Martes, 14 de octubre de 2008

Por gentileza de Carlos Peinó Agrelo, peregrino, Cursillista, Colaborador en la redacción de la Positio super virtutibus del Siervo de Dios.



Octubre, 2008

Fiesta de Nuestra Señora del Pilar

 

BODAS DE DIAMANTE DE LA MAGNA PEREGRINACIÓN A

SANTIAGO DE COMPOSTELA EN AGOSTO DE 1948

 

 

         «Cierto es que también existe y crece otra juventud, por ventura y gracia de Dios. El Cardenal Rouco acaba de explicar bellamente, en una Tercera de ABC, que una riada juvenil nació en aquella Jornada con Juan Pablo II en Santiago de Compostela, hace ya cerca de veinte años; y nunca la olvidaremos quienes tuvimos la fortuna de vivirla. Resucitó entonces un hecho admirable: la gran  peregrinación juvenil a la tumba del Apóstol que inventó  un extraordinario líder de juventudes llamado Manolo Aparici, para quien hoy pedimos un sitio en los altares […]» [1.

         Precisamente, la Ultreya Diocesana del MCC de Madrid estuvo presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid D. Antonio María Rouco Varela [2.

         Por otro lado, el Sr. Cardenal, en escrito de fecha 3 de mayo de 2000, le decía al Presidente de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia: «En cuanto a su pregunta sobre las partes que están personadas en esta Causa, ya está plenamente personada la Archidiócesis de Madrid, que ha asumido la Causa, por razones obvias, juntamente con la Asociación de Peregrinos de la Iglesia».

Dos años más tarde aproximadamente, concretamente el 28 de octubre de 2002, le decía de nuevo: «[...] Cuenten, desde luego, con mi oración al Señor, para que la difusión de la figura de D. Manuel Aparici, de su vida y de su obra, y el avance de su Causa de Canonización, sea motivo de aliento y ocasión de nueva vitalidad para la Asociación de Peregrinos y los Cursillos de Cristiandad, para el bien de toda la Iglesia y la salvación de los hombres».

 

De Manuel Aparici, el Siervo de Dios, ha dicho:

 

         «¡Peregrinos a Santiago, queridos jóvenes, en este último Año Santo Jacobeo de este milenio! –escribe en Alfa y Omega de fecha 11 de junio de 1999–. ¡Hagámoslo con el espíritu de fe y de seguimiento apostólico de Jesucristo que ha caracterizado todas las grandes peregrinaciones de la juventud de Madrid y de España al Sepulcro de Santiago en este siglo! ¿Cómo no recordar la magna peregrinación de la juventud masculina de Acción Católica de agosto de 1948, de la que fue alma y genio apostólico el Presidente Nacional, el madrileño Manolo Aparici, luego sacerdote ejemplar, cuya Causa de Canonización se encuentra en curso? Era una hora decisiva de España y para Europa [...]. La respuesta de la juventud española fue entonces nítida eligiendo el Camino de Santiago: era necesario un renovado encuentro con Jesucristo, el Salvador del hombre [...]».

«[...] Da gusto ver como la Acción Católica ha contado con excelentes personas entregadas a la causa del Evangelio como es el caso de Manuel Aparici a quien recientemente, con motivo de la celebración del Jubileo de la Acción Católica que tuvo lugar el 4 de marzo en la Catedral de la Almudena, el Cardenal le recordó en su homilía como ejemplo de santidad laical y sacerdote ejemplar, es una alegría tener estas referencias. Ellos nos animan en nuestra entrega a favor del Reino de Dios en estos tiempos» [3.

Al jubileo de la Acción Católica dedicó ese día su exhortación pastoral. Destacamos: «[...] La Acción Católica iba a ser –y fue– la gran protagonista de ese verdadero movimiento apostólico con el que vibró toda la Iglesia en España y la hizo fructificar en riquísimos bienes de santificación, de vida consagrada, de misión y de experiencias heroicas de caridad y santidad los últimos cien años. Los mártires y santos de la Acción Católica Española han sido muchos. Está en marcha el Proceso de Canonización de una de sus figuras más recordadas, la del madrileño Manuel Aparici, Presidente de la Juventud de Acción Católica en los dificilísimos años de nuestra posguerra, y luego sacerdote y Consiliario ejemplar» [4.

