Mi?rcoles, 24 de septiembre de 2008

 Carlos Peinó Agrelo, peregrino, Cursillista, Colaborador en la redacción de la Positio super virtutibus del Siervo de Dios nos envía escrito sobre la historia de los cursillos de cristiandad.

HISTORIA
DEL MOVIMIENTO
DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD

 

 24 de Septiembre de 2008.

Nuestra Señora de la Merced

 

 

          «La Sub-Comisión de la revisión de Ideas Fundamentales –se lee en la Carta Mensual OMCC, Agosto 2008- presentó [en la Segunda Reunión de Ideas Fundamentales y la Segunda Reunión Ordinaria del MCC celebrada en Miami los días 22-27 de julio de 2008] el trabajo, que había preparado, parta su renovación y comentario. Se estudiaron y se recomendaron revisiones para cinco capítulos: Historia, Carisma, Mentalidad, Finalidad y Método [...].

          »Después de mucho estudio y diálogo sobre el capítulo de Historia, se decidió que se escribiera un capítulo con una historia general del Movimiento de Cursillos, semejante a lo que está en propuesta de formar una Comisión nueva, que incluyera un Historiador, con la finalidad de estudiar y publicar un libro completo sobre la Historia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad».

Fray Servando García Rubio, O.S.A. ha escrito un libro titulado «Cursillos de Cristiandad. Una respuesta al Espíritu» publicado por el Secretariado Nacional de Cursillos de Cristiandad de España, 2003. La primera parte está dedicada a la Pre-Historia de los Cursillos de Cristiandad y la segunda a la Historia. De lo escrito por él sólo recogemos aquí las palabras que dedica AL LECTOR si bien antes creemos conveniente recordar las palabras de Mons. Meneses, Obispo de Tarrasa, y de Juan Capó, testigo excepcional de los orígenes de los Cursillos de Cristiandad, Consiliario del primer Secretariado Diocesano, etc.

          Dice el primero: «Permitidme en primer lugar recordar  cuan importante es conocer y valorar los orígenes, la propia historia, las raíces. Conocer la historia de la familia que se transmite de generación en generación. El álbum familiar que se pasa de padres a hijos. Es éste un aspecto que se cuida sobremanera en determinadas instituciones eclesiales pero que se descuida un tanto en el MCC [...]» [1].

          Escribe el segundo en «Pequeñas historias de la historia de los Cursillos de Cristiandad», Secretariado Nacional de Cursillos de Cristiandad de España 1970:

          *        «Una historia debe atender a hechos para situarlos en un contexto intencional. Tiene perspectiva y comporta una valoración. Una información exhaustiva en lo fundamental y un ánimo neutro. No creo que haya llegado el momento. Yo por lo menos no asumiría el riesgo. Ya hay capítulos que podrían cerrarse. Hay hechos capitales que pasarán en bloque a la historia de los Cursillos: la Ultreya de Roma y el discurso de Pablo VI, por ejemplo. Lo más difícil será fijar los límites cambiantes en las etapas de formación, de lo que, precisamente está en la raíz de cualquier intento de inteligencia.

»Es hora, sin embargo, de aportar algunos materiales de valor desigual y que, al tiempo que satisfacen la cariñosa curiosidad, pueden dar una plataforma para contestar a ulteriores preguntas. Por esto, por no asumir más responsabilidad que narrar lo que creo que puede interesan de mis recuerdos, de algunos de mis recuerdos, es preferible calificar este trabajo que me pide el Director de la Hoja del Secretariado Nacional con el nombre de “pequeñas historias”» [2].

*        «Se ha dicho y se ha escrito mucho [sobre cómo empezaron los cursillos]. No fue una casualidad. Se encuentran muchos de sus elementos en las fechas anteriores al Cursillo 1º de San Honorato. Sin embargo, el Cursillo de San Honorato comportó una realidad nueva. Fue un hallazgo. La actitud de los que asistimos a este primer Cursillo fue asombro. Lo habíamos conseguido. Es un hecho. Podría citar los documentos que avalan lo que digo. Mejor será contar la historia» [3].

*        «No puede darse [una respuesta concreta] Hay quienes no aparecen a lo largo de años y cuya influencia fue decisiva. Era un ambiente. Un afán [...].

