Domingo, 12 de octubre de 2008

Síntesis de las intervenciones que se pronunciaron en el Sínodo de los Obispos durante la octava congregación general que se celebró en la mañana del viernes, 10 de octubre.

(Segunda Parte)

- S. Em. R. Card. Vinko PULJIĆ, Arzobispo de Vrhbosna, Sarajevo, Presidente de la Conferencia Episcopal (BOSNIA-HERZEGOVINA)
- S. Em. R. Mons. Emmanuel FÉLÉMOU, Obispo de Kankan (GUINEA)
- S. Em. R. Mons. Joseph Mitsuaki TAKAMI, P.S.S., Arzobispo de Nagasaki (JAPÓN)
- S. Em. R. Mons. Andrzej Wojciech SUSKI, Obispo de Toruń (POLONIA)
- S. Em. R. Mons. Ján BABJAK, S.I., Arzobispo Metropolitano de Prešov, Prjašev para los católicos de rito bizantino, Presidente del Consejo de la Iglesia Eslovaca (ESLOVAQUIA)
- S. Em. R. Mons. Santiago Jaime SILVA RETAMALES, Obispo titular de Bela, Obispo auxiliar de Valparaíso (CHILE)
- S. B. R. Grégoire III LAHAM, B.S., Patriarca de Antioquía de los Greco-Melkitas, Jefe del Sínodo de la Iglesia Greco-Melkita Católica (SIRIA)
- S. B. R. Fouad TWAL, Patriarca de Jerusalén de los Latinos (JERUSALÉN)
- S. Em. R. Mons. Anthony MUHERIA, Obispo de Embu (KENIA)
- S. Em. R. Mons. Víctor Hugo PALMA PAÚL, Obispo de Escuintla (GUATEMALA)
- S. Em. R. Mons. Charles SORENG, S.I., Obispo de Hazaribag (INDIA)

Damos seguidamente los resúmenes de las intervenciones:

- S. Em. R. Card. Vinko PULJIĆ, Arzobispo de Vrhbosna, Sarajevo, Presidente de la Conferencia Episcopal (BOSNIA-HERZEGOVINA)

Quisiera detenerme a reflexionar sobre el capítulo séptimo: "La Palabra de Dios en los servicios y en la formación del pueblo de Dios ". En el espíritu de la Constitución Lumen Gentium, aquí se subraya con razón que "los fieles laicos comparten la misión salvífica que el Padre ha confiado a su Hijo para la salvación de todos los pueblos" (n. 51). Sostengo con todo mi corazón la idea de que "el servicio de los laicos exige capacidades diversificadas, que suponen una formación bíblica específica". Más adelante se enumeran diversos grupos en el ámbito de las parroquias y las diócesis (los enfermos, los soldados, los encarcelados, los nuevos movimientos y las asociaciones). En este contexto el Documento de Trabajo recuerda que "un medio privilegiado para el encuentro con Dios que nos habla es la catequesis dentro de las familias, con la profundización de alguna página bíblica y la preparación de la liturgia dominical". Será "tarea de la familia de iniciar a los hijos en la Sagrada Escritura con la narración de las grandes historias bíblicas, especialmente de la vida de Jesús, y con la oración inspirada en los Salmos u otros libros revelados".
La mayoría de nuestras familias tiene en casa al menos el Nuevo Testamento, y muchos tienen también toda la Biblia.
En los países que salieron recientemente del régimen socialista, la Iglesia tiene necesidad de fieles laicos que vivan intensamente el Evangelio de Cristo en la familia y la sociedad, y que vuelvan a participar en la misión de la comunidad eclesiástica.
La preparación familiar al Día del Señor podría ser un verdadero kairos para ellos. Si hay algún movimiento específico aprobado por los Pastores eclesiásticos, o bien Pastores aquí presentes que tengan una experiencia positiva en este sentido, quisiera poder enriquecerme con su experiencia.
Propongo, pues, que las sugerencias del n. 51 del Documento de Trabajo que he mencionado aquí, al final de nuestra Asamblea se formulen en Propositiones que pondremos a disposición del Santo Padre para la Exhortación post-sinodal que se redactará después de este Sínodo.