         «Les agradezco de veras su carta y su entrañable evocación de nuestro querido Manuel Aparici. Quiera el Señor que su ejemplo, y particularmente como apóstol del laicado y de la juventud, en estos momentos del camino de nuestra Iglesia diocesana, sea verdadero estímulo de vida cristiana y apostólica, de santidad en medio del mundo, para crecimiento de la Iglesia y salvación de todos los hombres» [5.

El Día del Militante de la Acción Católica de la Archidiócesis de Madrid del año 2003, 15 de marzo, el Sr. Cardenal en su homilía, profunda y motivadora como siempre, dedicó, unas palabras –amables, cálidas y elogiosas– para la figura del Siervo de Dios Manuel Aparici, a quien presentó a los militantes de la Acción Católica como modelo de apóstoles seglares, digno de ser imitado. Antes, la Rama adulta había evocado su figura, con una excelente intervención de Luis Albi [6.

El Sr. Cardenal se «alegra mucho de que la figura del Siervo de Dios sea cada vez más conocida, y pueda servir de estímulo, y ser un claro ejemplo a seguir en estos momentos de la vida de la Iglesia. Su Centenario es «sin duda –decía– una hermosa ocasión para dar más a conocer su figura, y para que se multiplique la fecundidad cristiana y apostólica de la Iglesia en España, y particularmente de la Acción Católica y de todo el apostolado seglar. Quiera Dios bendecirnos con frutos abundantes» [7.

         «Pidamos calor, fe y entusiasmo para evangelizar con el espíritu de Aparici [...]» [8.

«Estimo que la figura del Siervo de Dios es muy importante para los sacerdotes de nuestra Archidiócesis y digna de que sea conocida por los mismo [...]» [9.

         «El  Cardenal  presidió la celebración de la Eucaristía en la Peregrinación de la Acción Católica de Madrid al Cerro de los Ángeles [...]. En su homilía recordó [...] que la tarea de la Acción Católica en la Iglesia y, en concreto, en cada una de las parroquias, es preocuparse por lo más íntimo de cada persona, la salvación de su alma [...]. Para lograr esto hay que tratar en la oración a Dios, para poder darlo a conocer. El Cardenal puso como ejemplos a Santa Teresa de Jesús, que tan bien expresó en sus escritos esta intimidad con Dios, y a Manuel Aparici, militante, dirigente y Consiliario de Acción Católica,  cuya  Causa  de  Beatificación se encuentra ya en Roma [...]» [10.

 

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«Desde 1948 está vivo en Santiago el recuerdo de Manolo y su Obra», nos dijo cuando era Arzobispo de Santiago de Compostela».

 

         1.      BORDÓN DE PEREGRINO

                   Boletín de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia

                   Número 282, Septiembre-Octubre 2008

 

         «El 27 de agosto de 2008 se inició la Peregrinación a Santiago para conmemorar, ante el Sepulcro del Apóstol, el 60 aniversario de la histórica peregrinación de 1948 […].

»El viernes 29 fue el día culminante de la peregrinación […].

»A las 12 del mediodía se celebró la Misa del peregrino. Se nos nombró entre los grupos presentes. Y una nutrida representación de nuestro grupo fue situada en el presbiterio. Allí, nuestro Secretario General Tomás Mora leyó la invocación y ofrenda que reproducimos en la primera página.

         »Terminada la Santa Misa se pasó a la Sacristía donde se entregó el bordón de la Asociación, ofrecido  al  apóstol,  acompañado  con  el  texto de la invocación paran identificarlo […]».

         En su editorial, «INVOCACIÓN Y OFRENDA AL APÓSTOL SANTIAGO EN EL 60 ANIVERSARIO DE LA PEREGRINACIÓN DE 1948», escribe:

 

         «En la Misa del Peregrino del día 29 de agosto [de este año de 2008], en la Catedral compostelana, nuestro Secretario General Tomás Mora, en nombre de la Asociación, representada por el grupo de peregrinos que había llegado en peregrinación desde Madrid, pronunció la invocación e hizo la ofrenda que ahora reproducimos (destacamos):

         » ¡APÓSTOL Y SEÑOR SANTIAGO!

