deberían ser completadas por una propuesta de directiva europea que fije los parámetros relativos al descubrimiento, control, conservación, transporte y distribución de órganos en la UE.

Es muy interesante la parte de la resolución dedicada al tráfico de órganos, El Parlamento Europeo sostiene que tráfico, comercialización y turismo de trasplantes “están en rápido desarrollo” y que “hay una unión entre escasez de órganos y tráfico” y subraya que es “necesario ordenar datos posteriores sobre el tráfico de órganos”. También denuncia que cuatro Estados miembro todavía no han ratificado la convención de las Naciones Unidas contra el crimen organizado transnacional; cinco Estados miembro no han ratificado el protocolo relativo, añadido para prevenir, eliminar y castigar la trata de seres humanos, especialmente mujeres y niños (“el Protocolo de Palermo”); nueve Estados miembro que no han ratificado el protocolo facultativo de la Convención ONU sobre los derechos de los niños, sobre la venta de bebés, la prostitución infantil y la pornografía infantil; diecisiete Estados miembro no han ratificado la Convención del Consejo de Europa sobre la lucha contra el tráfico de seres humano.

 

 

Resalta que existe una unión entre la escasez de órganos y su tráfico, dato que compromete la credibilidad del sistema para potenciar donantes voluntarios y no remunerados. Subraya que cualquier explotación comercial de órganos no es ético y es contrario a los valores humanos fundamentales y que las donaciones de órganos tenidas en consideración de carácter financiero, degrada la concesión del órgano a simple mercancía de intercambio, contribuyendo a una violación de la dignidad humana y viola el artículo 21 de la convención sobre los derechos del hombre y sobre bio-medicina y está prohibido por el artículo 3, párrafo 2, de la Carta de los derechos fundamentales de la Unión europea  La comisión invita a luchar, en el caso de terceros países, contra el tráfico de órganos y de tejidos tomados de menores de edad, de discapacitados mentales o de prisioneros ajusticiados; pide a la Comisión y a los Estados miembro sensibilizar la comunidad internacional sobre esta cuestión.

 

Retiene que, para combatir el tráfico de órganos en las partes más pobres del mundo, sea necesario adoptar una estrategia a largo plazo, con la finalidad de abolir las desigualdades sociales que están en la raíz de tales prácticas; subraya que, para poder combatir el intercambio de órganos por dinero (especialmente en los países en vías de desarrollo), es preciso disponer mecanismo con el fin de filtrar, para impedir que estos órganos entren en la Unión europea.

Invita la Comisión y los Estados miembro a adoptar medidas para prevenir el “turismo de trasplante”, elaborando orientaciones dirigidas a proteger a los donantes más pobres y vulnerables contra el riesgo de ser víctimas del tráfico de órganos y adoptando medidas que aumenten la disponibilidad de órganos obtenidos de modo legal y mediante el intercambio de registros de listas de espera entre las organizaciones para el intercambio de órganos para evitar inscripciones múltiples en la lista. Invita la comisión a promover, a través del sector de justicia, de la libertad y de la seguridad, un acercamiento común dirigido a redactar información sobre la legislación nacional en materia de tráfico de órganos y a individuar los principales problemas y las posibles soluciones; revela, a tal fin, que es necesario establecer un sistema que actúe como filtro y responsabilidad para el material humano.

 

Anima a los estados miembro, en caso de necesidad, a modificar los respectivos códigos penales para hacer así que los responsables del tráfico de órganos sean procesados de forma adecuada, comprendiendo sanciones para el responsable médico implicado en el trasplante de órganos obtenido del tráfico ilegal; efectuando al mismo tiempo cada esfuerzo para desalentar los potenciales receptores, de buscar órganos y tejidos que hayan sido objeto de tal tráfico; subraya que se debería tener en cuenta la previsión de la responsabilidad penal a cargo de los ciudadanos de la Unión Europea que hayan adquirido órganos al interno o al externo de la Unión Europea.

 

 

Pide a los Estados miembro efectuar los pasos necesario para prohibir a los “profesionales de la salud”  de facilitar el tráfico de órganos y tejidos (por ejemplo, dirigiendo un paciente a un servicio de trasplantes externo que se sepa que está involucrado en tráfico) y anima a los proveedores de aseguraciones sobre la salud  a facilitar actividades que promueven directa o indirectamente el tráfico conectado al trasplante de órganos, por ejemplo reembolsando los costes ocasionados  por conseguir un trasplante ilegal. Retiene que los Estados miembro deben asegurarse la formación de la propia autoridad presente ante la aplicación de la ley y aquella del personal médico en materia de tráfico de órganos, con el fin de que sea denunciado a la policía cualquier caso conocido. Pide a los Estados miembro firmar, ratificar y dar actuación a la Convención del Consejo de Europa sobre la lucha contra la trata de seres humanos y al “Protocolo de Palermo”.

 

El Parlamento Europeo, en la resolución “lamenta” el hecho de que, ya que la Europol sostiene que no hay casos documentados de venta y tráfico de órganos, no se ha presentado ninguna investigación en la materia; hace referencia a la relación del Consejo de Europa y del OMS que evidencian claramente que el tráfico de órganos constituye un problema también para los Estados miembro de la Unión Europea y pide a la Comisión y a la Europol mejorar la vigilancia de los casos de tráfico de órganos y sacar las conclusiones necesarias. Pide a la Comisión y al Consejo de actualizar el plano de acción sobre la trata de seres humanos y de comprender el tráfico de órganos, con el fin de que aumente la cooperación entre las autoridades nacionales interesadas.


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