Domingo, 07 de septiembre de 2008

Comentario a las lecturas del domingo 23 del tiempo ordinario – A publicado en Diario de Avisos el 1 de Septiembre de 2008 bajo el epígrafe “el domingo, fiesta de los cristianos”.

 

  Corregir al que yerra

 

DANIEL PADILLA

 

 

Nos gusta que nos alaben, mire usted. Nos solemos po­ner muy "hinchados". En cambio, no nos agrada que nos corrijan. Aunque la intención del que corrija sea i la de ayudarnos, una secreta rebeldía interior nos nace contra aquél que nos "advierte" algo. Sin embargo, en otro or­den de cosas, consideramos la "corrección" como algo imprescindible para la mecánica normal de la vida. Así, pedi­mos corregir trajes, carreteras, tratamientos médicos, la audición o la visión de nuestro televisor, las erratas de impren­ta. Mandamos corregir todo. ¿Por qué entonces, de tan difícil manera, aceptamos que alguien nos diga un día: "Amigo, eso habría que hacerlo así"? Aunque sean nuestros padres, nuestros educadores o los seres mayores ascendientes para nosotros, no nos gusta que nos corrijan. Pues, bien, Jesús ha­bla de eso en el evangelio de hoy: "Si tu hermano peca, repréndelo a solas. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos". Para entender bien este texto, hace falta, como siem­pre, analizar su contexto. Jesús había hablado de la "digni­dad de todos", incluidos los niños, resaltando que el Padre quiere que "no se pierda ni uno solo de estos pequeños". Es decir, salvar, sea como sea, a todos. Y contó al respecto lo de "las 99 ovejas y la que se perdió". Ese era el contexto. Para que no se pierda, por tanto, ninguno, es conveniente acudir a la "corrección fraterna". Lo que ocurre es que esta correc­ción deberá contemplar las dos vertientes. La del "corregi­do". No se trata, creo yo, de una obsesiva, minuciosa, repe­lente y castrante vigilancia sobre la conducta del hermano. "En muchas cosas faltamos todos", dice la carta de Santia­go. Y es seguro que muchas caídas del hombre parten de su inexperiencia, o de su precipitación, o de su debilidad. Aca­so no necesiten corrección, sino "comprensión", quizá un poquito de "vista gorda", ya que él mismo, con su deseo de superación y con la gracia que Dios le ha dado, irá salvando etapas y ganando batallas. Se trata de aquellos casos y situa­ciones en los que mi silencio y mi inhibición estarían po­niendo en evidencia mi falta de responsabilidad y mi falta de amor. Porque amor al prójimo no es sólo darle dinero, o vi­sitarle cuando está enfermo. Nuestra participación en el "profetismo de Cristo" nos obligará a "corregir al que yerra". Por mucho que hoy no esté de moda y, al revés, por mucho que se diga por ahí alegremente que "allá cada cual con su rollo", la verdad es que sí: "Debemos ser guardianes de nuestro hermano". Habrá personas, además, a las que co­rresponda de una manera más urgente y directa esta delica­da tarea. La vertiente del "corregidor". El que corrige no es el poseedor de la verdad, ni de la santidad. El que corrige es "vasija tan frágil" como todos los demás. Han de darse en él, por tanto, algunas condiciones. la. Que él sea el primer "re­ceptivo" a la corrección. El corregidor, corregido. Dice Ca­bodevilla: "Quien tiene el don de profecía que se haga me­recedor del don de consejo". No vaya a ser que se le tenga que aplicar lo de Jesús a los fariseos: "Hagan lo que dicen, pero no hagan lo que hacen". Y 2a. Que corrija sufriendo, do­liéndole de verdad en el alma aquello que trata de corregir. Es lo que rezaba la poetisa Gabriela Mistral, en su "escuela de ladrillos", en su "Oración de la maestra": "Aligérame la mano en el castigo, Señor, y suavízamela en la caricia. Que reprenda con dolor, para saber que he corregido amando". Peor me ronda aún una consideración. Y es ésta. Que cuan­do uno no se responsabiliza de esta invitación de Jesús a "co­rregir al que yerra", existe el riesgo de caer en el defecto con­trario: andar por ahí comentando primero, exagerando des­pués y criticando en cualquier caso, lo que debíamos haber cuidado. ¿Quién corregirá entonces nuestro yerro? "Si la sal se vuelve sosa ¿con qué la salarán?", dijo Jesús.


Publicado por verdenaranja @ 10:50  | Espiritualidad
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Comentarios
Publicado por leopldocruzr
Domingo, 07 de septiembre de 2008 | 19:25
Mi gloriosa familia para entrar a la casa la unica manera es habriendo la puerta para conocerla bien por dentro vosotros teneis que ense?ala, y en base de pregunta va y biene, se encuentra la respuesta y se llega hasta el sanalejo donde esta lo intimo.
Publicado por leopldocruzr
Domingo, 07 de septiembre de 2008 | 19:30
As? sabemos que punto tratar pasamos a curar enfermos y a hechar fuera demonios, por que predicar si saben muy bien? Yo debo de conocer la casa de cada uno a unque algunos se incomoden y sea a la fuerza, pero debo conocer a mi iglesia
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 14:56
Lo unico que digo es que ni por mas que tenga habilidad el hombre, nunca tendra la capacidad de dirigir la humanidad correctamente sin la verdadera orientacion de Dios.
EL ser humano es ilimitado, al no ser que rompa las barreras.
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 15:00
Lo que le pido a mi iglesia es que se den cuenta que el Dios de Abraham, envio esta oportunidad para compartir conocimiento con vosotros, no ignoremos esta bendicion de nuestro maestro Jesus ,que esta en vuestras manos.
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 15:03
No hay que tener en cuenta mi presencia sino la oportunidad que hay directamente con las cortes celestiales, que son los que dirijen los proyectos de la creaci?n, pero muchas veces nuestro egoismo es ciego, y el orgullo nos limita.
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 15:06
Toda mi iglesia se va a llevar una sorpresa, porque llevamos 2008 anos manejados unicamente con la poca fe que hemos tenido sin la presencia pero con ella todo cambia.porque hay conexion directa con las cortes celestiales.
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 15:10
Voy concientizando poco a poco. a mi iglesia porque para muchos la sabiduria no es grata ni deseable, pero que ciegos estamos, mas bien soltemonos y compartamos con felicidad esta direccion para la humanidad, a trav?s de vosotros.
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 15:16
Nada vale si le falta la sabiduria que de tiviene, nadie puede conocer tus planes sino aquel a quien da sabiduria y sobre quien desde el cielo envia tu santo espiritu con dificultad imaginamos las cosas de la tierra y con dificultad lo que esta al alcance