         «Una vez más, los PEREGRINOS DE LA IGLESIA venimos a venerar tu sagrado sepulcro y a invocar tu protección y ayuda en la peregrinación de nuestra vida. Porque el Siervo de Dios Manuel Aparici Navarro nos enseñó que “Peregrinar es caminar al Padre, por Cristo su Hijo, a impulso del Espíritu Santo, con la ayuda de María y llevando a los hermanos”.

         »Los iniciadores de nuestra Asociación fuimos antiguos jóvenes peregrinos a tu sagrado Sepulcro en la histórica peregrinación juvenil de 1948. Y la Asociación nació como “Grupo de Peregrinos” en 1973, para promover y celebrar el 25 aniversario de aquella histórica peregrinación, y ha venido celebrando también, gozosamente, el 40 y el 50 aniversario de aquel acontecimiento, peregrinando hasta el Sepulcro. Y lo hace ahora, con inmensa alegría, al cumplirse este 60 aniversario –Bodas de Diamante– […].

         »Sí: te ofrecemos nuestras personas y nuestra Asociación, y como símbolo de ello, te entregamos este bordón de peregrino. No tiene ningún valor material. Pero sí está cargado de recuerdos peregrinantes.

         »Estuvo presente en la histórica peregrinación a Santiago de 1948; en la conmemoración del 2 aniversario de la misma en las jornadas de Guadalupe de 1973, que dieron ocasión al nacimiento del Grupo de Peregrinos, hoy Peregrinos de la Iglesia. Con ellos ha participado en numerosas peregrinaciones a lo largo de 35 años. Ha permanecido hasta ahora en la Capilla de Peregrinos, frente al lugar en el que reposan los restos del Siervo de Dios Manuel Aparici.

         »Hoy, este bordón peregrino vuelve a Compostela, sesenta años después, para quedarse para siempre contigo, Santo Apóstol. En él van nuestros corazones. Amén».

 

         De regreso de Compostela, Juan Montaner Palau, Consiliario de la Asociación de Peregrinos, escribe (destacamos):

 

         «[…] Ya en la capilla de nuestra Sede, junto a los restos mortales de Manuel Aparici […] re-evocamos las vivencias de estos tres días, junto con lo escuchado de los cinco “ex jóvenes de Acción Católica, peregrinos desde el principio”, en la “Ultreya” previa a la Misa del peregrino, del viernes 29, en la Catedral,  emocionados  con  la  Ofrenda y entrega del Bordón –testigo de 60 años de vidas peregrinantes– que realizó Tomás Mora […], uno de los cinco veteranos aludidos […].

         »Asía, pues, me siento más peregrino y yo añadiría “pluriperegrino”, no ya por haber participado en todas las Peregrinaciones, iniciadas por Manuel Aparici, como Presidente de los Jóvenes de Acción Católica, (a Zaragoza 1941, a Santiago 1943, 1948, 1998 y 2008, a las que añadiré algunas notas), y a otros santuarios repetidas veces […].

         »Todo esto lo viví en mi ciudad natal Murcia. Y allí llegó Manolo Aparici (Junio 1940), a quien acompañé a Radio Murcia. Venía para alentarnos a los jóvenes de Acción Católica a ir a pedir la intercesión de María justo en el segundo Milenario de su venida en carne mortal al Pilar de Zaragoza […]. Fuimos unos veinte mil jóvenes y juramos defender la “Asunción” y la “Mediación” de María. Y sentí la vocación sacerdotal. Y vine a vivir con mi familia a Madrid, y seguí los contactos y consejos de Manolo Aparici … Y ahora me emociono cada vez que leo y releo el Salmo 70 (71).