[00060-04.03] [IN051] [Texto original: italiano]

- S. Em. R. Mons. Emmanuel FÉLÉMOU, Obispo de Kankan (GUINEA)

El Sínodo de Obispos, dedicado a la reflexión sobre la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia, constituye para cada uno una gran ocasión de profundizar su unión con Jesucristo, Verbo de Dios encarnado.De hecho, para revelar su proyecto de amor y dar a conocer su voluntad última, Dios nos ha hablado a través de su Hijo. La eficacia de esta Palabra revelada en Jesucristo reside en la potencia divina que libera a los pueblos de sus imperfecciones en el conocimiento de Dios, de sus miedos y de sus errores, de sus incertidumbres y de sus titubeos. El amor de Dios es percibido por las diferentes clases africanas como cumplimiento de su espera. Así, en esta Revelación, que es plenitud, Eschaton de toda Revelación divina, la cercanía de Jesucristo y la transformación positiva de toda cultura mediante su Palabra, resta un punto de atracción y de convicción para nuestros pueblos para dejar purificar sus propias culturas, en particular su propia visión de la voluntad de Dios, de la verdad en todo su esplendor: si el único Dios era ya conocido en nuestras culturas, faltaba sin embargo esa claridad y esa perfección en la cuales el amor no se debe vivir solamente con los hermanos de sangre, sino con todos; esa claridad y esa perfección por la cual se perdona al enemigo en vez de envenenarlo, cuando es necesario mostrar el propio poder. No quiero decir que no existiese el perdón, sino que esta realidad tenía la necesidad de la Palabra de Cristo, de su conocimiento y de su ejemplo, para poder dar este rostro único.
La Iglesia católica en Guinea había manifestado un interés particular por este Sínodo, haciendo participar a todos los grupos eclesiales en la reflexión sobre las Líneas de orientación, fase preparatoria de estos trabajos. Hemos querido así que cada agente pastoral - catequista, religioso, sacerdote, obispo - entrando en una familia, pudiera preguntar: ¿han leído hoy un pasaje de la Biblia y cuál es el mensaje que quieren vivir ahora?
De esta manera queremos insistir sobre la veneración por las Sagradas Escrituras, realizando ceremonias de recibimiento y de valorización de la Biblia en las familias reservándole un lugar específico en el cual cada día sea leído y meditado un pasaje. Los jóvenes tienen necesidad de escuchar a Jesucristo que les habla y nosotros pastores debemos acompañarlos en los Campos Bíblicos, no dirigiendo la formación sólo a grupo. Debemos mostrarles a través de nuestras acciones cómo esta Palabra es el centro de nuestro actuar. Y digamos que la iniciación a la Biblia corresponde a nuestras iniciaciones africanas en las cuales nos ponemos a la escucha del Maestro. Pero aquí solamente no se escucha, se vive del ejemplo de aquél que nos habla, Jesucristo: visitar un enfermo que no es necesariamente un pariente natural, perdonar al enemigo, hacer el bien a quien me odia, amar gratuitamente en un mundo donde todo se hace por interés. Pueda el Resucitado acompañarnos en nuestros diversos caminos, nuevos Emaús, para ayudarnos a permanecer sus testigos, a pesar de las pruebas de la vida.

[00100-04.04] [IN081] [Texto original: francés]

- S. Em. R. Mons. Joseph Mitsuaki TAKAMI, P.S.S., Arzobispo de Nagasaki (JAPÓN)

El Sínodo se ocupa de muchos aspectos de la Biblia y debería conducir y guiar al pueblo a una visión global, iluminándolo para que comprenda lo siguiente: el lugar y la importancia de la Biblia en la vida y la evangelización de la Iglesia; el vínculo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, comprendiendo el significato de pasajes difíciles del Antiguo Testamento; una clara explicación de todas las Sagradas Escrituras con atención al desarrollo de la revelación. La revelación, el magisterium, la fe, la relación orgánica entre liturgia y Escritura son todos campos que es preciso examinar. Es preciso promover el estudio de la hermenéutica de manera adecuada (Introducción, n. 5).
En general, se puede afirmar que quienes intentan vivir una vida cristiana no tienen suficientemente vivificada en sus corazones la fuerza dinámica de la Sagrada Escritura: La Lectio Divina por sí sola no basta. Es importante que comprendamos la Palabra de Dios, la apliquemos a nuestra vida, la compartamos con los demás y la pongamos en práctica a lo largo de nuestra existencia. Cuando leemos la Palabra de Dios y comenzamos a comprender que actúa verdaderamente en la vida de todos los días, nos damos cuenta de que tenemos que comunicarlo a los demás. ¿En términos prácticos, qué podemos hacer para que la Escritura impregne y anime la vida cristiana de los fieles? Es preciso afrontar este tema constantemente.
Por este motivo:
1. Esta Asamblea debería pedir al Santo Padre que "recomendara con fuerza a todos los cristianos del mundo que leyeran, meditaran y compartieran la Sagrada Escritura", especialmente en la Exhortación Apostólica post-sinodal.
2. Habría que publicar un libro en el que se explicaran con detalle los actuales métodos para compartir la Biblia, acompañados por una evaluación, de manera que la gente pudiese escoger entre ellos, según sus condiciones de vida.
3. Un libro titulado "Sunday Gospel Readings with Lectio Divina Year B: MARK, Advent 2008 - Christ the King 2009", escrito por Mons. Anthony Abela como contribución a este Sínodo se publicará también en japonés antes del Adviento de este año.