»No nos queda más remedio que repetir lo que ya escribimos en otra ocasión: “ El primer Cursillo era la realización de unos afanes, de unas ansias, de unos modos de ser y de actuar. Fue algo posible en el clima pastoral y apostóicos de aquellos momentos. Para indicar los comienzos reales de los Cursillos tendríamos que remontar hasta sus raíces, las corrientes que los hicieron posible, detallar desde su nacimiento las inquietudes que les dieron ser. Lo cierto es que no nacieron de golpe, así como un milagro hecho, como la luz de una estrella que sorprendiera la noche puesta de repente en el arco del cielo por los dedos de Dios. No es la obra de un hombre, sino de un grupo, de un clima, de una afán convergente primero y compartido después» [4].

*        «Un entusiasmo apostólico como acento peculiar y definidor de lo mejor de la Peregrinación a Santiago  con todo lo que ella comportó en su preparación, realización y aprovechamiento posterior» [5].

*        «[...] Los Cursillos, como en toda historia, tienen una prehistoria no debe confundirse. Al principio no se confundió. Pienso un día probar alto tan sencillo como esto: En 1949 nadie dudó que algo había empezado. Hasta después de 1956 nadie dudó que la historia de los Cursillos tenía una fecha [...]»[6].

*        «[...] Hay mucho que rehacer y que estudiar todavía. Yo mismo me siento incapaz de localizar donde podría hallarse una documentación rica y completa. Éramos reacios a la publicación de lo que sabíamos, era difícil [...].

          »Hay mucho material que pasó al Cursillo y que no se ha mantenido después. Las fichas definiendo los tipos. El estudio de las diferentes Acciones Católicas que servía para el primitivo rollo de estudio del ambiente. Material que vino traspasado de los antiguos Cursillos y que apenas existe en un volumen mecanografiado que pocos poseen y que casi en su totalidad posee Eduardo Bonnín [7], el seglar que más intensa y responsablemente vivió la aventura de los Cursillos desde su misma prehistoria. Los esquemas del célebre Cursillo, verdadera premonición que celebró en Mallorca el centro de la J.A.C.E. de Tarrasa en agosto de 1946 y que ha publicado “Aguas Buenas”, en un intento de aportar este material difícil para el estudio de los interesados en el movimiento [...]»[8].

          «[...] Sucedieron muchas cosas que no me corresponde narrar y que debo silenciar. Voy a relatar la parte de mis recuerdos, la que a mí me corresponde y que tiene suficiente perspectiva para que pueda ser utilizada. No hablo de [...] las tensiones que a lo largo del año 1956 y parte de 1957 nos hicieron sufrir a todos, incluso a los que nos esforzamos por mantener un silencio que gritaba de puro dolor» [9].

          «[...] Hay  un  dato que no he contado nunca sino a los íntimos y que hago ahora público [...]»[10].

 

          En el Capítulo XI: ¿Historia real de los Cursillos de Cristiandad? de nuestro trabajo de investigación y análisis titulado Manuel Aparici «Capitán de Peregrinos» presentábamos este tema de tanta importancia, tan delicado y controvertido al mismo tiempo de la mano de Francisco Forteza, Guillermo Bibiloni, Eduardo Bonnín, etc., pesos pesados del Movimiento, con sus mismas palabras tomadas de los siguientes libros:

          *        «Historia y Memoria de Cursillos», de Francisco Forteza Pujol [11]; «Eduardo Bonnín un aprendiz de cristiano», de Eduardo Suárez del Real Aguilera, e «Historia de los Cursillos de Cristiandad. Mallorca, 1944-2001», de Guillermo Bibiloni, los cuales forman parte de la Colección: CURSILLOS DE CRISTIANDAD, FUNDACIÓN CURSILLOS DE CRISTIANDAD, Libros Libres, y figuran entre las publicaciones de la Fundación Eduardo Bonnín Aguiló (FEBA). Es de agradecer a todos ellos su testimonio y a la Fundación su publicación.

          «Tal como yo lo veo –me decía Ismael Sahún, administrador de la página web Cursillos y Cursillistas y de la Fundación, libros, por su E-Mail de fecha 3 de enero de 2007–estos libros están supervisados, cuando no escritos, por Eduardo Bonnín [...]».

          *        «Signos de Esperanza. Retrato de siete movimientos eclesiales», de Mons. Paul Joseph Cordes.