         «[…] Manolo Aparici se despidió de nosotros, dirigentes y “adelantados de Peregrinos” de Acción Católica de toda España […]. En 1948, los casi cien mil jóvenes de España e Iberoamérica […]. En 1998, medio millar ya de hombres, mujeres y sacerdotes fuimos a Santiago y concelebramos la Misa del peregrino con el Cáliz, ofrendado en 1948 a la Archidiócesis …

 

         2.      RERYGMA

                   Boletín del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de España

                   Septiembre-Octubre 2008

 

         «Se acerca ya –escribe la Presidenta Nacional, Mª Dolores Negrillo Martínez– la fecha del gran acontecimiento que todo el Movimiento de Cursillos de Cristiandad va a vivir este año 2008. Creo que a estas alturas, poca gente ignora, lo que se va a celebrar desde el 2 al 12 de este mes de octubre:

         »”La peregrinación a Santiago de Compostela y la Ultreya Nacional”.

         »Desde que se anunciara hace un año, la celebración de las bodas de diamante de aquella magna peregrinación que se vivió en el año 1948, y que fue el germen que diera origen a cursillos […].

 

«[...] La gran  peregrinación juvenil a la tumba del Apóstol que inventó un extraordinario líder de juventudes llamado Manolo Aparici, para quien hoy pedimos un sitio en los altares […]» [2]

         «[…] Terminados los actos, cuando los peregrinos se disponen a partir a sus puntos de origen, otro veterano de la Juventud de Acción Católica se cruza con el sacerdote y, al verle, se va hacia él, y mientras le abraza de corazón, exclama:

         »–Tu obra, Manolo; tú eres el papá–.

         »Y así era. Aquel sacerdote que había asistido silencioso y recogido a la magna y soñada peregrinación era D. Manuel Aparici [...]. A él se debe, efectivamente, en gran parte el estilo jacobeo que distingue a las Juventudes Católicas. Él fue el que en aquel día de enero de 1936 expuso a Su Santidad Pío XI el ambicioso proyecto de reunir en Compostela a los jóvenes que hablan y rezan en español a uno y otro lado del Atlántico Pero él, en su humildad, les decía: «No fue vuestro Presidente quien convocó a peregrinar; fue Cristo quien llamó».

         ¿Por qué extraño pudor o por qué … se silencia su nombre una vez más?

 

         »En muchas Diócesis españolas se han celebrado los cincuenta años de la celebración del primer cursillo (no olvidemos que el primer cursillo se celebró en enero de 1949) y que tardaría unos años en extenderse por toda la península), y todas estas celebraciones, están suponiendo para cada Diócesis, una acción de gracias de lo mucho que el MCC ha aportado a la tarea evangelizadora de la Iglesia, pero a la vez, está despertando una toma de conciencia de lo necesario que sigue siendo en nuestros días, y de todo lo que todavía queda por hacer.

         »Hemos peregrinado en el mes de abril, más de 1600 cursillistas españoles a los pies de la Virgen de Fátima para gozar con la Ultreya Europea. Allí pudimos experimentar la universalidad del Movimiento, pues no hay barreras que no se puedan saltar si vamos de la mano de la Madre en nuestro peregrinar tras las huellas de Cristo. Y que no podemos peregrinar como movimiento si no estamos dispuestos a abrazar y a aceptar la opinión del hermano que camina a nuestro lado […].

         »Por eso; ¿cómo no vibrar de emoción al pensar, que, en este año 2008 vamos a poder peregrinar a Santiago de Compostela, al igual que lo hicieron aquellos jóvenes hace 60 años? ¿Cómo no volvernos locos de alegría al poder celebrar una Ultreya Nacional en un año jubilar Paulino? […].

         »Quizás alguno piense, que no puede peregrinar porque sus fuerzas no se lo permitan, porque no tenga permiso, o mil cosas más.

         »Pues permitidme que os diga que todos podemos hacer una peregrinación.

         »Porque peregrinar es sobre todo una actitud interior. Es encontrarse en primer lugar con uno mismo, es hacer un viaje al corazón para fortalecer la fe, para recuperar la esperanza y abrirse con alegría al compromiso con el mundo.