[00107-04.03] [IN086] [Texto original: inglés]

- S. Em. R. Mons. Andrzej Wojciech SUSKI, Obispo de Toruń (POLONIA)

Me refiero al capítulo V del nro. 34 del Documento de trabajo (IL), donde se dice que "A todos los niveles de la vida eclesial es necesario madurar la comprensión de la liturgia como lugar privilegiado de la Palabra de Dios, que edifica la Iglesia"
Esta afirmación es fundamental por lo siguiente.
Parece ser pues que se debería precisar acerca de qué niveles de la vida eclesial se trata. La palabra "comunidad" se repite con frecuencia en el documento pero, en sí misma, es una palabra ambigua. Se la puede considerar en el sentido de la comunidad eclesial universal, de la comunidad diocesana y de la comunidad parroquial como también de la comunidad religiosa o de las diversas comunidades en el interior de la parroquia y de la diócesis.
Desde el punto de vista pastoral, la comunidad parroquial desempeña un papel particular y pienso que se debería evidenciar de manera más clara como el lugar privilegiado, donde la Palabra de Dios proclamada a los fieles, meditada y confrontada con miles de situaciones de vida cotidiana, da comienzo a la comunidad eclesial.
En la exhortación apostólica Catechesi tradendae, el Papa Juan Pablo II afirma que "la comunidad parroquial debe seguir siendo la animadora de la catequesis y su lugar privilegiado"... "Quiérase o no, la parroquia sigue siendo una referencia importante para el pueblo cristiano, incluso para los no practicantes" (n. 67) La parroquia tiene motivaciones también teológicas. Según la enseñanza pontificia, la parroquia "es una comunidad eucarística. Esto significa que es una comunidad idónea para celebrar la Eucaristía, en la que se encuentran la raíz viva de su edificación y el vínculo sacramental de su existir en plena comunión con toda la Iglesia. Tal idoneidad radica en el hecho de ser la parroquia una comunidad de fe y una comunidad orgánica, es decir, constituida por los ministros ordenados y por los demás cristianos, en la que el párroco -que representa al Obispo diocesano[95]- es el vínculo jerárquico con toda la Iglesia particular (ChL, 26)

[00111-04.03] [IN090] [Texto original: italiano]

- S. Em. R. Mons. Ján BABJAK, S.I., Arzobispo Metropolitano de Prešov, Prjašev para los católicos de rito bizantino, Presidente del Consejo de la Iglesia Eslovaca (ESLOVAQUIA)