 

Francisco Forteza y Guillermo Bibiloni han escrito una Historia: «Historia y Memoria de Cursillos» e «Historia de los Cursillos de Cristiandad. Mallorca, 1994-2001», respectivamente. Por otro lado, sus libros forman parte de la Colección: CURSILLOS DE CRISTIANDAD, FUNDACIÓN CURSILLOS DE CRISTIANDAD, Libros Libres, y figuran entre las publicaciones de la Fundación Eduardo Bonnín Aguiló, supervisados, cuando no escritos por Eduardo.  Del contenido de estos libros trata el trabajo de investigación que enviamos tiempo atrás, y cuya relectura recomendamos.

 

La Primera Parte del trabajo está dedicada a «Manuel Aparici y la Peregrinación a Santiago»; la segunda a «Manuel Aparici y los Cursillos de Cristiandad» y la Tercera y última a la «Vanguardia de Cristiandad-Cursillos de Cristiandad».

Se nos ha dicho: «el estudio que haces es de gran valor porque es pesquisa, y todo está fundamentado con citas». «[...] Es maravilloso tu trabajo [...]». Al mismo tiempo, se nos ha deseado el mejor de los éxitos y que Dios bendiga nuestro trabajo con muchos frutos de bien. Algunos se sienten muy honrados de que algo que se pone en sus blogs pueda servir a otros.

 

          Dicho capítulo dice así:

 

          «Encontrar dos definiciones de Cursillos o dos escenarios y fecha distintas para situar el primero que se impartió en el mundo –escribe Eduardo Suárez en una de sus entradillas–, no es una simple anécdota o un detalle sin importancia, es la punta de un triste iceberg en el que conviven dos historias de Cursillos: la real y la oficial. Como todas las  historias  oficiales,  la  de Cursillos está escrita con silencios y teñida de oscuridades» [12].

 

          Estamos plenamente de acuerdo con él en que esta cuestión «no es una simple anécdota o un detalle sin importancia». ¿Pero sólo la historia oficial de los Cursillos es la que está escrita con silencios y teñida de oscuridades? ¿La real, no?

          Al igual que él intentamos aportar algo de luz a los hechos y precisar ciertas afirmaciones  que  se hacen en los libros que ocupan nuestra atención «[...] sin otra pretensión –como escribe Bibiloni– que la de una estricta fidelidad a los hechos tal como sucedieron» [13].

          Y hablando  de  «silencios  de  la historia oficial», como él dice, recordar que me puse en contacto con él con fecha 26 de mayo de 2007 –y el 2 y 19 de julio del mismo año– con el ruego de que me  aclarase unas palabras de Bonnín –de esa historia real– que aparecen en la página 72 de su libro. Prometió contestarme cuando regresase a Mallorca, porque en esa fecha estaba en México, sin embargo hasta el día de hoy no he recibido contestación alguna.  ¿Cómo interpretar su silencio?

 

          «Ignoro –escribe Eduardo Suárez en el prólogo de su libro– si quienes han invitado una historia oficial de los Cursillos, crearán una biografía oficial de Eduardo, pero me permito dudarlo porque parte del discurso oficial pasa por “negar al César lo que es del César” [...]» [14].

 

          ¿Y habla de «negar» cuando él me ha negado unas aclaraciones que le pedía? ¿No está contribuyendo él con su silencio a esa historia?

 

          «[...] Conocer la vida de Eduardo de viva voz –afirma–, será internarse en la intrahistoria de los Cursillos y penetrar hasta la génesis de este movimiento [...]» [15].


[1]  De la conferencia que pronunció el día 10 de noviembre de 2005 en el Salón de Actos del Obispado de Córdoba con motivo de la conmemoración del 50 aniversario del MCC en Córdoba.

[2]  Páginas 9 y 10.

[3]  Página 10.

[4]  Página 13.

[5]  Página 16.

[6]  Página 48.

[7]  «[...] Era el único que tenía programadas y sistematizadas todas sus intervenciones [...]» (Página 19).

[8]  Páginas 71 y 72.

[9]  Página  75.

[10]  Página 76.

[11]  http://www.iglesia.cl/CURSILLOSCRISTIANDADVALPARAISO/historia%20.

[12]  EBAC p. 61.

[13]  HCC p. 32.

[14]  EBAC p. 20.

[15]  EBAC p. 16.

 


Publicado por verdenaranja @ 0:03  | Movimientos
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