         »Peregrinar es camino de conversión, de ir vaciándonos de nosotros mismos para dejar espacio a Dios y eso, mis queridos hermanos, lo podemos hacer todos. Algunos tendrán la suerte de poder caminar desde su comienzo el día 2 de octubre desde la Catedral de Oviedo. Otros se incorporarán a lo largo del camino. ¡Ójala que sean muchos los que puedan hacer el amino! Pero, estemos en nuestras casas, en nuestros trabajos o en el asfalto, todos podemos hacer nuestra propia peregrinación espiritual y salir impulsados con la fuerza del espíritu […].

         »Y para compartir los frutos de nuestro peregrinar tanto interior como exterior llegamos a la Ultreya Nacional del 11 y 12 de octubre […].

         »Corramos pues hacia delante, respondamos con generosidad a la llamada, porque el premio ya sabemos cuál es.

         »Nos vemos en Santiago, porque después de 60 años:

         »”Seguimos caminando: Ultreya”».

 

         Por su parte, Fernando Jiménez Villarejo, antiguo joven de Acción Católica de la Parroquia de Palo, de Málaga, hoy Consiliario Escuela MCC de Málaga, escribe YO ESTUVE ALLÍ EN SANTIAGO 48:

 

         «Los Cursillos de Cristiandad se gestaron en una peregrinación, la de los jóvenes de Acción Católica del año de gracia de 1948 a Santiago de Compostela, hace ya sesenta años. Fue un momento de gracia para la Iglesia en España que ofrecía un método de primera evangelización a una sociedad que se alejaba progresivamente de la fe verdadera y comprometida.

 

«[...] La gran  peregrinación juvenil a la tumba del Apóstol que inventó un extraordinario líder de juventudes llamado Manolo Aparici, para quien hoy pedimos un sitio en los altares […]» [3]

         «[…] Terminados los actos, cuando los peregrinos se disponen a partir a sus puntos de origen, otro veterano de la Juventud de Acción Católica se cruza con el sacerdote y, al verle, se va hacia él, y mientras le abraza de corazón, exclama:

         »–Tu obra, Manolo; tú eres el papá–.

         »Y así era. Aquel sacerdote que había asistido silencioso y recogido a la magna y soñada peregrinación era D. Manuel Aparici [...]. A él se debe, efectivamente, en gran parte el estilo jacobeo que distingue a las Juventudes Católicas. Él fue el que en aquel día de enero de 1936 expuso a Su Santidad Pío XI el ambicioso proyecto de reunir en Compostela a los jóvenes que hablan y rezan en español a uno y otro lado del Atlántico Pero él, en su humildad, les decía: «No fue vuestro Presidente quien convocó a peregrinar; fue Cristo quien llamó».

         ¿Por qué extraño pudor o por qué … se silencia su nombre una vez más?

 

         »”La pequeña semilla sembrada en España hace sesenta años se ha convertido en un gran árbol lleno de frutos del Espíritu”.

         »Y aquí quiero dar mi testimonio porque yo estuve allí. Y copio de mi relato:

         “Pertenecía a los jóvenes de Acción Católica de mi parroquia del Palo, de Málaga, en la que teníamos diversas actividades; también funciones de teatro […].

         »En uno de esos “teatrillos” recogimos dinero para la peregrinación que se estaba preparando a Santiago de Compostela. Y mira por donde, yo fui uno de los agraciados para formar parte de aquella Peregrinación. Fue una verdadera peregrinación […].

         »Salimos de Málaga, después de una oración en el Obispado, a medio día en un tren como los de entonces, asientos de madera, carbonilla en los ojos … Llegamos a Madrid a las cinco de la tarde del día siguiente (25 horas); nada más llegar a Atocha subimos a un camión, con unas tablas como asiento y un toldo por techo y … a Santiago donde llegamos al mediodía del día siguiente. Total 42 horas de viaje. Pero todos los inconvenientes se olvidaron y se dieron bien empleados. Fueron unos días maravillosos […].

         »Yo estaba ajeno a lo que se estaba fraguando allí; el nacimiento de los Cursillos de Cristiandad. El Espíritu Santo estuvo paseándose a su gusto y estuvo grande con nosotros y tocó el corazón de aquellos muchachos que tenían grandes interrogantes sobre cómo acercar el Evangelio de jesús a los alejados.