La Palabra de Dios es verdadera y Dios obra en la vida del hombre y de todas las Iglesias. En la Iglesia greco-católica en Eslovaquia es testigo de esto la experiencia con la persecución en la segunda mitad del siglo pasado y con el actual desarrollo de nuestra Iglesia.
El poder totalitario trataba de destruir a nuestra Iglesia. Los acontecimientos históricos lejanos en el tiempo y también recientes confirman plenamente, en cambio, la validez de las palabras de Jesucristo: "Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres , yo también me declararé por el ante mi Padre que está en los cielos" (Mt 10,32) Dios cumple estas palabras ya desde ahora, cuando somos testigos del desarrollo de nuestra Iglesia. Agradecemos al Santo Padre Benedicto XVI por el hecho que el 30 de enero de este año, ha elevado a la Iglesia greco-católica que está en Eslovaquia, a Iglesia metropolitana sui iuris con sede en Prešov. Por la gracia de Dios tenemos un número suficiente de vocaciones sacerdotales (la edad promedio de los sacerdotes en el servicio pastoral es de 41 años). Hemos abierto centros de formación para la familia y para la juventud. Estos dones son los frutos del sufrimiento de nuestra iglesia.
La proclamación de la Palabra de Dios en la Iglesia greco-católica en Eslovaquia es ayudada por un rico aprovechamiento de la Palabra de Dios en la liturgia Bizantina (además de las lecturas) no solamente bajo la forma del uso difundido por los salmos sino también en forma de paráfrasis del texto bíblico en la himnografía litúrgica. La Palabra de Dios es comunicada a los fieles también en forma de íconos, los cuales no son solamente una pura ilustración del texto bíblico, sino más bien una "ventana al cielo" a través de la cual se desarrolla el diálogo entre Dios y el hombre, entre el hombre y Dios.
No obstante todas las actividades mencionadas, la escucha que hacen los fieles de la Palabra de Dios se ve a menudo impedida por el hecho ser influenciados por un fuerte relativismo secular. Otro problema es que la catequesis pre bautismal es insuficiente para hacer que los padres sean capaces de educar a sus hijos en la fe. Un problema particular para la acogida de la Palabra de Dios en las familias es la inmigración de muchos fieles, por motivos laborales, sobre todo de los padres, hacia regiones alejadas o también hacia al exterior.

[00116-04.03] [IN095] [Texto original: italiano]

- S. Em. R. Mons. Santiago Jaime SILVA RETAMALES, Obispo titular de Bela, Obispo auxiliar de Valparaíso (CHILE)

Presentación de tres criterios para la lectura cristiana de la Biblia que hay que tener en cuenta en virtud de la cultura de hoy.
Estos criterios son:
- La sed de Dios, por lo que necesitamos una "pastoral bíblica" entendida como animación bíblica de la pastoral.
- La identidad de hijos de Dios, discípulos de Jesús y templos del Espíritu, para lo que necesitamos una creciente espiritualidad bíblica que haga experiencia del amor de Dios.
- La condición de "familia de Dios" que se reúne a reconocer su identidad y a celebrar su condición de hijos de Dios y discípulos de Jesús, disponiéndose a la misión. Su misma unidad es ya testimonio misionero.
Estos criterios hay que plantearlos y, a la vez, resultan del diálogo con la cultura y la condición del hombre de hoy. Todo lo presentado brota de la Biblia, del encuentro de Jesús con sus dos primeros discípulos según san Juan.

[00117-04.03] [IN096] [Texto original: español]

- S. B. R. Grégoire III LAHAM, B.S., Patriarca de Antioquía de los Greco-Melkitas, Jefe del Sínodo de la Iglesia Greco-Melkita Católica (SIRIA)

La Palabra de Dios es el lugar privilegiado del encuentro y el diálogo entre los hombres, en cuanto se convierte verdaderamente en una Palabra para mí y para el otro; me invita al encuentro con Dios y al encuentro con el hermano, necesita una epíclesis de manera que pueda convertirse en la Palabra para el otro, para la sociedad y para el mundo, adaptada a cualquier condición y cualquier circunstancia de la vida.
El cristiano oriental vive su fe en primer lugar mediante la liturgia, basada en la Eucaristía u orientada hacia ella, con un contenido esencialmente escriturario. La mesa de la Palabra de Dios y la mesa eucarística son inseparables. Así pues, la Palabra de Dios es leída, meditada, predicada, celebrada y también escrita como icono.
Durante la proclamación solemne del Evangelio, los niños y las personas que sufren o están enfermas, apoyan su cabeza en el Evangeliario para pedir la gracia que necesitan.
El día de Pascua, los fieles veneran el Libro del Evangelio y el icono de la Resurrección, después se abrazan los unos a los otros, porque la Palabra de Dios es Palabra de reconciliación.
En la ordenación episcopal, "el primer jerarca pone sobre la cabeza del elegido su OMOPHORION, luego toma el venerable Evangelio, lo abre y lo apoya al contrario sobre la cabeza y el cuello del elegido" pidiéndole a Dios que fortalezca "a este elegido, juzgado digno de llevar el yugo del Evangelio" para trabajar en su difusión.
Me gustaría poder compartir con vosotros la Palabra de Dios que nos une. No debemos tener miedo de los versículos del Corán y que nuestros hermanos musulmanes tampoco tengan miedo del Evangelio o la Torá.

[00120-04.03] [IN099] [Texto original: francés]

- S. B. R. Fouad TWAL, Patriarca de Jerusalén de los Latinos (JERUSALÉN)

"Verbum caro hic factum est" (Jn 1, 14). Esta frase nos conduce hasta el umbral del gran misterio de la Encarnación de la Palabra de Dios en Tierra Santa, donde decidió poner "su Morada entre nosotros" (Jn 1, 14).
En esta Tierra Santa "muchas veces y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas. En estos últimos tiempos, nos ha hablado por medio del Hijo" (Hb 1, 1-2). Por último, en esta Tierra Santa el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles y se cumplió lo que dice la Escritura "os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Jn 14, 26).
Por todas estas razones, el gesto de leer, estudiar y meditar la Palabra de Dios recibe un valor y una fecundidad únicos cuando se realiza en Tierra Santa, que conserva no sólo la historia, sino también la geografía y la topografía de la salvación.
El conflicto entre Israel y Palestina comporta dificultades de lectura y de comprensión de determinados pasajes de la Biblia. En efecto, en general, los cristianos árabes con frecuencia tienen dificultades al leer el Antiguo Testamento, no a causa de la Palabra de Dios en sí misma, sino a causa de las interpretaciones políticas e ideológicas.
Dos principios nos protegen de las interpretaciones políticas e ideológicas: 1. Leer e interpretar la Palabra a la luz de Cristo. Jesús dijo: "No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento" (Mt 5, 17). Cristo retomó y recapituló en su persona todas las categorías del Antiguo Testamento para darles un impulso nuevo y un significado nuevo (les ha "dado cumplimiento"). Es en Él y a través de Él que se puede leer y comprender el Antiguo Testamento.
2. El segundo principio de interpretación es la Iglesia. Cualquier interpretación fuera de la Iglesia es una interpretación peligrosa.
Para concluir, quisiera aprovechar la ocasión de la presencia del Santo Padre y de todos los Padres Sinodales para lanzar un llamamiento en favor de Tierra Santa y pedir más oraciones, más solidaridad y más peregrinaciones para ayudarnos a ser los testigos de Cristo, Mesías, Salvador "en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra" (Hch 1, 8).

[00128-04.03] [IN101] [Texto original: francés]

- S. Em. R. Mons. Anthony MUHERIA, Obispo de Embu (KENIA)

A pesar de existir una mayor facilidad de acceso a la Biblia, igualmente a veces la vida cristiana continúa de alguna forma permaneciendo"fuera"del ámbito de la Escritura. La sólida presencia en África de los evangélicos, que se jactan citando pasajes de memoria, ha llevado a confundir el "conocimiento de la Escritura" con la simple "memorización " de un cierto número de pasajes,
que citan de memoria y los acompañan con una interpretación "original" autónoma (cf. I.L. n. 29)
Pareciera que aún no logramos escuchar la voz de la "Palabra" que resuena incisivamente y con fuerza. Considero que ha llegado el momento de contar con más espacios y tiempo para "escuchar" la Escritura con mayor atención. Para "escuchar más", si prefieren, mientras "leemos"! Para que "la Palabra" resuene, tenemos necesidad de espacios para escuchar en silencio y para meditar (cfr. Documento de trabajo n. 23)
En el contexto católico, la Escritura es característica de la liturgia: a través de su proclamación en la liturgia de la Palabra y a través de la explicación de la homilía en la liturgia! En el contexto patrístico, la "divulgación de la Palabra" no era simplemente la explicación de la perícope en términos académicos, ni una nota marginal como ayuda para extraer una lección moral. Es verdadero penetrar en el "hoy" de la "Palabra", viviendo como contemporáneos de la imagen o de la perícope, escuchándola como invitación personal y comunitaria. Cuando la Palabra de Dios es proclamada de manera incisiva, los fieles gustan la liturgia. El compartir la Biblia deviene entonces, una continuación del compartir la Palabra en la "mesa de la Palabra" (cfr. Is 55, 10-11; Sacramentum caritatis n. 45c).
En la homilía, el ministro ayuda a los fieles a "escuchar" la Palabra, guiándolos hacia una respuesta en su situación específica. Y esto lo puede hacer si él mismo dedicó tiempo a la meditación de la Escritura. En este contexto, debemos fortalecer entre nuestros sacerdotes y nuestros seminaristas la necesidad de incluir en su programa personal de espiritualidad el tiempo tradicional cotidiano empleado en la lectura de las Escrituras o Lectio Divina!