         »Yo, tres años después, sentí la vocación sacerdotal y misionera, que fue una gracia de Dios, que nunca agradeceré suficientemente, la mitad de mi vida la he pasado por tierras de África y Venezuela.

         »Y ahora, después de sesenta años, vamos a peregrinar de nuevo a Santiago, con el lema: “SEGUIMOS CAMINANDO, ULTREYA”.

         »Ya os podéis imaginar la emoción que estoy sintiendo al acercarse estas fechas que van a ser de gracia e inolvidable como la primera vez.

         »Al terminar este relato sólo que queda animaros a todos a peregrinar a Santiago, con el espíritu de los mejores peregrinos que nos precedieron.

         »Que nadie se quede atrás sin una razón de peso, pues van a ser días de fortalecer la fraternidad y el testimonio apostólico. Todos estamos convocados!

         »NOS VEMOS EN SANTIAGO EL 11 y 12 DE OCTUBRE”».


3.      Peregrinar: ¿Qué decía Manuel Aparici?

 

Es:

 

En diferentes ocasiones y por diversos motivos escribe una y otra vez:

 

         «Peregrinar es caminar sin descanso  hacia  la Casa del Padre, abrasada el alma y las entrañas por aquella sed del Calvario ... Sed de que las almas beban en la Sagrada Llaga del Costado aquel incendio de amor que a Cristo le arde en el Pecho y que, en bastando a declararlo su Cuerpo todo llaga puesto en cruz, le desgarra el Corazón, aún después de muerto, para mostrarnos que su amor es más fuerte que la muerte.

         »Peregrinar es hacerse, en el regazo de María por la acción del Divino Espíritu, otro Cristo; es decir, llaga de amor viva que destile, en oración y sacrificio, agua de gracia que lave de la triste mancha de su desamor a tantos hermanos que aún no saben que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios Vivo.

         »Peregrinar es vivir el ahogo, la asfixia y la tortura de la Sangre Divina en Sagrado Depósito y unir la pobre sangre nuestra a la Divina, para que a todos llegue su Dulzura y en Amores de Dios le embriague».

         «Peregrinar es haberse llenado el alma de la hermosura de Dios y caminar hacia Él loando sus perfecciones.

         »Peregrinar es sentir la inmensa indulgencia de nuestro ser ante la infinita amabilidad de Dios y buscar quien nos ayude a alabarle para que, a la Trinidad Santísima, se le rinda toda la alabanza que merece.

         »Peregrinar es hacer partícipe a los demás hombres del inmenso tesoro de poseer por la fe el conocimiento de la caridad de Dios, que nos quiere unos con Él en Jesucristo por el Espíritu Santo».


 

 [1]  Cf. De la Conferencia pronunciada por él a Hispanoamericanos y españoles en La Coruña el día 25 de agosto de 1946.

 [2]  De la entrevista que le realizó el BOLETÍN DE DIRIGENTES, julio–octubre de 1946 (Manuel Aparici era todavía seminarista).

 [3]  Palabras de Manuel Aparici en la Escuela de Propaganda. Toledo Año Santo.

 [4]  SIGNO de fecha 8 de febrero de 1941.

 [5]  Informe de los Peritos Archivistas (C.P. 9504-9638).

En el Carnet de Adelantado de Peregrinos figura la promesa. Dice así: «PROMETO hacer de mi vida un continuo camino hacia Dios, para que por mí haga el Señor a los jóvenes de España, especialmente a los de la Diócesis a que pertenezco, peregrinos de un eterno camino de santidad. Por la gloria de Santa María ... DIOS ayuda y SANT YAGO».

 [6]  Carta de Manuel Aparici a Antonio Santamaría González en 1945 (C.P. p. 1597).

 [7]  Su carta de fecha 3 de julio de 2003 a la Asociación de Peregrinos de la Iglesia.

 [8]  BORDÓN DE PEREGRINO, Boletín de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia, Marzo 2004.

 [9]  Su carta de fecha 30 de marzo de 2004 a la Asociación de Peregrinos de la Iglesia.

 [10]  BORDÓN DE PEREGRINO, Boletín de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia, Noviembre 2005.

 


Publicado por verdenaranja @ 23:27  | Espiritualidad
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