[00144-04.02] [IN103] [Texto original: inglés]

- S. Em. R. Mons. Víctor Hugo PALMA PAÚL, Obispo de Escuintla (GUATEMALA)

La animación bíblica de la vida y misión de la Iglesia encuentra hoy el panorama sombrío de la deformación de la Palabra de Dios, no sólo por los consecuencias de la anulación de los criterios de la regula fidei y de la analogia fidei en el principio de la sola Scritpura de la Reforma Protestante, sino en el surgimiento de ''una nueva gnosis" que introduce en la interpretación bíblica elementos extraños a la esencia del cristianismo. Más allá del grave fundamentalismo en las sectas se trata de servicios religiosos pseudocristianos que como expresión del antropocentrismo cultural e incluso existencial de la actualidad, utilizan la Biblia para proponer ideas de progreso material, de reinvención de sí mismo, de conocimiento de caminos de anulación del dolor, etc. Especialmente en regiones pobres o emergentes de América Latina, la necesidad de una cosmovisión económica y para algunos, necesariamente religiosa, que ayude a superar los conflictos de pobreza, corrupción administrativa, frustración económica, inseguridad ciudadana, etc., crea un campo fértil para la mercadotecnia de la llamada "teología de la prosperidad": un falso Dios aparentemente bíblico, pero no cristiano que reduce el horizonte de su acción en la vida humana a pobreza como "maldición" y a riqueza como "bendición o prosperidad". Urgen una formación y pastoral bíblicas que unan Biblia y Tradición, para vivir el encuentro con Jesucristo como camino para la conversión, la comunión y la solidaridad (cfr JUAN PABLO II Ecclesia in America 12ss) en el privilegio por sobre todo del Misterio del Dios Amor (cfr BENEDICTO XVI, Deus est caritas 4ss).

[00145-04.04] [IN104] [Texto original: español]

- S. Em. R. Mons. Charles SORENG, S.I., Obispo de Hazaribag (INDIA)

Procedo de una región tribal de la India. Hay cerca de un millón ochocientos mil católicos tribales de esta misión esparcidos en distintas partes de la India.
En la Carta a los Hebreos leemos: "Muchas veces y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas. En estos últimos tiempos, nos ha hablado por medio del Hijo" (Hb 1, 1-2). En la religión tribal Dios se ha manifestado mediante la naturaleza. Es muy fácil para ellos aceptar a Jesucristo como el Hijo del Ser Supremo.
Dios, que es amor, habló mediante Jesucristo para el bien de cada ser humano.
Jesús manifestó el amor del Padre mediante sus actos de curación y de amor, sus enseñanzas y parábolas.
La misión de Jesús fue la proclamación del Reino, que es justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo (cfr. Rm 14, 17). Incluía una actitud de servicio. Jesús que lava los pies a sus discípulos representó una gran lección (cfr. También Mc 10, 42-45).
Dios nos dio a su Hijo único como Salvador. Jesucristo, su Hijo, amó tanto a la humanidad que se dio a sí mismo en la Eucaristía, por nosotros (cfr. Cor 11, 23-25). Quienes comen su cuerpo y beben su sangre se convierten en Hermanos y Hermanas de sangre en Jesucristo. La Eucaristía nos recuerda el supremo sacrificio de Jesús en la cruz, que rezaba por el perdón de los enemigos: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23, 34).
La Palabra de Dios tiene el poder de construir la comunidad. Leemos en los Hechos de los Apóstoles que los cristianos "se mantenían constantes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones" (Hch 2, 42). Puesto que los cristianos proceden de distintas culturas y usan distintos lenguajes, la Palabra de Dios como palabra de fe da forma a su comunión. La Palabra de Dios lleva a las personas a vivir como una comunión eucarística de testimonio y servicio.

[00146-04.03] [IN10S] [Texto original: inglés]


Publicado por verdenaranja @ 23:39  | Hablan los obispos
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